El primer día del nuevo juicio por la muerte de Maradona transcurrió en un clima ambiguo. Por un lado, parecía que el tiempo no hubiera pasado; como si todo fuera una continuación de aquel debate oral anulado en mayo de 2025 tras el escándalo de la ex jueza Julieta Makintach. La realidad, sin embargo, obligaba a todos a ubicarse en el presente. Y frente a un desafío: reiniciar un proceso judicial frente a nuevos jueces, pero ya habiéndoles mostrado a sus contrincantes gran parte de sus respectivas estrategias.
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, a cargo de acusar por homicidio simple con dolo eventual a los siete imputados que tiene la causa, habían adelantado a Infobae que se sentían perjudicados estratégicamente por la nulidad del juicio pasado. “Perdimos la capacidad de sorpresa”, dijo Ferrari días atrás, recordando que llegaron a exponer mucha prueba y una forma de litigación concreta que ahora ya conoce la defensa.
Durante la primera audiencia de este nuevo debate, algo de eso se notó: los equipos que defienden a los siete trabajadores de la salud acusados se destacaron en sus lineamientos de apertura, retrucaron los dichos de los fiscales y las querellas, y se quedaron con un protagonismo que en 2025 se lo llevó la Fiscalía con su teoría del caso y la foto de Maradona fallecido.
Francisco Oneto, que se sumó al juicio en defensa del neurocirujano Leopoldo Luque, fue uno de los letrados que intentó opacar la teoría de la acusación. “Hablan de plan, después de dolo. Esto es elige tu propia aventura, hay que adivinar de qué hay que defenderse. Llegamos hasta acá porque es Diego Armando Maradona, porque si no esta imputación frena en algún momento”, dijo con cierta ironía.
Su colega Roberto Rallín también fue al hueso con una frase que provocó el único momento de tensión de la jornada. Al tomar la palabra, recordó que Maradona amaba a Luque, que eran grandes amigos y hasta opinó lo que pensaría él de este juicio. «Si Diego estuviera vivo, pediría que no condenen a Luque», sentenció.
La afirmación generó malestar entre los familiares del Diez y abucheos de Dalma y Gianinna, quienes lo interrumpieron cuestionándolo. “No, bueno, no”, se escuchó decir a una de ellas, dando a entender que el letrado estaba cruzando un límite al hablar en nombre de Maradona.
Los jueces pidieron silencio y Rallín continuó: “Luque no es un asesino, es un buen hombre”.

El cambio de la estrategia defensiva del neurocirujano para este juicio es evidente: los nuevos defensores -que se sumaron al patrocinio del abogado Julio Rivas- buscan que el imputado se muestre más y dé a conocer su versión de los hechos. Para esto, decidieron que vaya a todas las audiencias, a diferencia del año pasado, cuando había elegido el camino contrario para no exponerse.
También, al principio de la jornada, plantearon que el debate completo sea transmitido en vivo. Alegaron que la sociedad debe conocer la verdad de “primera fuente” y no a través de la prensa. Sin embargo, los jueces rechazaron la solicitud porque consideraron así que se vulnera el derecho de los testigos.
El abogado Fernando Burlando, que representa a Dalma y Gianinna, confirmó en diálogo con este medio que las hijas de Maradona quedaron enojadas por algunos dichos desafortunados del equipo defensor de Luque. Particularmente los que hicieron referencia a lo que diría o pensaría su papá.
Al mismo tiempo, opinó sobre los lineamientos de los defensores en general. “Alegaron, fueron más allá. Hablaron de prueba, todo. Empezaron a desnudar su estrategia”, aseguró. En este sentido, señaló que sus exposiciones excedieron los límites de una audiencia de apertura y aseguró que «no tienen más que eso”.

La contundente defensa del psicólogo imputado
Entre los discursos del día, se destacó el lineamiento del defensor del psicólogo Carlos Díaz, señalado por la Fiscalía como el tercer integrante del equipo médico personal de Maradona y uno de los máximos responsables de la muerte.
Su abogado Diego Olmedo, con mucha contundencia, logró correrlo -al menos en esta audiencia- del centro de la escena. “Carlos Díaz estuvo solo unos pocos días antes de que Maradona fuera internado y otros poquitos después de ser externado. No se lo puede cargar con la muerte, no tiene nada que ver y todos lo saben”, aseveró.
También remarcó que el rol de su defendido era tratar las adicciones del exfutbolista y que la autopsia determinó que Maradona murió sin drogas ni alcohol, un objetivo que habría cumplido en los menos de 30 días de tratamiento que tuvo.
“En este juicio hay tres particularidades: tiene que haber culpables; tiene que haber una sentencia ejemplar, que nadie quiere, porque acá queremos una sentencia justa; y una noticia deseada. ¿Qué se desea de este juicio? Que mucha gente sea condenada porque a Maradona lo mataron. Y es mentira, no es así”, expresó Diego Olmedo.
En un llamado a la reflexión para los jueces, añadió: “Díaz hizo todo lo posible para que Maradona tenga una vida mejor. Y Maradona, mientras Díaz estuvo en su vida, tuvo una vida mejor. ¿Podemos echarle la culpa a Díaz de su muerte por haber estado con él los últimos 30 días?”.
Por su parte, Vadim Mischanchuk, abogado de la psiquiatra Agustina Cosachov, adelantó que pedirá la absolución de su defendida -que se mantuvo con un perfil bajo todo el día- y aseguró que el único responsable de la salud de Diego era él mismo.
“El encargado de la salud de Maradona era el propio Maradona, que tomaba decisiones, algunas correctas y otras incorrectas. Esta defensa va a probar que, lamentablemente, el óbito del señor Maradona tiene que ver con un deterioro progresivo de su salud, que en un momento dijo basta”, aseveró.
Los nuevos jueces
Los magistrados Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, que integran el nuevo tribunal, desarrollan su tarea con cierto cuidado. Si bien son los únicos que no formaron parte del juicio anterior, el escándalo judicial de Makintach que golpeó a toda la Justicia Bonaerense le pone una presión extra a su desempeño.
En este primer día, volvieron a mostrar su intención de que el juicio se desarrolle de manera fluida y organizada. Para esto, le hicieron un pedido a los fiscales que volvió a dejarlos en desventaja: solicitaron que avisen con anticipación los testigos para las próximas audiencias.
El juicio oral se reanudará este jueves a las 10 de la mañana con los primeros testimonios. Los nombres de quienes declararán se conocerán en las próximas horas. Sin embargo, tanto la acusación como las defensas adelantaron que podría haber alguna “sorpesa” en la segunda jornada.













