La administración de Estados Unidos pidió a sus ciudadanos en Líbano que abandonen el país ante un contexto de seguridad “complejo” y cambiante. La advertencia se produce mientras continúa el fuego cruzado entre el Ejército de Israel y Hezbollah, a pesar de la tregua de 10 días pactada la semana pasada y en vísperas de nuevas conversaciones entre delegaciones de ambos países en Washington este jueves.
“La situación de seguridad sigue siendo compleja y puede cambiar rápidamente. Instamos a los ciudadanos estadounidenses a que abandonen el Líbano mientras sigan existiendo opciones de vuelos comerciales”, comunicó la Embajada de Estados Unidos en Beirut el miércoles en una nueva alerta de viaje.
La representación diplomática informó que sigue “de cerca” los acontecimientos en Líbano y recomendó a quienes permanezcan en el país que preparen “planes de contingencia para situaciones de emergencia” y sigan los medios de comunicación para estar informados sobre posibles novedades.
El aviso de Washington coincide con el alto el fuego y se emite un día antes de que Líbano e Israel tengan un segundo encuentro en la sede del Departamento de Estado de Estados Unidos, con el objetivo de avanzar hacia el fin del conflicto iniciado el 2 de marzo.
Pese a la tregua, Israel continuó con sus operaciones contra el grupo terrorista que opera en el sur de Líbano. El presidente libanés, Joseph Aoun, anunció que su país buscará extender el cese de hostilidades de diez días y demandar el fin de las demoliciones de viviendas por parte del Ejército israelí en el sur del país durante la reunión prevista en Washington.
La embajadora libanesa en Estados Unidos, Nada Hamadeh Moawad, encabezará la delegación en la cita preparatoria. “La posición del Líbano en las próximas negociaciones es clara: ninguna concesión, ninguna transigencia y ninguna rendición, excepto aquellas que garanticen la soberanía del Líbano y los intereses de todos los libaneses”, expresó Aoun, según un comunicado de la Presidencia difundido tras un encuentro con legisladores.
El gobierno libanés apuesta a que la pausa facilite el inicio de negociaciones directas para alcanzar una solución duradera, aunque Hezbollah rechace esta vía.
Aoun explicó que la decisión de entablar diálogo con Israel surge tras experiencias previas donde la guerra solo dejó “muertes, destrucción y desplazamientos”. Añadió que mantiene comunicación con los principales dirigentes del país y demás actores políticos para informar sobre los esfuerzos por consolidar la tregua y avanzar hacia discusiones detalladas.
El jefe de Estado libanés hizo un llamado para que el país mantenga una postura “nacional unificada” y así evitar que Israel explote las divisiones internas libanesas en su propio beneficio. Las conversaciones, con mediación estadounidense y sin la participación de Hezbollah, ocurren en un contexto de repetidas violaciones a la tregua.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor de Israel, Eyal Zamir, afirmó que el Ejército israelí mantiene un alto nivel de preparación y está listo para reanudar “de inmediato y con contundencia” las operaciones militares en todos los frentes. Las declaraciones se difundieron el miércoles durante un discurso grabado para la ceremonia del Día de la Independencia de Israel, en la que 120 soldados destacados recibieron un homenaje en la residencia presidencial.
“El Ejército mantiene un alto nivel de alerta y preparación, y está listo para regresar de inmediato y con contundencia al combate en todos los frentes”, sostuvo Zamir durante el mensaje transmitido por los canales oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
El miércoles, el Ejército israelí confirmó nuevos ataques aéreos en el sur del Líbano, a pesar del alto el fuego vigente. Las fuerzas armadas calificaron estas acciones como “defensa propia”. Israel mantiene desplegadas varias divisiones en la zona fronteriza, donde controla una franja de entre 8 y 10 kilómetros y restringe el acceso a decenas de localidades libanesas.
(Con información de Europa Press)











