
El silbido en el pecho de un niño, la tos persistente durante la noche o la sensación de no poder llenar los pulmones de aire suelen pasar desapercibidos o confundirse con cuadros banales. Sin embargo, detrás de esos síntomas puede ocultarse una de las enfermedades crónicas más frecuentes y subdiagnosticadas en Argentina: el asma.
Este martes 5 de mayo es el Día Mundial del Asma. Se trata de una enfermedad crónica de alta prevalencia que, si no se diagnostica y trata de manera oportuna, puede generar complicaciones graves y afectar la calidad de vida.
“La detección temprana es fundamental. Muchos pacientes conviven durante años con síntomas respiratorios sin consultar, lo que retrasa el diagnóstico y empeora su calidad de vida”, advirtió la doctora Anahí Yáñez, asesora científica de AAPA. Esta campaña cuenta con el respaldo de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC), la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) y la Fundación para el Estudio del Asma y otras Enfermedades Alérgicas (FUNDALER), que buscan acercar el sistema de salud a quienes aún no recibieron un diagnóstico formal.

El asma: una enfermedad frecuente y muchas veces invisible
En Argentina, se estima que más de 4 millones de personas viven con diagnóstico de asma, pero al menos 2 millones podrían padecerla sin saberlo. “El asma es una enfermedad frecuente pero muchas veces subdiagnosticada. Estudios internacionales y regionales muestran que entre un 30% y un 50% de los casos no están identificados”, señaló Álvaro Pérez Centeno, presidente de Asociación Argentina de Pacientes con Asma (AAPA). Esta situación impacta en la calidad de vida y puede derivar en crisis agudas, internaciones y complicaciones que podrían evitarse.
La AAPA impulsa una campaña nacional gratuita de detección para alertar sobre el subdiagnóstico y facilitar el acceso al tratamiento.
Entre el 4 y el 10 de mayo, las personas que experimenten síntomas compatibles podrán solicitar un turno sin costo con un especialista a través del link de la asociación. La atención médica se brindará del 11 al 15 de mayo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asma es una enfermedad
La OMS subrayó que los síntomas suelen normalizarse o confundirse, como la tos crónica o la falta de aire atribuida al estrés. El subdiagnóstico es más habitual en adultos, personas con formas leves de la enfermedad o en contextos donde existen barreras de acceso al sistema sanitario.
Síntomas a los que hay que prestar atención
El asma se caracteriza por la inflamación crónica de las vías respiratorias, que provoca episodios de obstrucción bronquial. Los síntomas más comunes incluyen:
- Silbidos en el pecho
- Falta de aire o disnea
- Tos persistente
- Sensación de opresión torácica
- Empeoramiento durante la noche

Las causas y factores de riesgo son múltiples. Entre ellos se encuentran los antecedentes familiares, enfermedades alérgicas como rinitis o dermatitis, exposición a contaminantes o humo de tabaco, infecciones respiratorias tempranas, bajo peso al nacer y obesidad.
“El origen alérgico está presente en entre el 60% y el 80% de los casos. La inflamación bronquial suele estar causada por alérgenos como ácaros, cucarachas, animales domésticos, hongos y pólenes”, explicó la doctora Silvana Monsell, presidenta de AAAeIC. El especialista puede arribar al diagnóstico mediante la historia clínica, tests cutáneos y la espirometría, una prueba respiratoria simple y no invasiva.
Diagnóstico y tratamiento: claves para una mejor calidad de vida
El abordaje temprano del asma permite mejorar el pronóstico y prevenir crisis graves. Según la Mayo Clinic, el asma no tiene cura, pero los síntomas pueden controlarse con un tratamiento adecuado y seguimiento regular. “El diagnóstico de la enfermedad se basa en el estudio de los síntomas y pruebas de función pulmonar”, detalló la doctora Yáñez.
La gravedad del asma puede variar entre leve, moderada y grave. Todos los pacientes requieren algún tipo de tratamiento y control para evitar crisis. “La determinación del tratamiento es un proceso que recorremos juntos, médicos y pacientes”, afirmó el doctor Manuel Ibarrola, coordinador de la sección de Enfermedades Obstructivas en AAMR.
El asma impacta en el rendimiento escolar y laboral, así como en los costos del sistema de salud. En niños menores de 12 años, la prevalencia alcanza el 12,5%, convirtiéndose en una de las principales causas de ausentismo escolar.
La campaña nacional organizada por AAPA tendrá su cuarta edición y está orientada a personas de todas las edades con síntomas respiratorios. El objetivo central es promover el diagnóstico temprano y facilitar el acceso a la atención especializada.
“Detectarla a tiempo permite iniciar un tratamiento adecuado, mejorar la calidad de vida y prevenir internaciones”, destacó la doctora Yáñez. Acercar el diagnóstico y el tratamiento a la comunidad representa un paso clave para reducir el impacto del asma y evitar sus complicaciones.














