
Una nueva técnica mínimamente invasiva denominada embolización de la arteria genicular (EAG), está permitiendo a pacientes con dolor crónico de rodilla evitar la cirugía de reemplazo y retomar actividades cotidianas, según informó la Facultad de Medicina Anschutz de la Universidad de Colorado.
Este procedimiento ambulatorio, divulgada por la revista científica Science Daily, esta dirigido especialmente a personas que padecen artritis, se presenta como una opción prometedora para quienes no hallaron alivio con tratamientos convencionales y desean evitar una intervención mayor. La técnica fue diseñada para reducir el flujo sanguíneo en las zonas inflamadas de la rodilla, lo que disminuye la hinchazón y el dolor.
De acuerdo con los datos difundidos por la entidad académica, los primeros estudios indican que este método puede ofrecer alivio durante años, logrando retrasar o evitar la necesidad de un reemplazo total de la articulación. Esta información fue recogida y divulgada por la propia universidad, que lidera las investigaciones sobre la efectividad del procedimiento.
El procedimiento: cómo actúa la embolización de la arteria genicular

La (GAE) se plantea como una alternativa para quienes no respondieron a medicamentos, fisioterapia o inyecciones de esteroides, pero todavía no requieren una cirugía mayor. El procedimiento se realiza bajo sedación consciente y suele durar entre una y dos horas. Consiste en introducir un catéter a través de la arteria femoral, guiándose por imágenes de rayos X y utilizando un medio de contraste hasta alcanzar las arterias geniculares que rodean la rodilla.
Una vez ubicadas, se liberan microesferas que bloquean los vasos sanguíneos anómalos responsables del dolor e identificados previamente por el paciente y el equipo médico. El objetivo es reducir la inflamación y permitir que el paciente regrese a su hogar el mismo día, con una recuperación que requiere solo algunos días de reposo.
La Dra. Leigh Casadaban, investigadora estadounidense especializada en Radiología explicó que este tratamiento resulta especialmente beneficioso para personas con osteoartritis leve a moderada, aunque también se puede aplicar en casos más avanzados, donde los efectos tienden a ser menos duraderos. “Vemos que cerca del 70% de los pacientes logran reducir su dolor a la mitad, e incluso más. Hay pacientes que no experimentan dolor después del procedimiento”, detalló en el comunicado de la universidad.
Resultados sostenidos y estudios en curso

El procedimiento, que se desarrolló originalmente en Japón hace poco más de una década, fue ganando reconocimiento global y aceptación en la comunidad médica. En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) otorgó desde 2021 la designación de “dispositivo innovador” a varias tecnologías asociadas con este tratamiento.
Las investigaciones recopiladas por la Facultad de Medicina Anschutz de la Universidad de Colorado muestran que un solo procedimiento puede ofrecer alivio durante cuatro años, según datos publicados en Japón. En Estados Unidos, los resultados recopilados por la universidad reflejan que el alivio puede mantenerse durante al menos dos años en pacientes con buena respuesta al tratamiento.
Actualmente, la Universidad de Colorado lidera dos ensayos clínicos para profundizar el conocimiento sobre los mecanismos y beneficios de la EAG. Uno de los estudios analiza los cambios en el líquido sinovial de la rodilla tras el procedimiento, mientras que el otro evalúa el uso de un dispositivo arterial temporal llamado Nexsphere-F, diseñado para bloquear pequeños vasos sanguíneos que podrían causar inflamación y dolor.
Posibilidades de aplicación más allá de la rodilla

La osteoartritis es una enfermedad articular degenerativa que afecta a millones de personas en todo el mundo y puede presentarse en diferentes articulaciones. Aunque la GAE está aprobada actualmente solo para afecciones de la rodilla, los investigadores exploran su posible uso para otras condiciones musculoesqueléticas dolorosas, como el hombro congelado, el codo de tenista y la fascitis plantar.
La experiencia de varios pacientes demuestran el potencial de esta técnica para quienes buscan alternativas menos invasivas y desean mantener su independencia y calidad de vida sin recurrir a una cirugía mayor.
Por ahora, la embolización de la arteria genicular representa una alternativa respaldada por estudios iniciales y en expansión, que continúa investigando y perfeccionando sus aplicaciones. La comunidad médica internacional sigue de cerca estos avances, que podrían modificar la forma en que se trata el dolor crónico de rodilla y otras patologías articulares en el futuro.














