
Más de 7.300 aspirantes se preparan para rendir el examen de residencias 2026 en la provincia de Buenos Aires, una convocatoria que marca un fuerte salto en cantidad de participantes y obliga a implementar un operativo logístico y de seguridad sin precedentes. El aumento exponencial respecto al año pasado y las nuevas reglas para el proceso de selección definen el escenario en el que se desarrollará la evaluación más relevante del sistema sanitario bonaerense.
Según informó el Ministerio de Salud de PBA, el examen de residencias 2026 presenta un importante aumento de participación, con 6.000 inscriptos más que el año pasado. La demanda se distribuye entre cuatro ciudades: La Plata, Mar del Plata, Pergamino y Bahía Blanca, aunque es la capital provincial donde se concentra la mayor cantidad de aspirantes.
El 18 de junio, 5.124 personas concurrirán a rendir, mientras que el 19 de junio lo harán otras 2.258. De ese total, en La Plata habrá 4.398 inscriptos el primer día y 1.941 el segundo, lo que la convierte en el epicentro del operativo y en la sede con mayores exigencias de control.
Dentro de la amplia oferta de especialidades, Medicina lidera ampliamente la convocatoria, con 5.223 inscriptos. La siguen Psicología (411), Enfermería (360), Trabajo Social (239) y Obstetricia (225). Esta tendencia, de acuerdo con los datos oficiales, refleja la prioridad y el interés creciente por las carreras vinculadas a la atención primaria y a la salud mental.

El Ministerio de Salud bonaerense aprobó recientemente el reglamento 2026, que introduce cambios en la forma de calcular la posición de cada aspirante. La nota final se determinará por el promedio de calificaciones de la carrera de grado dividido por dos, al que se suma el resultado del examen. De esta manera, se busca ponderar tanto el desempeño académico previo como la evaluación final.
En total, los cupos disponibles son 2.400, lo que implica una alta competitividad entre los participantes y una exigencia extra para quienes buscan acceder a alguna de las residencias.
Condiciones dentro del aula y reglas para el examen
La magnitud del examen y la cantidad de inscriptos motivaron el diseño de un operativo logístico y de seguridad considerado el más riguroso de la historia reciente. Más de 1.000 personas formarán parte del dispositivo de control y orientación durante los dos días de examen. El objetivo, según detalló el Ministerio de Salud, es “evitar cualquier situación que pueda ser interpretada como fraude”.
Las sedes con mayor afluencia, en particular La Plata, funcionarán bajo un circuito cerrado de cámaras para monitorear el desarrollo de la jornada. Desde el ingreso, el procedimiento es estricto: los aspirantes deben llegar a las 07:30, momento en el que se escanea el DNI y se valida la identidad. Luego, reciben una pulsera identificatoria –con color y número específico–, que determina el sector y la fila asignados.

Antes de comenzar, cada participante guarda todas sus pertenencias en una bolsa plástica, incluidas mochilas, bolsos, teléfonos celulares y relojes inteligentes. Esa bolsa se precinta y permanece bajo la silla durante el examen.
La organización entregará el cuadernillo y la lapicera oficial a cada aspirante. La prueba se compone de cuatro temas y la manipulación de dispositivos electrónicos se encuentra terminantemente prohibida. Ante cualquier duda o situación sospechosa, el examen se retira de manera automática, sin advertencias previas.
Quienes participen deberán mantener el pelo atado si corresponde, no podrán usar gorra ni capucha, y deberán mantener muñecas y orejas visibles en todo momento. Una vez que el aspirante se sienta en el lugar asignado, no podrá volver a pararse hasta entregar el examen. Solo se permitirá ir al baño en situaciones excepcionales, para lo cual el responsable de la fila otorgará un turno y asignará un baño seleccionado de manera aleatoria.
El operativo de este año pone el foco en la transparencia y la igualdad de condiciones, subrayando la importancia de garantizar un proceso justo y sin irregularidades. El Ministerio de Salud remarcó que “todas las medidas adoptadas buscan fortalecer la confianza en el sistema de selección de residentes”.
La expectativa es alta y la demanda supera ampliamente la oferta de cupos. El examen de residencias 2026 en la provincia de Buenos Aires se perfila como un punto de inflexión, tanto por la cantidad de inscriptos como por el nivel de control y organización implementados.














