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7 estrategias avaladas por la ciencia para acelerar el metabolismo y quemar más calorías al día

Un aumento en la actividad física permite que el organismo gaste más energía, según especialistas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El metabolismo consiste en el conjunto de procesos que transforman los alimentos en energía útil para el cuerpo. Un metabolismo activo facilita la quema de calorías y contribuye a mantener un peso saludable. Las personas con metabolismo lento suelen experimentar dificultades para perder peso aunque coman poco.

La regulación del metabolismo depende de factores como la dieta, la actividad física y el descanso. Según especialistas citados por la revista deportiva Sport Life, el movimiento diario y la elección de alimentos adecuados resultan determinantes para acelerar estos procesos. Los cambios de hábitos sencillos pueden influir positivamente en la actividad metabólica. De acuerdo con la nutricionista española Olga Castañeda, la clave reside en la constancia y el equilibrio entre alimentación, ejercicio y descanso.

Este enfoque integral coincide con las directrices de la Clínica Mayo, que establece que, si bien el metabolismo basal es la base energética, el factor determinante para su aceleración es la termogénesis por actividad física (NEAT) y el efecto térmico de los alimentos. Según la institución, priorizar el entrenamiento de fuerza y el consumo de proteínas es la estrategia más efectiva para elevar la tasa metabólica a largo plazo, ya que el tejido muscular consume más energía que el tejido graso incluso en reposo.

1. Hacer ejercicio cada día

Una selección cuidadosa de alimentos saludables ayuda a regular el gasto energético (Imagen Ilustrativa Infobae)

La actividad física diaria representa el principal motor del metabolismo. Cualquier ejercicio cuenta, desde caminar rápido, subir escaleras o limpiar la casa hasta correr o nadar. El cuerpo necesita energía para moverse, lo que incentiva la quema de grasas y glucosa. El cuerpo en movimiento utiliza más calorías y activa los mecanismos para liberar grasa. La recomendación básica es dedicar al menos 45 minutos al día a alguna actividad, evitando el sedentarismo. Los 10.000 pasos diarios pueden ser un punto de partida útil.

En este sentido, el sudor indica que el metabolismo está en marcha. Entrenar con intensidad, alternando fases cómodas con momentos exigentes, permite una quema eficiente de calorías. El sudor señala una activación metabólica y la eliminación de grasas innecesarias.

El ejercicio intenso libera endorfinas, reduce el estrés y mejora el ánimo. De acuerdo con expertos, entrenar sin llegar al esfuerzo evita lesiones y mantiene el metabolismo en funcionamiento.

2. Desayuna todos los días

Desayunar activa el metabolismo después del ayuno nocturno. Un desayuno completo ayuda a controlar el apetito y reduce el riesgo de consumir alimentos poco saludables durante la jornada. Estudios citados en la revista, muestran que quienes desayunan suelen mantener un peso más estable.


Un primer alimento abundante contribuye a mantener los niveles de glucosa e insulina y aporta estabilidad durante la jornada (Imagen Ilustrativa Infobae)

El desayuno contribuye a mantener estables los niveles de glucosa e insulina. Además, se asocia con una mayor longevidad y mejores indicadores de salud a largo plazo.

3. Regula las grasas en la dieta

Incluir grasas saludables ayuda a equilibrar el metabolismo. Según la revista científica Cell Metabolism, añadir grasas buenas a la alimentación favorece el control del azúcar y el colesterol. Sin embargo, las comidas ricas en proteínas y bajas en grasa aumentan el gasto calórico. El tipo de grasa importa más que la cantidad total. Elegir opciones saludables, como frutos secos o aceite de oliva, resulta beneficioso para la activación metabólica.

El té aporta antioxidantes y compuestos que aceleran el metabolismo. Variedades como el té rojo o el té verde ayudan a quemar grasas y regular el apetito. El té rojo destaca por su efecto sobre el metabolismo hepático y la eliminación de toxinas. El té verde contiene catequinas que favorecen la termogénesis. Según investigaciones, el consumo regular de té ayuda a mantener el metabolismo basal elevado.

4. Entrena en ayunas (con precaución)

El entrenamiento en ayunas puede potenciar la quema de grasas. Esta práctica requiere supervisión y no se aconseja para todos. Funciona mejor en actividades ligeras a primera hora del día y siempre debe ir seguida de un desayuno completo.

Evita abusar del ejercicio sin comer, para no provocar fatiga excesiva. Los especialistas recomiendan escuchar al cuerpo y adaptar la rutina según las necesidades individuales.

Una adecuada elección de fuentes lipídicas, como el aceite de oliva y los frutos secos, favorece el control glucémico y lipídico (Imagen Ilustrativa Infobae)

5. No pases hambre

Las dietas muy bajas en calorías ralentizan el metabolismo. Comer suficiente y seleccionar alimentos ricos en fibra y agua favorecen la saciedad y el gasto energético. El llamado “efecto térmico de los alimentos” incrementa el metabolismo tras cada comida.

Los vegetales y alimentos voluminosos con pocas calorías ayudan a perder peso. El cuerpo necesita energía para digerir y metabolizar estos alimentos, lo que acelera el metabolismo.

Realizar varias comidas pequeñas mantiene el metabolismo activo. Elegir snacks saludables como frutas, yogures o frutos secos suma energía y nutrientes. El picoteo inteligente facilita el equilibrio calórico y vitamínico diario. Comer más de tres veces al día puede beneficiar a personas activas. La clave está en seleccionar opciones bajas en calorías y ricas en fibra.

6. Controla los carbohidratos

No elimines por completo los carbohidratos de la dieta. Son necesarios para la energía, especialmente si practicas ejercicio regular. Prioriza carbohidratos de bajo índice glucémico, como cereales integrales y verduras. Evita los azúcares simples y las harinas refinadas. Mantener una ingesta controlada de carbohidratos favorece la regulación metabólica.

7. Consumir proteínas

Por otra parte, las proteínas estimulan el metabolismo y ayudan a desarrollar masa muscular. Incluye proteínas magras como pollo, pescado, huevos y legumbres en cada comida. Las proteínas contribuyen a la eliminación de grasas y al mantenimiento de un metabolismo activo. La alimentación equilibrada en proteínas refuerza los beneficios del ejercicio. Según Sport Life, una dieta adecuada potencia la actividad metabólica y facilita el control del peso.