
Un solo entrenamiento semanal de caminata rápida con intervalos puede reducir la grasa abdominal y mejorar la condición física en adultos con obesidad central con la misma eficacia que realizar tres sesiones por semana. Este hallazgo, respaldado por evidencia científica y publicado en Nature Communications, ofrece una opción para quienes disponen de poco tiempo para ejercitarse.
Según datos publicados en Nature Communications, realizar una sesión semanal de entrenamiento de intervalos mediante caminata rápida resulta igual de efectivo que cumplir la recomendación tradicional de tres sesiones semanales en adultos con obesidad central. Ambos esquemas, cuando igualan el tiempo total de ejercicio, muestran beneficios comparables en la reducción de grasa y la mejora de la capacidad cardiorrespiratoria.
Cómo se realizó el estudio sobre caminata rápida y obesidad central
El estudio fue llevado a cabo por un equipo dirigido por el profesor Parco Siu Ming-fai. Participaron 315 adultos mayores de 18 años con obesidad central. Entre septiembre de 2021 y septiembre de 2024, los voluntarios se repartieron aleatoriamente en tres grupos: uno realizó entrenamiento de intervalos una vez por semana, otro lo hizo tres veces por semana y un grupo de control asistió cada dos semanas a sesiones educativas de salud de dos horas y media.
El programa consistía en 75 minutos semanales de caminata rápida con intervalos. Los integrantes del grupo semanal completaban esos 75 minutos en una sola jornada. Los del grupo de tres días repartían ese tiempo en tres sesiones semanales.

La cantidad de grasa corporal de los participantes se evaluó en tres ocasiones mediante absorciometría de rayos X de doble energía: al inicio del estudio, a las 16 semanas y en el seguimiento cuatro meses después.
Principales resultados: beneficios de una sesión semanal de entrenamiento de intervalos
Como informó Nature Communications, tanto el grupo que realizó entrenamiento de intervalos una vez por semana como el que lo hizo tres veces presentaron reducciones similares en la grasa corporal total y visceral, así como una disminución del porcentaje graso y del perímetro de cintura. Además, se observó una mejora en la capacidad cardiorrespiratoria respecto al grupo que solo recibió educación en salud.
Estas mejoras se detectaron tanto a las 16 semanas como en el seguimiento posterior, sin diferencias sustanciales entre quienes asistieron una vez y quienes lo hicieron tres veces por semana. El grupo de control no evidenció cambios significativos.
El estudio señala que el “entrenamiento de intervalos” puede constituir una herramienta terapéutica eficaz para abordar la obesidad central, en especial cuando existen limitaciones de tiempo. Las conclusiones recogidas por Nature Communications muestran que no es imprescindible aumentar la frecuencia de entrenamiento semanal para obtener mejoras notables en adultos con exceso de adiposidad abdominal.

Entre los hallazgos destacados, el equipo comprobó que incluso las personas que solo pudieron ejercitarse un día a la semana lograron los mismos beneficios funcionales y reducción de grasa corporal que quienes participaron tres veces, siempre que se mantuviera el tiempo total de actividad en 75 minutos.
Una alternativa eficaz para el manejo de la obesidad con poco tiempo
El profesor Siu enfatizó la importancia de adaptar las recomendaciones de actividad física a la realidad cotidiana de muchos adultos. Explicó que una sola sesión semanal de entrenamiento de intervalos “representa una opción práctica y eficaz”, dada la dificultad de balancear actividades laborales, familiares y académicas.
De acuerdo con los investigadores, las pautas convencionales de ejercicio pueden ser poco realistas para numerosos adultos. El estudio propone que, en lugar de priorizar solamente prescripciones de ejercicio frecuente, una sesión semanal bien planificada constituye una alternativa válida y basada en pruebas para la salud pública.
Para quienes buscan opciones viables, el respaldo científico de Nature Communications refrenda un enfoque más flexible y sostenible en el tratamiento y la prevención de la obesidad central. En situaciones donde las personas no pueden realizar ejercicio varios días por semana, una jornada única de entrenamiento intensivo surge como una estrategia fundamentada en la evidencia.
Considerando que la falta de tiempo es una de las mayores barreras para el ejercicio regular en adultos con obesidad central, estos resultados abren la puerta a alternativas respaldadas científicamente que pueden favorecer la adopción de hábitos saludables y la reducción de los riesgos asociados a esta condición.














