
¿Puede considerarse el golf un ejercicio físico real o solo una forma de ocio? El reciente comentario de Harvey Spevak, presidente ejecutivo de los gimnasios Equinox, ha vuelto a encender el debate sobre si golpear una pequeña bola por el campo equivale a ejercitarse de verdad.
Según Spevak, “es divertido, es recreación, pero no creo que sea ejercicio”. Este juicio ha provocado una ola de reacciones entre los aficionados y los interesados en la salud, que se preguntan si el golf y otras actividades consideradas “ligeras” pueden aportar beneficios equiparables a los deportes más exigentes, revela The Times.
Debate sobre si el golf es ejercicio o solo recreación
La controversia se desató tras las declaraciones de Harvey Spevak al The Wall Street Journal, donde sostuvo que el golf es simplemente un pasatiempo y no una actividad física relevante. La imagen de los jugadores usando carritos eléctricos y disfrutando de bebidas en el recorrido alimenta esa percepción de ocio más que de deporte.

Para muchos entusiastas, este comentario resultó un golpe inesperado. Se preguntan si realmente el golf puede considerarse una forma legítima de ejercicio o si queda relegado al estatus de paseo recreativo.
El debate no solo afecta a los practicantes de golf, sino también a quienes practican otras actividades a menudo subestimadas como los dardos, Tai Chi o bowls.
Recomendaciones oficiales sobre ejercicio y comparación con otros deportes
Según las directrices de NHS England, el ejercicio adecuado consiste en al menos 150 minutos semanales de actividad de intensidad moderada, o bien 75 minutos de intensidad vigorosa, o una combinación de ambas.

La clasificación de qué constituye un deporte “vigoroso” no es universal. El informe Health Survey for England (2021) incluye en esta categoría el hockey, squash, escalada, artes marciales y running. Actividades como aeróbic, boxeo, fútbol, natación, tenis o ciclismo también califican, siempre que provoquen que la persona “pierda el aliento o sude”.
En el caso del golf, la realidad es que una persona en buena forma física puede no llegar a sudar durante una partida, lo cual contribuye a la percepción de que este deporte no exige demasiado esfuerzo físico.
Beneficios fisiológicos del golf según investigaciones recientes
Un estudio publicado en 2023 por la revista BMJ Open Sport & Exercise Medicine sugiere que el golf puede ser incluso más beneficioso que caminar. Los investigadores finlandeses hallaron que una ronda de 18 hoyos ejerce efectos positivos ligeramente superiores en la reducción de la presión arterial, el nivel de azúcar en sangre y el colesterol, en comparación con una hora de caminata rápida o marcha nórdica.

Los datos de diversas fuentes de golf señalan que recorrer los 18 hoyos, caminando y cargando los propios palos, puede quemar entre 1.200 y 1.500 calorías. Durante una partida, el jugador recorre entre 6 y 8 kilómetros e incorpora cierta resistencia física.
Comparación del golf con otros deportes considerados “ligeros”
El artículo examina también deportes tradicionalmente vistos como poco exigentes. Los dardos han luchado durante años para ser reconocidos como deporte.
La Organización de Dardos de Inglaterra llegó a usar podómetros para demostrar que los jugadores recorren distancias notables en torneos largos, aunque los expertos cuestionan el esfuerzo cardiovascular de esta disciplina.

En el caso del Tai Chi, el NHS lo clasifica como ejercicio “moderado”. Su campeón mundial, Barry McGinlay, destaca los beneficios tanto físicos como mentales de su práctica, que combina movimientos lentos y controlados con concentración y regulación emocional.
El bowls británico, por su parte, no cumple los criterios de la NHS para contabilizar como ejercicio significativo, aunque sus responsables destacan su aporte a la coordinación, el equilibrio y la fuerza. Durante una partida, los jugadores pueden llegar a caminar entre 3 y 5 kilómetros, repitiendo movimientos que exigen concentración y técnica.
Opiniones de expertos y testimonios sobre la naturaleza física de estos deportes
El profesor asociado de fisiología del deporte en la Universidad Sheffield Hallam, Alan Ruddock, subraya que el golf puede resultar físicamente exigente para quienes lo practican por primera vez, dada la complejidad técnica del juego.
En cuanto a los dardos, el presidente de la Organización de Dardos de Inglaterra, Tommy Thompson, defiende el componente físico de los torneos intensos, aunque especialistas como Ruddock sostienen que no hay suficiente alteración fisiológica para considerarlo ejercicio.
En el caso del bowls, Peter Thompson, director ejecutivo de la Asociación Inglesa de Bolos Indoor, y Lisa Graham, directora de la Bowls Development Alliance, insisten en los beneficios para la coordinación y la disciplina física, aunque reconocen que su intensidad depende del estado físico del jugador.