
Lejos de lo que podrían esperar muchos, esta bebida destaca como una alternativa eficaz al café para estimular el tránsito intestinal, debido a sus efectos sobre la hidratación y su aporte de nutrientes esenciales.
El caldo de huesos, además de líquidos y minerales como sodio, potasio y magnesio, contiene aminoácidos valiosos para la salud digestiva. Su aporte de agua y electrolitos, en combinación con la temperatura cálida, facilita el funcionamiento del sistema digestivo desde la mañana, según los especialistas consultados por Eating Well.
Diversas investigaciones avalan el papel de las bebidas calientes en la estimulación del tránsito intestinal. Según Mayo Clinic, el consumo de líquidos calientes favorece la motilidad del tracto digestivo y puede ser útil para quienes presentan tendencia al estreñimiento.

Además, un artículo publicado en Nutrients en 2022 destaca que la hidratación adecuada, especialmente al despertar, es determinante para la consistencia de las heces y la prevención de dificultades evacuatorias.
La nutricionista Katie Rodriguez señala que, aunque el caldo de huesos no actúa como un estimulante directo, ayuda a “mantener la regularidad digestiva” por distintos mecanismos fisiológicos. “Mi bebida matutina favorita, fuera del café, para favorecer los movimientos intestinales regulares es una taza de caldo de huesos caliente”, aseguró la experta en declaraciones al medio citado.
Rehidratar el organismo tras el ayuno nocturno es fundamental, ya que la mayoría de las personas presentan algún grado de deshidratación al despertar.

Abigail Hueber, también nutricionista, explicó que “el colon se encarga de reabsorber fluidos; la deshidratación endurece las heces y dificulta su expulsión”. Incluso una leve falta de líquidos puede endurecer las heces y complicar la evacuación, por lo que tomar una bebida caliente al iniciar el día aporta beneficios adicionales.
El efecto del calor resulta clave: las bebidas templadas son más suaves y fáciles de digerir que las frías, lo que favorece la motilidad intestinal. Rodriguez remarcó que bebidas como el caldo de huesos, el café o el agua con limón pueden estimular la actividad intestinal y activar el reflejo gastro-cólico, promoviendo el movimiento digestivo desde temprano.
Por otra parte, la gelatina y los aminoácidos presentes en el caldo de huesos han sido vinculados con efectos positivos sobre la mucosa intestinal.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales de Estados Unidos, nutrientes como la glicina y la glutamina contribuyen al mantenimiento de la barrera intestinal y pueden apoyar la función digestiva, sobre todo en combinación con una dieta rica en fibra y actividad física regular.
La presencia de minerales —sodio, potasio y magnesio, esenciales en la contracción muscular intestinal y el equilibrio hídrico—, junto con aminoácidos de la gelatina como glicina, glutamina y prolina, contribuye al bienestar digestivo.
Si bien la cantidad de estos nutrientes varía según la preparación, la gelatina presente en el caldo ayuda a que las heces sean más blandas, según puntualizó Rodriguez, lo que facilita su tránsito.

Alternativas al café para la digestión
Otras bebidas también son útiles para quienes prefieren evitar el café por la mañana. El agua tibia o caliente, sola o con limón, se recomienda porque activa el reflejo que estimula los movimientos intestinales.
Lisa Ganjhu, especialista en digestión, afirmó: “Un vaso de agua, templada o caliente, con o sin limón, activa el reflejo gastrocólico que estimula el movimiento intestinal”.

Infusiones elaboradas con raíces de diente de león o de achicoria representan otra alternativa. Estas contienen minerales y, en el caso de la achicoria, fibras prebióticas que benefician la flora intestinal y favorecen la evacuación regular. A su vez, el café tradicional sigue siendo válido para quienes desean mantenerlo en su rutina.
Consejos prácticos para la regularidad intestinal
Más allá de la bebida elegida, los expertos citados por Eating Well insisten en la importancia de hábitos saludables para favorecer el tránsito intestinal.

Caminar al comenzar el día resulta beneficioso porque, según Rodriguez, “el movimiento suave estimula las contracciones intestinales y aumenta la circulación en el tracto digestivo”. La exposición a la luz solar por la mañana también refuerza los ritmos propios del aparato digestivo.
Un desayuno rico en fibra —con semillas de chía, linaza o cáscara de psyllium— contribuye a dar volumen a las heces y a retener agua, facilitando su expulsión.
Mantener una rutina, por ejemplo, desayunar e intentar ir al baño a la misma hora cada día, ayuda a reforzar la relación entre el sistema digestivo y el cerebro y mejora la regularidad, según detalló Rodriguez.

Responder rápidamente al deseo de evacuar es crucial. Retrasar la defecación debilita las señales naturales: “Retrasar la defecación debilita las señales naturales del cuerpo; responder a la urgencia mantiene los patrones de motilidad saludables”, señaló la nutricionista citada por el medio.
Además, los especialistas aconsejan una postura adecuada al evacuar; elevar las piernas usando un taburete al sentarse facilita la alineación del intestino y relaja los músculos pélvicos, haciendo el proceso más sencillo.
Mantener hábitos como una dieta variada en fibra, hidratación suficiente, movimiento regular y descanso adecuado ayuda a fortalecer los patrones intestinales con el tiempo. Los beneficios de la bebida matutina seleccionada se potencian si se acompañan de estos hábitos, según concluyó Eating Well.
La elección de la bebida de la mañana debe formar parte de una serie de prácticas que favorezcan el bienestar digestivo, y no sustituirlas. Incorporar una rutina saludable al comenzar el día puede marcar una diferencia significativa en la regularidad intestinal.














