
La visión integral de la medicina funcional sostiene que para transformar la salud femenina se requieren cambios en el entorno, la alimentación y el cuidado personal.
En el podcast The Dr. Hyman Show, el médico especialista en medicina funcional Mark Hyman y la doctora Elizabeth Boham, experta en salud femenina del UltraWellness Center —institución especializada en medicina funcional en Massachusetts— analizaron la endometriosis. Ambos señalaron que este enfoque puede cambiar el diagnóstico, tratamiento y la calidad de vida de millones de mujeres.
Para la medicina funcional, la endometriosis es un trastorno inflamatorio, inmunológico y hormonal. Este enfoque indica que el sistema inmunológico, el metabolismo de los estrógenos, la salud intestinal y la exposición a toxinas ambientales son factores clave en el desarrollo de la patología.
Asimismo, la experta aboga por un abordaje personalizado, que combine tratamiento médico, ajustes nutricionales y cambios en el estilo de vida para mejorar los resultados a largo plazo.

Qué es la endometriosis y cuáles son sus complicaciones
En la charla, Hyman destacó la prevalencia de la enfermedad y lo problemático que resulta su diagnóstico: “1 de cada 10 mujeres vive con esto, pero suele tardarse entre siete y diez años en obtener un diagnóstico”. Además, remarcó que el dolor menstrual incapacitante no es normal y criticó que el abordaje médico tradicional suele limitarse a anticonceptivos, analgésicos o cirugías.
Boham ilustró: “La endometriosis ocurre cuando células del endometrio, que deberían permanecer en el útero, migran hacia la cavidad pélvica y pueden adherirse a los ovarios, trompas de Falopio u otros órganos abdominales”.
Este proceso genera inflamación persistente, dolor y puede provocar dificultades para quedar embarazada, así como síntomas digestivos como hinchazón o alteraciones intestinales. Explicó que el tejido endometrial fuera del útero puede producir estrógeno en exceso, alimentando nuevas lesiones y agravando los síntomas.
La especialista advirtió que la enfermedad suele pasar inadvertida durante años, instaurando un ciclo inflamatorio. También especificó: “La complejidad del diagnóstico es uno de los obstáculos principales de la endometriosis”.

El rol del sistema inmunológico y del intestino en la endometriosis
Hyman preguntó por la influencia del sistema inmunológico, y Boham precisó: “Sabemos que hay una gran cantidad de inflamación a nivel local y sistémico. Por eso, en medicina funcional, evaluamos si existen problemas de disbiosis, alteraciones en el metabolismo de los estrógenos o permeabilidad intestinal”.
Boham explicó que existe interacción relevante entre el microbioma, el sistema inmunológico y el equilibrio hormonal: “Siempre empezamos por el intestino, porque muchas veces la inflamación y la desregulación inmunológica se originan allí”. Sostuvo que las mujeres con endometriosis pueden tener hasta dos o tres veces mayor riesgo de enfermedades inflamatorias intestinales, intolerancias alimentarias y trastornos ligados al gluten.
Durante el diálogo, Mark Hyman detalló el impacto de las enzimas bacterianas en el metabolismo hormonal; mencionó que ciertas bacterias del intestino producen beta-glucuronidasa, una enzima que permite que el estrógeno sea reabsorbido por el cuerpo en lugar de eliminarse, y esto puede incrementar la formación de lesiones. Ella subrayó la importancia de evaluar el microbioma y detectar la presencia de estas enzimas, lo que ayuda a personalizar los abordajes terapéuticos.

Tratamientos desde la medicina funcional y ajustes de estilo de vida
Al referirse a formas de intervención, describió la estrategia de las “5 R». Detalló: “El primer paso es eliminar los alimentos inflamatorios y tratar la disbiosis. Luego, reemplazamos nutrientes, reinoculamos con probióticos, reparamos la barrera intestinal y reequilibramos el sistema mente-cuerpo”. Enfatizó la utilidad de una dieta antiinflamatoria rica en fitoestrógenos —como los presentes en la linaza y la soja— para la regulación hormonal y el fortalecimiento del microbioma.
En cuanto a los tóxicos ambientales, Boham alertó sobre los xenoestrógenos presentes en plásticos, pesticidas y cosméticos. Aconsejó disminuir su exposición y apuntaló el rol de los vegetales crucíferos, como el brócoli, en promover el metabolismo del estrógeno en el hígado y reforzar la detoxificación.
Aclaró que la exposición a estas sustancias puede impactar la salud hormonal incluso por contactos tempranos, ya que ciertos agentes pueden incorporarse en el organismo durante etapas sensibles del desarrollo y afectar la programación endocrina de forma persistente, según estudios de endocrinología ambiental.
Boham además señaló la importancia de la fibra, el ejercicio, la sudoración y la hidratación adecuada para la eliminación de tóxicos. Recomienda suplementar con sulforafano y vitaminas del grupo B cuando se detecta necesidad, subrayando el valor de personalizar el tratamiento.

Cirugía, abordaje convencional y recurrencias
En el podcast, Hyman dijo: “Muchos ginecólogos se centran en suprimir los síntomas usando terapias hormonales o proponiendo una cirugía laparoscópica, pero pocas veces investigan el origen real del problema”. Boham admitió que la cirugía puede ser necesaria ante dolor severo o infertilidad, aunque advirtió que esta no resuelve la causa inflamatoria ni el desequilibrio inmunológico.
Boham explicó: “Si no se modifican los factores de fondo, la endometriosis tiende a regresar y muchas pacientes requieren intervenciones repetidas”. Hyman y Boham coincidieron en que solo al abordar los mecanismos de base es posible reducir las recurrencias y mejorar el pronóstico a largo plazo.
Prevención y recomendaciones para pacientes
Al finalizar, los especialistas compartieron recomendaciones preventivas. Boham sugirió priorizar la cocina casera, consumir alimentos frescos, restringir los ultraprocesados, incluir vegetales crucíferos y practicar técnicas de regulación del estrés como la respiración y la meditación. Indicó que el autocuidado y la calidad del sueño son tan importantes como la alimentación.
Hyman destacó la relevancia del equilibrio glucémico y la reducción de la resistencia a la insulina, pues el exceso de tejido adiposo eleva los estrógenos y potencia la inflamación. Reafirmaron la importancia de un correcto funcionamiento digestivo, la regularización hormonal y la actividad física como pilares en la prevención de recaídas y el mantenimiento de la salud de la mujer.














