
El aumento de peso en la adultez está vinculado con un riesgo hasta cinco veces mayor de cáncer, según un estudio realizado por la Universidad de Lund en Suecia y presentado en el Congreso Europeo sobre Obesidad en Estambul. La investigación, que analizó datos de más de 600.000 pacientes de entre 17 y 60 años, revela que no existe una etapa segura para subir de peso. Los científicos comprobaron que tanto el peso inicial al comienzo de la edad adulta como el aumento progresivo a lo largo de los años elevan la incidencia de distintos tumores malignos.
De acuerdo con el diario británico The Guardian, los autores del trabajo siguieron la evolución del peso y los diagnósticos de cáncer de más de 250.000 hombres y cerca de 380.000 mujeres, con mediciones periódicas y un seguimiento hasta 2023. El estudio identificó que la obesidad puede causar al menos 13 tipos de cáncer y se vincula con otros ocho, aunque hasta ahora se desconocía el impacto exacto del momento y la cantidad de peso ganado sobre el riesgo oncológico.
Diferencias de género y magnitud del riesgo
El autor principal del ensayo y profesor asociado de la Universidad de Lund, Anton Nilsson explicó que el riesgo de cáncer aumenta cuanto mayor es el peso inicial y mayor la ganancia de peso durante la adultez. El diario británico detalló que los hombres que desarrollaron obesidad antes de los 30 años tuvieron riesgo cinco veces mayor de cáncer de hígado, el doble de cáncer de páncreas y de riñón, y un 58 % más de cáncer de colon que quienes se mantuvieron en peso saludable.
En las mujeres, la obesidad antes de los 30 años implicó cuatro veces y media más riesgo de cáncer de endometrio, un 67% más de cáncer de páncreas, el doble de cáncer de riñón y un 76% más de meningioma en comparación con aquellas que nunca desarrollaron obesidad.

El estudio detalló que entre quienes aumentaron de peso en la edad adulta, las consecuencias varían según el género. En las mujeres, el aumento de peso se asoció especialmente con un mayor riesgo de cáncer de endometrio, cáncer de mama posmenopáusico y meningioma, todos ellos influenciados por hormonas sexuales. El cáncer de colon también mostró una fuerte asociación con los cambios de peso en mujeres.
En los hombres, la relación con los cánceres asociados a la obesidad fue más fuerte entre quienes engordaron antes de los 45 años, sobre todo en cáncer de esófago y de hígado. Nilsson señaló que esto podría deberse a que el aumento de peso a edades tempranas permite que procesos como la inflamación y el incremento de insulina actúen más tiempo sobre los tejidos susceptibles.
Impacto del peso ganado y cáncer específico
Los datos publicados muestran que quienes aumentaron un promedio de 32 kg durante la adultez tuvieron un 7% más de probabilidades de desarrollar cáncer en comparación con quienes sumaron solo 8 kg. Los hombres que ganaron más peso presentaron casi tres veces más riesgo de cáncer de hígado y más del doble de probabilidad de desarrollar cáncer de esófago respecto de los que mantuvieron un incremento mínimo. También enfrentaron un riesgo tres veces mayor de tumores hipofisarios y más de un 50% más de carcinoma de células renales, cáncer de cardias gástrico y cáncer de colon.

En las mujeres, las que ganaron más peso mostraron casi cuatro veces más riesgo de cáncer de endometrio, el doble de riesgo de tumores hipofisarios, un 91 % más de carcinoma de células renales, un 42% más de cáncer de mama posmenopáusico, un 32% más de meningioma y un 31% más de cáncer de colon.
Llamado a la acción y papel de los entornos saludables
En declaraciones al diario británico Megan Winter, responsable de información sanitaria de la organización benéfica del cáncer de Reino Unido, Cancer Research UK, señaló la necesidad de promover entornos que faciliten hábitos saludables.
“Mantener un peso saludable durante toda la edad adulta puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer, pero el mundo que nos rodea puede dificultarlo”, explicó. Winter pidió a los gobiernos que restrinjan la publicidad de alimentos poco nutritivos, establezcan metas para la venta de productos saludables y garanticen el acceso a alimentos frescos y nutritivos en toda la población.
Por último, los investigadores recomiendan como mejor estrategia para reducir el riesgo evitar el exceso de peso en todas las etapas de la vida adulta.














