
Un cuaderno medieval de entre 700 y 800 años apareció en una letrina excavada durante unas obras en la localidad de Paderborn, en el oeste de Alemania, y su estado de conservación puede aportar información sobre la vida cotidiana de la Baja Edad Media. El hallazgo surgió en una de cinco letrinas medievales excavadas en la zona.
La libreta de cuero, madera y cera fue hallada durante las obras para construir un nuevo edificio administrativo en Paderborn, en el estado alemán de Renania del Norte-Westfalia. Según la asociación regional Landschaftsverband Westfalen-Lippe (LWL), se trató de un hallazgo único de este tipo en la región, y el objeto conservó diez páginas que aún se analizaron para descifrar su contenido.
Los trabajos estuvieron supervisados por el LWL, y en las excavaciones se identificaron cinco letrinas selladas bajo la antigua trama urbana, según detalló Infobae cuando se difundió el hallazgo.
La responsable de Cultura del LWL, Barbara Rüschoff-Parzinger, destacó el valor arqueológico: “Es el único hallazgo de este tipo en todo Renania del Norte-Westfalia”, dijo a Deutsche Welle.
Cómo es el cuaderno medieval hallado en Paderborn
El objeto mide 10 centímetros de largo por 7,5 de ancho y está compuesto por varias tablillas de madera recubiertas de cera y protegidas por una cubierta de cuero decorada con relieves de lirios. El cuaderno contiene 10 páginas y 8 de ellas contienen texto en latín.
La escritura se hizo con un estilete sobre la cera, una superficie que después podía alisarse para reutilizarla, los especialistas detectaron distintas orientaciones del texto y huellas de inscripciones anteriores.

Por qué el cuaderno sobrevivió siglos en una letrina
El cuaderno se conservó por el entorno húmedo, hermético y con escasa presencia de oxígeno de la letrina, que evitó la degradación de materiales orgánicos. Ese contexto explica también por qué las letrinas suelen ofrecer hallazgos de valor arqueológico.
La restauradora del LWL, Susanne Bretzel, relató a Euronews que el objeto pasó casi inadvertido al principio. “Encerrado en un terrón de tierra húmeda y apenas reconocible al principio, el objeto solo se hizo visible durante la limpieza en nuestro taller de restauración de Münster”.
Bretzel añadió que el hallazgo aún conservaba olor tras siglos bajo tierra. En Deutsche Welle lo describió como una pieza “en apariencia completamente insignificante” antes de que su naturaleza se revelara durante la limpieza. Según Bretzel, las páginas interiores estaban tan compactadas que solo fue necesario limpiar el exterior. La restauradora explicó que la madera no se deformó, por lo que la cera siguió intacta y la escritura resultó bastante legible.
Los elementos orgánicos permanecieron en agua destilada mientras avanzaron los estudios, el equipo utliza métodos de alta tecnología y es asesorado por especialistas en escritura y materiales para intentar hacer el texto completamente legible.
Las pistas sobre quién lo escribió y para qué se usaba
El centro de Paderborn estuvo habitado en la Edad Media por comerciantes, en esa época, los mercaderes formaron parte del reducido grupo de personas alfabetizadas de la época.
De hecho, la calidad de los materiales, la escritura y la decoración de lirios refuerzan la hipótesis de un propietario de posición acaudalada.
La arqueóloga Sveva Gai planteó una posible interpretación sobre su uso. “¿Quién escribió el libro y para qué se usaba? Según las primeras hipótesis, podría ser obra de un comerciante de Paderborn que anotaba negocios y pensamientos en forma de apuntes”, señaló.
Los fragmentos de seda hallados en la misma letrina también apuntaron a usuarios de alto estatus social. Gai añadió otra posibilidad sobre cómo terminó allí el objeto: “Pudo haberse caído allí por accidente”.
Los análisis seguirán durante cerca de un año. Cuando concluyan los estudios sobre la cera, posibles resinas, pigmentos y tipos de madera, los especialistas esperaron reconstruir mejor el contenido de las anotaciones y aclarar a quién perteneció el cuaderno.














