
El aumento del hígado graso no alcohólico representa un desafío creciente para la salud pública, directamente vinculado a la obesidad y la diabetes, según el portal Dietas y Nutrición y la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH). La prevención de esta afección es clave para preservar la función hepática, esencial en la desintoxicación y el equilibrio químico del organismo, mientras alternativas naturales como las infusiones medicinales ganan popularidad entre quienes buscan mejorar su bienestar.
De acuerdo a Dietas y Nutrición, la incidencia de hígado graso no alcohólico alcanza actualmente al 25% de la población en España, cifra que podría aumentar hasta 12,7 millones de personas en 2030, de acuerdo con proyecciones de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD).
Vale destacar que el hígado cumple funciones fundamentales: filtrar la sangre, procesar nutrientes, regular balances químicos y eliminar toxinas, como describe la Clínica Mayo. En este contexto, la incorporación de plantas medicinales tradicionales es una estrategia valorada para promover la salud hepática, aunque debe contar con respaldo médico.
Diversas infusiones elaboradas con plantas medicinales pueden contribuir a proteger el hígado y reducir la grasa hepática, según expertos citados por Dietas y Nutrición.
Infusiones recomendadas para la salud hepática
1. Jengibre
El jengibre se distingue por sus propiedades antiinflamatorias y su capacidad para proteger el hígado. Según Dietas y Nutrición, esta especia “puede reducir la grasa hepática, ayudando a prevenir y mejorar en la EHGNA”.
Una revisión en la revista World Journal of Gastroenterology respalda el potencial hepatoprotector del jengibre en enfermedades metabólicas, aunque su consumo debe ser moderado.

2. Raíz de diente de león
La raíz de diente de león es reconocida por su efecto depurativo y diurético. Se ha utilizado tradicionalmente para facilitar la digestión y aliviar la inflamación.
“El té de raíz de diente de león contiene polisacáridos que protegen el hígado y estimulan la producción de bilis”, indica Dietas y Nutrición.
MedlinePlus señala que el diente de león puede apoyar la función hepática, aunque advierte sobre molestias estomacales en personas sensibles.
3. Cúrcuma
La cúrcuma es apreciada por su compuesto activo, la curcumina, vinculada a la reducción de grasa hepática y colesterol LDL, según especialistas citados por Dietas y Nutrición.
Una revisión en The Journal of Clinical and Experimental Hepatology respalda estos efectos, pero advierte que dosis elevadas pueden provocar malestar gástrico y que no está indicada en personas con cálculos biliares.
4. Té verde
El té verde (Camellia sinensis) destaca por su alto contenido de antioxidantes, especialmente catequinas, “que favorecen la quema de grasa” y protegen las células hepáticas.
Tanto Dietas y Nutrición como la Clínica Mayo advierten que el exceso de polifenoles puede ser perjudicial para el hígado, por lo que se recomienda un consumo controlado.

5. Manzanilla
La manzanilla o camomila, habitual en remedios tradicionales, cuenta con propiedades calmantes y antiinflamatorias. Contiene colina, sustancia que actúa en el metabolismo y eliminación de grasa hepática.
MedlinePlus advierte que personas alérgicas a la familia de las margaritas deben evitar esta infusión.
6. Boldo
“El boldo favorece la producción de bilis y la eliminación de grasas”, indica Dietas y Nutrición. Asimismo, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) señala que no se aconseja en niños, mujeres embarazadas ni personas con enfermedades biliares graves, especialmente por la presencia de ascaridol, una sustancia tóxica en dosis altas.
Precauciones y recomendaciones en el consumo de infusiones hepatoprotectoras
Consumir infusiones hepatoprotectoras debe ser siempre una decisión informada. Algunas plantas pueden causar reacciones como acidez, molestias gástricas o alergias, especialmente en personas predispuestas, según advierten Dietas y Nutrición y la Clínica Mayo.

Las contraindicaciones son claras: infusiones como boldo, cúrcuma y manzanilla deben evitarse en niños, mujeres embarazadas y personas con afecciones biliares graves. Además, dosis elevadas de estos compuestos pueden ser tóxicas, según la EMA y MedlinePlus.
Incorporar el consumo prudente de plantas medicinales a la rutina diaria permite cuidar el hígado y prevenir complicaciones. La selección y el momento de la ingesta deben adaptarse a las necesidades personales y contar siempre con orientación profesional para asegurar beneficios sin riesgos innecesarios.














