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Cómo realizar la relajación muscular progresiva: el paso a paso de la técnica que favorece el sueño reparador

La relajación muscular progresiva, desarrollada por Edmund Jacobson, ayuda a reducir la ansiedad y el estrés, favoreciendo el estado de calma mental (Imagen Ilustrativa Infobae)

La relajación muscular progresiva surgió en la década de 1920 como una forma innovadora de reducir el estrés desde el cuerpo hacia la mente. Su creador, Edmund Jacobson, sostenía que alcanzar un estado físico de distensión podía traducirse en una sensación profunda de calma mental.

De acuerdo con Healthline, el método consiste en tensar y relajar distintos grupos musculares para identificar con mayor claridad la diferencia entre rigidez y relajación, lo que facilita la disminución de la ansiedad y la agitación mental.

Esta metodología consiste en recorrer el cuerpo, ya sea desde los pies hacia la cabeza o en sentido inverso, tensando durante unos segundos cada grupo muscular antes de soltarlos. Harvard Men’s Health Watch detalla que este proceso, realizado de forma pausada y consciente, ayuda a liberar la tensión acumulada en el cuerpo y facilita la conciliación del sueño en quienes sufren de insomnio por inquietud física o mental.

La Universidad de Melbourne, por su parte, señala que distinguir entre el estado de tensión y el de relajación es fundamental para que la persona pueda identificar puntos problemáticos a futuro y lograr una relajación muscular más profunda.

Cuáles son los beneficios de la relajación muscular progresiva

Diversos estudios y expertos señalan que la relajación muscular progresiva aporta beneficios tangibles en la salud mental y física. Uno de los efectos más documentados es la reducción de la ansiedad, tanto en situaciones cotidianas como en quienes sufren trastornos de ansiedad generalizada.

Un estudio de 2024 revela que uno de los principales beneficios de este hábito es el alivio de la ansiedad, y agrega que este método es especialmente útil para quienes enfrentan altos niveles de estrés o inquietud antes de dormir.

La técnica de relajación muscular progresiva consiste en tensar y relajar grupos musculares para distinguir entre tensión y relajación corporal y mental (Imagen Ilustrativa Infobae)

Más allá de aliviar el estrés, la técnica también muestra efectos concretos en el descanso nocturno. Una revisión indicó que 80 pacientes con quemaduras practicaron relajación muscular progresiva durante 20 a 30 minutos al día, a lo largo de tres jornadas consecutivas.

Los resultados fueron contundentes: en comparación con quienes solo recibieron cuidados habituales, el grupo que incorporó esta práctica registró una disminución significativa de la ansiedad y una mejora notable en la calidad del sueño, reforzando su valor como herramienta simple y efectiva.

La Universidad de Melbourne subraya que saber diferenciar entre tensión y relajación muscular ayuda a liberar la tensión acumulada e identificar áreas problemáticas, lo que facilita alcanzar una relajación profunda y duradera.

Así, la relajación muscular progresiva se posiciona como una herramienta útil para el manejo del estrés, el alivio de la ansiedad y la mejora del sueño, con el respaldo de investigaciones científicas y la experiencia clínica.

Cómo es el paso a paso para realizar la relajación muscular progresiva

A continuación se presenta una guía práctica para aplicar la relajación muscular progresiva siguiendo las recomendaciones de expertos de Harvard y la Universidad de Melbourne:

  1. Encuentrar un lugar tranquilo y cómodo para sentarse sin interrupciones. Usar ropa holgada y apagar el teléfono para evitar distracciones.
  2. Adoptar una posición cómoda. En el caso de estar acostado, colocar una almohada bajo la cabeza o las rodillas para relajar la espalda. Dejar los brazos a los lados con las palmas hacia arriba.
  3. Cerrar los ojos y respirar profundamente por la nariz cinco veces, exhalando lentamente para empezar a liberar tensión.
  4. Dirigir tu atención a los pies. Flexionar los dedos y arquear los pies durante cinco segundos. Sentir la tensión y luego relajar completamente por diez a veinte segundos antes de continuar.
  5. Subir por el cuerpo, tensando durante cinco segundos y relajando de diez a veinte segundos cada grupo muscular
  6. Al finalizar, permanecer unos minutos en reposo.

Una práctica regular de relajación muscular progresiva reduce niveles de ansiedad y estrés, beneficiando tanto salud mental como física (Imagen Ilustrativa Infobae)

La efectividad de la relajación muscular progresiva depende en gran medida de la constancia y de un entorno adecuado. La Universidad de Melbourne recomienda dedicar entre 15 y 20 minutos para cada sesión, preferiblemente en un espacio tranquilo donde no haya interrupciones.

Es aconsejable practicar la técnica varias veces por semana y no apresurarse durante el ejercicio, permitiendo que el cuerpo se relaje de manera gradual. También sugieren usar ropa cómoda y practicar en momentos de calma para facilitar el aprendizaje del método.

Existen variantes de la técnica, como la práctica en pareja o con amigos íntimos. En esta modalidad, una persona toca suavemente los grupos musculares de la otra mientras esta sigue el patrón de tensión y relajación con la respiración. Esta variante puede fortalecer los lazos afectivos y aportar una experiencia de calma compartida, siempre que ambos participantes consientan y estén cómodos con el proceso.

Respecto a las contraindicaciones, los expertos de la casa de estudios australiana advierte que quienes tienden a disociarse, tienen antecedentes de abuso o trauma infantil o presentan síntomas de psicosis, deben evitar practicar esta técnica sin supervisión profesional. En estos casos, se recomienda realizar la relajación muscular progresiva solo con orientación de un especialista en salud mental.