
Disfrutar de la naturaleza y el cerebro conectados se asocia con mejoras en la atención y la memoria de trabajo, según estudios revisados por The New York Times. Investigaciones en universidades de Estados Unidos y el Reino Unido indican que la exposición a entornos naturales puede beneficiar el funcionamiento mental, incluso si las personas no experimentan placer especial durante el paseo.
Los experimentos realizados en estos países muestran que pasar tiempo en la naturaleza aumenta la capacidad de enfoque y la memoria inmediata. Según los equipos citados por The New York Times, un simple paseo entre árboles contribuye a renovar la mente y mejora el rendimiento en tareas que requieren concentración, en comparación con recorridos en zonas urbanas.
El equipo dirigido por Marc Berman, profesor de psicología en la Universidad de Chicago, estudió en 2008 cómo el entorno afecta el rendimiento cognitivo. 38 estudiantes de la Universidad de Michigan caminaron 4,5 kilómetros: la mitad atravesó un arboreto y la otra mitad recorrió calles urbanas, alternando después sus rutas. Los participantes realizaron pruebas de memoria de trabajo antes y después de los paseos, donde debían repetir series numéricas en orden inverso.
Las caminatas por la ciudad ofrecieron mejoras leves, pero los recorridos en la naturaleza aumentaron el rendimiento casi un 20%. “No necesitas ni siquiera disfrutar el paseo por la naturaleza para obtener estos beneficios cognitivos”, explicó Berman a The New York Times. El frío intenso no disminuyó el efecto positivo reportado en los resultados.

Desde ese primer experimento, la investigación se ha ampliado. Amy McDonnell, investigadora en la Universidad de Utah, replicó en 2023 un estudio similar: voluntarios caminaron tanto por un arboreto como por un campus médico urbano.
Tras ambos paseos, la capacidad cognitiva mejoró, pero los registros de electroencefalograma indicaron que quienes caminaron en la naturaleza presentaron inicialmente menor actividad cerebral, seguida de picos superiores al desempeñar tareas atencionales posteriormente. Según McDonnell, esto sugiere que el cerebro descansa y luego se activa con mayor eficiencia tras el contacto con espacios verdes.
Otras investigaciones recogidas por The New York Times sostienen que los beneficios de la naturaleza no solo impactan en la atención, sino que también fortalecen la creatividad y la claridad mental. Sin embargo, estos efectos no son idénticos para todos los casos ni para todas las personas.
Cómo la naturaleza contribuye a restaurar la atención
La teoría de la restauración de la atención, desarrollada en los años 80 por los psicólogos Rachel y Stephen Kaplan, sostiene que la concentración es un recurso finito que se agota fácilmente, pero que puede reponerse eficazmente en entornos naturales. Berman, en su libro Nature and the Mind, destaca que la naturaleza genera una “fascinación suave”, es decir, llama la atención sin aburrir ni sobreestimular, a diferencia de los ambientes urbanos que demandan vigilancia y fatigan la mente.

Ejemplos de este atractivo natural son observar el movimiento de las olas o un campo de flores silvestres. Berman plantea que características físicas como curvas, fractales y patrones repetitivos —el arco de un río o la geometría de un copo de nieve— resultan más fáciles de procesar para el cerebro que las líneas rectas propias de la ciudad. Esto podría explicar por qué la mente entra en reposo en la naturaleza, favoreciendo así las mejoras cognitivas.
Debate científico sobre los mecanismos y beneficios de la naturaleza
Aunque la teoría de la restauración de la atención domina el campo, no todos los investigadores coinciden plenamente. Gloria Mark, profesora en la Universidad de California, Irvine, y autora de Attention Span, señala que la evidencia respalda los beneficios atencionales de la naturaleza, aunque advierte que la explicación dominante sigue siendo solo una teoría: “La restauración de la atención es una teoría, y no sabemos si esa es la verdadera explicación de lo que ocurre”, apuntó Mark a The New York Times.
Amy McDonnell también considera que el modelo sigue siendo incierto, ya que muchos estudios se basan en pruebas cognitivas y percepciones subjetivas de los participantes, dejando preguntas abiertas sobre los mecanismos neuronales implicados. En su experimento, McDonnell detectó que una disminución inicial de la actividad cerebral, seguida de picos posteriores tras caminar en la naturaleza, podría indicar un descanso mental previo a la mejora del rendimiento. Replicar este efecto en entornos urbanos resulta más complicado.
Por su parte, Ruth Garside, profesora en la Universidad de Exeter, opina que el beneficio probablemente involucra varios factores y no una sola causa. “Parte de la magia, si se quiere, es que probablemente es la combinación de varios factores la que está actuando”, declaró Garside, resaltando el carácter provisional de las teorías actuales.

Otras posibles explicaciones de los beneficios cognitivos
No todos los expertos atribuyen los efectos positivos únicamente a la naturaleza en sí. McDonnell sugiere que influyen variables adicionales como la soledad, la actividad física, alejarse del trabajo o la calidad del aire. A esto se suma la hipótesis de que ciertas señales olfativas presentes en la naturaleza podrían ser relevantes: un estudio de 2023 señala que los compuestos químicos producidos por los árboles pueden colaborar en el efecto restaurador que detectan los experimentos de atención.
La presencia simultánea de distintos factores, desde aromas hasta paisajes y actividades asociadas, impide aislar una única causa para el bienestar mental y la mayor claridad experimentada tras exponerse a la naturaleza. Según lo recopilado por The New York Times, aún no se ha determinado con certeza cuál de estas variables es decisiva, aunque todas parecen influir en la restauración mental tras un contacto continuado con lo natural.
La ciencia continúa investigando los detalles de este fenómeno y surgen dudas sobre si un análisis excesivo podría restar valor a los beneficios integrales que los entornos naturales ofrecen a la mente humana.














