
El calcio interviene en la formación y el mantenimiento de huesos y dientes, además de cumplir funciones en los músculos, los nervios y los vasos sanguíneos. Según explica Mayo Clinic, cuando su concentración en sangre se eleva por encima de los valores normales, aparece la hipercalcemia, una alteración que puede afectar los riñones, los huesos, el aparato digestivo, el cerebro y, en los casos graves, el ritmo cardíaco.
Las causas más frecuentes de la hipercalcemia son el hiperparatiroidismo primario y algunos cánceres. También puede relacionarse con el uso excesivo de suplementos de calcio o vitamina D y con determinados medicamentos.
En personas sanas, la alimentación por sí sola rara vez eleva el calcio en sangre hasta niveles peligrosos. Los niveles altos suelen obedecer a una afección médica, como el hiperparatiroidismo o algunos cánceres. El uso excesivo de suplementos de calcio o vitamina D también puede contribuir a la hipercalcemia.
Los adultos requieren cerca de 1.000 miligramos diarios
La ingesta diaria recomendada de calcio, según las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos es de 1.000 miligramos para los adultos de 19 a 50 años y para los hombres de 51 a 70 años. La referencia asciende a 1.200 miligramos en las mujeres de 51 a 70 años y en los adultos desde los 71 años.
El límite máximo tolerable, que incluye el calcio procedente de alimentos, bebidas y suplementos, es de 2.500 miligramos diarios hasta los 50 años y de 2.000 miligramos desde los 51 años. Superar esos valores no provoca necesariamente hipercalcemia, pero puede elevar el riesgo de efectos adversos, en especial por el uso de suplementos.

El calcio también participa en la contracción muscular, la transmisión de señales nerviosas, la función de los vasos sanguíneos y la liberación de hormonas. El organismo mantiene bajo control su concentración en la sangre mediante mecanismos en los que intervienen la hormona paratiroidea y la vitamina D.
Las cuatro glándulas paratiroides están ubicadas en el cuello, detrás de la tiroides. Producen hormona paratiroidea, que ayuda a regular los niveles de calcio en sangre. Cuando una o más de estas glándulas producen una cantidad excesiva de esa hormona, puede aparecer hiperparatiroidismo e hipercalcemia.
Los suplementos concentran el principal riesgo por consumo excesivo

La hipercalcemia es una alteración en la que el nivel de calcio en sangre supera los valores normales. El hiperparatiroidismo primario constituye su causa más frecuente: ocurre cuando una o más glándulas paratiroides producen un exceso de hormona paratiroidea, que eleva la concentración del mineral.
Además del hiperparatiroidismo, la hipercalcemia puede asociarse con algunos cánceres, enfermedades renales, hipertiroidismo, trastornos genéticos y enfermedades granulomatosas, como la sarcoidosis y la tuberculosis. Ciertos medicamentos, entre ellos el litio y los diuréticos tiazídicos, también pueden elevar los niveles de calcio en sangre.
La hipercalcemia puede no causar señales en sus primeras etapas
Los casos leves de hipercalcemia pueden no causar síntomas. Cuando los niveles aumentan, pueden aparecer cansancio, debilidad, náuseas, vómitos, estreñimiento, sed intensa y necesidad de orinar con frecuencia. También pueden presentarse dificultades para concentrarse, confusión, dolor óseo o muscular, cálculos renales y fracturas.

En los cuadros graves, la hipercalcemia puede alterar la función cerebral y causar confusión. También puede afectar el ritmo cardíaco, aunque esta complicación es poco frecuente. Si no se trata, el trastorno puede comprometer la función renal y debilitar los huesos.
Un análisis de sangre permite confirmar el diagnóstico
El diagnóstico parte de un análisis de sangre que detecta niveles elevados de calcio. Para identificar la causa, el profesional puede solicitar la medición de hormona paratiroidea y otros estudios, según los antecedentes y el cuadro clínico.

El tratamiento depende de la causa y de la gravedad de la hipercalcemia. Puede incluir la suspensión de suplementos, una mayor ingesta de líquidos, medicamentos para bajar el calcio y el tratamiento de la enfermedad que provocó la alteración. En casos de hiperparatiroidismo primario, puede indicarse una cirugía para extirpar una o más glándulas paratiroides. Los cuadros graves pueden requerir líquidos intravenosos y atención hospitalaria.
Entre los alimentos con calcio se encuentran la leche, el queso, el yogur y el kéfir, además de las sardinas y el salmón con espinas, el tofu, las bebidas de soja fortificadas, el brócoli, el edamame y los cereales fortificados. Antes de iniciar o modificar una suplementación, se recomienda consultar con un profesional de salud, especialmente ante síntomas o antecedentes de cálculos renales.














