
La circulación sanguínea cumple una función esencial para el funcionamiento del organismo. A través de ella, el oxígeno y los nutrientes llegan a tejidos y órganos, mientras que los desechos metabólicos son transportados para su eliminación.
Cuando ese proceso pierde eficiencia, pueden aparecer señales como cansancio en las piernas, sensación frecuente de frío, hinchazón o molestias tras permanecer mucho tiempo en una misma posición.
Según información difundida por Cleveland Clinic, algunos cambios en los hábitos cotidianos pueden favorecer el flujo de la sangre y contribuir al cuidado de la salud cardiovascular.
La cardióloga Heba Wassif explicó que existen medidas sencillas que ayudan a mejorar la circulación, aunque remarcó la importancia de consultar a un profesional de la salud ante la presencia de síntomas persistentes.
Mantenerse en movimiento
La primera recomendación de los especialistas consiste en incorporar actividad física de manera regular. Permanecer activo favorece especialmente la circulación en las extremidades inferiores y también ayuda a controlar factores asociados con enfermedades cardiovasculares, entre ellos la hipertensión arterial y la obesidad.

De acuerdo con Cleveland Clinic, no es necesario realizar entrenamientos intensos para obtener beneficios. La Dra. Wassif señaló que “puedes empezar poco a poco y aún así experimentar los beneficios del movimiento. Elegir una actividad que disfrutes te ayudará a mantener la constancia”.
Los expertos sugirieron evitar períodos prolongados sentado o de pie. Levantarse con frecuencia y caminar algunos minutos durante la jornada puede resultar beneficioso. Actividades de bajo impacto, como las caminatas o los ejercicios acuáticos, también contribuyen a mejorar el flujo sanguíneo en las piernas.
La especialista explicó además que durante el ejercicio aumenta la liberación de óxido nítrico, una sustancia que favorece la relajación de los vasos sanguíneos y facilita el paso de la sangre.
Alimentación orientada al cuidado cardiovascular
Otra de las prácticas destacadas es seguir un patrón alimentario saludable para el corazón. La alimentación influye tanto en el peso corporal como en la salud de arterias y venas.

La Dra. Wassif advirtió que el exceso de peso incrementa la presión sobre las venas de las piernas y favorece la aparición de hinchazón. Por esa razón, los expertos de Cleveland Clinic recomendaron adoptar hábitos nutricionales que contribuyan al mantenimiento de un peso adecuado.
Entre las medidas sugeridas figura reducir el consumo de sal para disminuir la retención de líquidos, moderar la ingesta de carne roja y productos lácteos enteros, y priorizar alimentos ricos en nutrientes.
“Se recomienda una dieta baja en carbohidratos, rica en proteínas magras, cereales integrales y abundantes verduras, además de evitar las grasas saturadas”, afirmó la especialista. La institución médica también destacó los beneficios de la dieta mediterránea, asociada con una menor probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares.
El papel de las prendas de compresión
Las medias y otros elementos de compresión representan otra herramienta utilizada para favorecer el retorno de la sangre hacia el corazón. Estas prendas ejercen una presión suave sobre las extremidades, ayudando a limitar la acumulación de sangre en las venas y a controlar la inflamación.

Sin embargo, los especialistas recomendaron consultar previamente con un profesional para determinar si son adecuadas para cada caso y cuál es el modelo indicado.
Cleveland Clinic señaló que ciertas condiciones médicas, entre ellas la insuficiencia cardíaca, la enfermedad arterial periférica y la trombosis venosa profunda activa, pueden requerir precauciones especiales antes de utilizar este tipo de productos.
Elevar las piernas para favorecer el retorno venoso
La cuarta práctica consiste en elevar las piernas cuando existe tendencia a la acumulación de sangre en las extremidades inferiores.
Según explicó la Dra. Wassif, colocar las piernas por encima de la altura de las caderas ayuda a que la gravedad favorezca el retorno venoso. La especialista indicó: “Si elevas las piernas por encima del nivel de las caderas, crearás una inclinación que permitirá que la gravedad actúe a tu favor y ayudará a que la sangre regrese al corazón”.

Aunque la posición ideal es elevarlas por encima del nivel del corazón, hacerlo a una altura superior a la de las caderas ya puede aportar beneficios.
Abandonar el consumo de nicotina
La quinta recomendación apunta a eliminar el consumo de tabaco y otros productos con nicotina. Según los profesionales de la salud, esta sustancia provoca el estrechamiento de los vasos sanguíneos, lo que dificulta el flujo adecuado por las arterias.
Además, la nicotina se relaciona con procesos inflamatorios y con daños que afectan la pared arterial a largo plazo. La cardióloga también advirtió sobre los riesgos asociados al vapeo.

En declaraciones a la institución médica estadounidense sostuvo que “incluso pequeñas exposiciones a la nicotina tienen efectos negativos. Sabemos que los pacientes que vapean siguen obteniendo peores resultados en las pruebas de esfuerzo”.
Cuándo buscar atención médica
Cleveland Clinic remarcó que las medidas de autocuidado no reemplazan la evaluación profesional. Los problemas circulatorios pueden estar vinculados con afecciones como coágulos sanguíneos, enfermedad arterial periférica, insuficiencia venosa crónica o neuropatía relacionada con la diabetes.
Por ese motivo, los especialistas recomendaron consultar con un médico ante síntomas persistentes o recurrentes. Dependiendo de la causa identificada, el tratamiento puede incluir medicamentos para controlar factores de riesgo cardiovasculares o procedimientos destinados a mejorar el flujo sanguíneo.












