LUNES, 5 DE ENERO DE 2026 (HealthDay News) — El cerebro humano está siempre trabajando, reaccionando en un instante ante eventos peligrosos mientras lentamente va intentando entender el significado, los recuerdos y las decisiones.

Un nuevo estudio de Rutgers Health explica cómo el cerebro combina estas señales rápidas y lentas para apoyar el pensamiento y el comportamiento. La investigación fue publicada recientemente en la revista Nature Communications.

Los científicos dicen que diferentes partes del cerebro están programadas para procesar información durante distintos periodos de tiempo. Algunas zonas reaccionan casi al instante, mientras que otras tardan más en analizar los detalles. Estos patrones temporales se conocen como escalas neurales intrínsecas de tiempo, o INT, explicaron los investigadores.

«Para afectar nuestro entorno mediante la acción, nuestro cerebro debe combinar la información procesada a lo largo de diferentes escalas temporales», dijo la autora senior Linden Parkes, profesora adjunta de psiquiatría en el Instituto de Salud Cerebral de la Universidad Rutgers en Piscataway, Nueva Jersey.

Para entender mejor cómo funciona esto, los investigadores analizaron escaneos cerebrales detallados de 960 personas. Mapearon cómo están conectadas las diferentes regiones cerebrales y luego utilizaron modelos matemáticos para examinar cómo la información se mueve a través de estas redes a lo largo del tiempo.

«Nuestro trabajo explora los mecanismos subyacentes a este proceso en humanos modelando directamente las INTs de las regiones a partir de su conectividad», explicó Parkes en un comunicado de prensa.

El estudio encontró que la forma en que se organiza el procesamiento en el cerebro desempeña un papel clave en la facilidad con la que el cerebro cambia entre diferentes patrones de actividad relacionados con el comportamiento.

Los investigadores también descubrieron que esta organización varía de una persona a otra.

«Descubrimos que las diferencias en cómo el cerebro procesa la información a distintas velocidades ayudan a explicar por qué las personas varían en sus capacidades cognitivas», explicó Parkes.

El equipo también descubrió que estos patrones cerebrales están relacionados con la genética y las características celulares del tejido cerebral. Se encontraron patrones similares en ratones, lo que sugiere que este sistema también se comparte con otras especies.

«Las personas cuyo cableado cerebral está mejor adaptado a la forma en que diferentes regiones manejan información rápida y lenta tienden a mostrar una mayor capacidad cognitiva», añadió Parkes.

Los investigadores ahora planean explorar cómo las alteraciones en estas redes cerebrales pueden desempeñar un papel en condiciones como la esquizofrenia, el trastorno bipolar y la depresión.

Más información

En Johns Hopkins Medicine hay más información sobre cómo funciona el cerebro.

FUENTE: Universidad Rutgers-New Brunswick, comunicado de prensa, 3 de enero de 2026