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Por qué a algunas personas les gotea la nariz cada vez que comen

La rinitis gustativa es la causa más frecuente de la nariz que gotea al comer y suele provocar moco transparente y acuoso durante la ingesta (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una secreción nasal después de comer suele parecer un detalle menor, pero para algunas personas se repite en cada comida y responde a un cuadro concreto. La causa más frecuente es la rinitis gustativa, una variante de la rinitis no alérgica que provoca moco transparente y acuoso durante la ingesta o incluso minutos antes de empezar, según explicó Prevention en un reporte con especialistas en otorrinolaringología.

De acuerdo con Prevention, la rinitis es una inflamación o irritación de la cavidad nasal. Ese cuadro incluye formas alérgicas y no alérgicas, y ambas pueden provocar secreción nasal tras las comidas. Los médicos consultados por el medio señalaron que, en la práctica, cuando el síntoma aparece de manera repetida frente a un plato de comida, la primera sospecha suele dirigirse hacia la rinitis gustativa, sobre todo en personas mayores.

Qué ocurre cuando la nariz gotea al comer

El doctor David A. Gudis, jefe de rinología y cirugía de base de cráneo anterior en Columbia University Irving Medical Center, explicó a Prevention que casi todo el mundo atravesó alguna forma de rinitis, ya sea con un resfrío común o con congestión nasal. En ciertos pacientes, ese proceso aparece con más frecuencia o dura más tiempo.

Dentro de la clasificación general, la rinitis alérgica aparece como respuesta a alérgenos como polen, ácaros del polvo, moho o caspa de mascotas. La doctora Meha Fox, profesora asistente del departamento de otorrinolaringología del Baylor College of Medicine, detalló que los síntomas habituales incluyen congestión, goteo nasal, estornudos y picazón en nariz y ojos.

La rinitis alérgica aparece por exposición a alérgenos como polen, ácaros, moho o caspa de mascotas, con congestión, estornudos y picazón (Imagen Ilustrativa Infobae)

La otra gran categoría es la rinitis no alérgica, que reúne distintos cuadros sin vínculo directo con alérgenos. Allí entran la rinitis gustativa, la vasomotora, la inducida por medicamentos y otras formas de causa incierta. El doctor Benjamin Tweel, director médico del departamento de otorrinolaringología de Mount Sinai Health System, indicó que las razones por las que una persona desarrolla estos cuadros todavía no se conocen con precisión.

La rinitis gustativa, la explicación más común

Cuando el goteo aparece cada vez que llega la comida, los especialistas apuntan a la rinitis gustativa. Gudis describió este cuadro como una secreción clara y acuosa relacionada con la comida o con la anticipación de la ingesta, sin congestión, picazón ni estornudos.

Tweel explicó a Prevention que, al comer, el cuerpo activa mecanismos que estimulan la producción de saliva. En algunas personas, esa respuesta también dispara la producción de moco nasal. Los alimentos picantes figuran entre los desencadenantes más frecuentes, aunque los médicos reconocen que no existe una explicación definitiva sobre por qué ese estímulo provoca el goteo en algunos pacientes.

El cuadro también aparece con mayor frecuencia con el paso de los años. Esa relación con la edad se repite en otros tipos de rinitis no alérgica, lo que lleva a los especialistas a observar con más atención este síntoma en adultos mayores que consultan por molestias persistentes durante las comidas.

En qué se diferencia de otras formas de rinitis

La rinitis vasomotora puede confundirse con la rinitis gustativa, pero se activa por cambios de temperatura, humedad o presión del aire y no por la comida (Imagen Ilustrativa Infobae)

La rinitis vasomotora comparte parte de los síntomas de la gustativa: secreción acuosa, transparente y ausencia de picazón o estornudos. La diferencia central está en el desencadenante. En vez de aparecer por la comida, este tipo puede activarse por cambios de temperatura, humedad o presión del aire.

Ese mecanismo explica por qué algunas personas notan que la nariz gotea al salir al frío o al pasar de un ambiente cálido a otro más fresco. Según los especialistas citados por Prevention, esa forma también se vuelve más frecuente con la edad.

En la rinitis alérgica, en cambio, la clave está en la exposición a sustancias específicas. Si los síntomas aparecen cerca de un gato, en primavera o en ambientes con polvo, y mejoran con antihistamínicos o aerosoles antialérgicos, la sospecha suele inclinarse hacia una causa alérgica más que hacia una gustativa.

Cómo se obtiene un diagnóstico

Los médicos señalaron que muchas personas pueden hacer una primera identificación del problema a partir de los disparadores. Si la secreción aparece con cada comida, la rinitis gustativa es una posibilidad fuerte. Si el problema surge con animales, polen o polvo, la hipótesis cambia.

Aun así, Tweel advirtió que los síntomas de rinitis pueden superponerse con otros trastornos, como sinusitis crónica o pólipos nasales. Por ese motivo, el diagnóstico formal conviene realizarlo con un profesional. Gudis recomendó la consulta con un especialista en otorrinolaringología, ya que la descripción de los síntomas, los desencadenantes y la observación del interior de la nariz con instrumental pequeño ayudan a precisar la causa.

El diagnóstico de la rinitis depende de identificar los desencadenantes y puede requerir una evaluación con otorrinolaringología o pruebas de alergia (Imagen Ilustrativa Infobae)

Fox agregó que, en casos de rinitis alérgica, existen pruebas específicas para detectar los alérgenos más comunes de cada zona. La evaluación por parte de un alergista también puede servir para diseñar un abordaje más amplio si las molestias afectan de manera sostenida la vida cotidiana.

Qué tratamientos existen

Los especialistas coincidieron en que este problema rara vez representa una condición peligrosa. Si la secreción solo aparece al comer y no genera una molestia importante, puede no requerir tratamiento. Gudis resumió esa idea con una fórmula simple recogida por Prevention: si el síntoma no altera demasiado la vida diaria, convivir con un pañuelo extra puede ser suficiente.

Cuando sí resulta molesto, una de las primeras opciones son los tratamientos tópicos, como aerosoles o lavados nasales. El doctor Michael Yong, otorrinolaringólogo y neurorrinólogo del Pacific Neuroscience Institute, sostuvo que esos recursos suelen preferirse porque actúan de forma local y tienen pocos efectos sistémicos.

Para la rinitis gustativa, el tratamiento de referencia es el aerosol nasal con ipratropio, disponible con receta médica. Tweel explicó que suele ser eficaz para prevenir el goteo y que algunas personas lo utilizan antes de salir a comer a un restaurante. También aclaró que el fármaco tiene contraindicaciones, entre ellas algunos tipos de glaucoma.

Gudis señaló que convivir con un pañuelo extra puede ser suficiente cuando la rinitis gustativa genera una molestia menor (Imagen Ilustrativa Infobae)

En pacientes que además presentan alergias de base, los antihistamínicos por vía oral o en spray pueden aportar algo de alivio, aunque los especialistas advirtieron que su efecto suele ser menor en la rinitis gustativa. En los últimos años también surgieron procedimientos para actuar sobre el nervio nasal que interviene en la producción de secreción.

Cuándo conviene consultar

Los médicos marcaron algunas señales de alerta. Si la secreción es espesa, cambia de color, aparece sangre, hay pérdida del olfato, congestión crónica o dificultad para respirar por la nariz, conviene consultar con un clínico o un otorrinolaringólogo. Esos síntomas pueden apuntar a sinusitis u otros cuadros que requieren otro enfoque.

Tweel también remarcó una situación poco frecuente pero relevante: un goteo acuoso persistente de un solo lado de la nariz, con salida abundante, puede asociarse a una fuga de líquido cefalorraquídeo. Ese escenario exige atención médica inmediata.