
La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno en el que se interrumpe la respiración durante la noche porque los músculos de la parte posterior de la garganta se relajan y bloquean el paso de aire, según Mayo Clinic. Ese patrón puede repetirse más de cinco veces por hora y suele asociarse a somnolencia diurna.
Este cuadro se vincula con el exceso de peso: cerca del 70% de los pacientes con apnea obstructiva del sueño tiene obesidad, de acuerdo con la American Diabetes Association.
La relación entre sobrepeso y apnea del sueño “está bien documentado”, señaló Harvard Health, al explicar que en estos casos, los pacientes tienden a acumular más tejido en la parte posterior de la garganta. De este modo, se pueden obstruir las vías respiratorias y se bloquea el flujo de aire hacia los pulmones.
Bajo estos preceptos, en los últimos años ganó relevancia la molécula dual tirzepatida en el abordaje de la AOS. Se trata de un fármaco usado tradicionalmente para controlar el peso y la glucosa, que suele administrarse por vía subcutánea con una lapicera prellenada.

“La molécula tirzepatida, como otras de este grupo de fármacos modernos para el tratamiento de los trastornos de la obesidad o del exceso de peso, tiene en general un perfil de seguridad muy bueno. Presenta pocos efectos adversos serios informados”, dijo a Infobae el doctor Facundo Nogueira, jefe del Laboratorio del Sueño del Hospital de Clínicas.
Se estima que la AOS afecta a cerca de mil millones de personas en todo el mundo y a más de 30 millones de adultos en Estados Unidos. Entre los tratamientos tradicionales, el dispositivo CPAP (presión positiva continua en la vía aérea) se utiliza para mantener la vía aérea abierta durante el sueño.
En diciembre de 2024, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprobó el uso de tirzepatida para el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño moderada a grave en adultos con obesidad, como complemento de una dieta baja en calorías y el aumento de la actividad física. La Dra. Sally Seymour, directora de la División de Neumología, Alergia y Cuidados Intensivos de la FDA, destacó que esta aprobación representa la primera opción farmacológica para ciertos pacientes con apnea obstructiva del sueño.
“Los estudios demuestran que, al reducir el peso corporal, tirzepatida también mejora la AOS”, señalaron en el comunicado de la FDA.
El riesgo de padecer apnea obstructiva del sueño aumenta a medida que se eleva el peso corporal, según evidencias científicas. Además, la diabetes mellitus tipo 2 se identifica como otro factor relacionado con este trastorno, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH).
Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine en 2024 mostró que la tirzepatida, en personas con apnea obstructiva del sueño de moderada a grave y obesidad, logró reducir el índice de apnea-hipopnea (IAH), el peso corporal, la carga hipóxica y la presión arterial sistólica, además de mejorar los resultados informados por los pacientes en relación con el sueño.
La American Diabetes Association presentó los resultados del estudio, llamado SURMOUNT-OSA. El trabajo incluyó a 469 personas con AOS de moderada a grave y obesidad. El primer grupo incluyó pacientes que no podían o no estaban dispuestos a utilizar terapia PAP, y el segundo grupo, pacientes que ya recibían dicha terapia. Los participantes recibieron tirzepatida o placebo durante 52 semanas. El objetivo principal fue medir el cambio en el IAH, y como criterios secundarios se evaluaron la carga hipóxica, factores de riesgo cardiovascular, cambios en el peso corporal y la presión arterial, además de parámetros de calidad del sueño.
Cabe recordar que el IAH es una escala utilizada para diagnosticar y clasificar la gravedad de la apnea obstructiva del sueño, midiendo la cantidad de veces por hora que se ralentiza o detiene la respiración durante el sueño.
Los hallazgos confirmaron una disminución significativa del IAH en quienes recibieron tirzepatida respecto al placebo, junto con reducciones en el peso corporal (18% y 20% en los dos estudios) y mejoras en la presión arterial sistólica. Según el Dr. Atul Malhotra, investigador principal del estudio, la tirzepatida demostró capacidad para tratar tanto la obesidad como la apnea del sueño, lo que podría transformar el abordaje de estas afecciones interrelacionadas, ya sea como complemento o alternativa a la terapia CPAP.
Consultado por Infobae, Nogueira consideró sobre este trabajo: “Un dato importante de este estudio es que, además de reducir las apneas y las hipopneas y mejorar la respiración durante el sueño, en los pacientes tratados con tirzepatida más CPAP, comparados con los pacientes tratados solo con CPAP y que no habían bajado de peso, la oxigenación mejoró mucho más cuando se asoció el CPAP con el descenso de peso por tirzepatida”.

El médico agregó: “También mejoraron los marcadores de inflamación y el control de la presión arterial. La presión arterial se redujo en forma más significativa en los pacientes que, además de usar el CPAP en forma adecuada, habían bajado de peso con tirzepatida”.
Nogueira precisó que la combinación tuvo un efecto más beneficioso para el paciente en términos de oxigenación, control de la presión arterial e inflamación, tres complicaciones importantes de la apnea del sueño. También aclaró que en pacientes sin obesidad el uso de esta molécula no ofrece beneficio, porque la mejoría de la apnea del sueño está vinculada con el descenso de peso.
El especialista añadió que “no hay reporte de efectos adversos por encima de lo que se observa en el grupo placebo, es decir, en el grupo control de pacientes que participan del estudio pero no toman la medicación”. También señaló que “el costo, por ahora, es una limitante”, aunque consideró razonable que, con más estudios y mayor disponibilidad de fármacos, los precios bajen y resulten más accesibles.
Cómo funciona la tirzepatida
La tirzepatida es un fármaco desarrollado por Eli Lilly and Company bajo la marca Mounjaro, e introducido en América Latina por Adium, indicado para el tratamiento de la diabetes tipo 2 junto con dieta y ejercicio para ayudar a controlar la glucosa en sangre.
Nogueira precisó: “Presenta pocos efectos adversos serios informados. Los casos de pancreatitis son muy aislados, pero en la mayoría de los pacientes los síntomas son digestivos, autolimitados y totalmente manejables”.

La tirzepatida, según MedlinePlus, ayuda a regular la glucosa en sangre, tratar la apnea obstructiva del sueño y favorecer la pérdida de peso en pacientes con enfermedades vinculadas con la acumulación anormal o excesiva de grasa corporal, en un escenario en el que la obesidad es entendida cada vez más como una enfermedad crónica que exige tratamientos sostenidos y no intervenciones transitorias.
Ese cambio de enfoque también se apoya en los resultados de los ensayos clínicos citados por especialistas consultados por Infobae: el estudio SURMOUNT-1 mostró reducciones de peso cercanas al 20% en 72 semanas con tirzepatida, mientras que los datos de STEP-1 ubicaron en 15% la reducción promedio con semaglutida a las 68 semanas.
La doctora Juliana Mociulsky, médica endocrinóloga, directora del Consultorio de Obesidad, Diabetes y Nutrición y codirectora de la Diplomatura de obesidad de la Sociedad Argentina de Diabetes, explicó anteriormente a Infobae que la comprensión actual de la obesidad como enfermedad crónica modificó las estrategias de tratamiento y prevención.
Mociulsky señaló que el cuerpo humano, por mecanismos biológicos heredados desde la prehistoria, tiende a recuperar el peso perdido porque “no está preparado para bajar de peso”. Agregó que, cuando detecta un déficit, activa respuestas metabólicas y hormonales que dificultan sostener en el tiempo la reducción alcanzada.

A partir de esa base biológica, Mociulsky indicó que las intervenciones deben sostenerse en el tiempo. Precisó que los fármacos para tratar la obesidad están concebidos para un uso crónico. La endocrinóloga aclaró que, en casos seleccionados, podría evaluarse la suspensión del tratamiento si la persona logra mantener cambios en el estilo de vida. Entre esos cambios mencionó el aumento de la masa muscular mediante actividad física regular.
Pablo Carpintero, especialista consultor en ginecología y referente en climaterio y menopausia, afirmó a Infobae que el aumento de la obesidad en adultos, niños y adolescentes, junto con la aparición de nuevas terapias farmacológicas como la tirzepatida y la semaglutida, está transformando tanto el abordaje médico como la comprensión de la enfermedad.
Carpintero sostuvo: “Los agonistas del receptor GLP-1 y, más recientemente, las terapias incretínicas duales como tirzepatida, representan un cambio de paradigma porque no actúan simplemente como supresores del apetito”.
Según el análisis de Carpintero, estos tratamientos no se limitan a disminuir la sensación de hambre, sino que corrigen mecanismos biológicos que perpetúan la enfermedad. Esa diferencia, según el especialista, redefine la lógica con la que se interpreta el tratamiento farmacológico de la obesidad.










