
Un grupo de científicos realizó un estudio en el que demostraron que los aromas de naranja, pomelo y otros cítricos influyen en las emociones, generan relajación y contribuyen a disminuir el estrés. La investigación, difundida por Food Quality and Safety, se desarrolló en un laboratorio especializado en el análisis de olores y emociones humanas.
De acuerdo con el portal de salud Infosalus, el equipo examinó cómo la inhalación de aceites esenciales extraídos de diferentes variedades de cítricos afecta los estados emocionales y fisiológicos de las personas.
La investigación integró tecnologías sensoriales avanzadas, como electroencefalografía y monitoreo del sistema nervioso autónomo, junto con análisis flavorómico para captar respuestas emocionales conscientes e inconscientes.
Según el portal, los resultados muestran que la exposición a estos aromas promueve actividad autonómica vinculada a la relajación, mejora los ritmos cerebrales asociados a emociones positivas y reduce los indicadores de tensión. Los participantes expuestos a los aceites de cítricos manifestaron signos claros de calma emocional frente a quienes olieron un aroma desagradable, que se utilizó como control en el experimento.
El estudio resalta que las respuestas emocionales a los aromas de los alimentos pueden ser complejas, inconscientes y difíciles de cuantificar únicamente mediante autoinformes. Por ello, se aplicó un enfoque multidisciplinario, conectando cambios fisiológicos y cerebrales con compuestos aromáticos específicos.

Según los autores, el análisis electroencefalográfico permitió observar que la exposición a aceites esenciales de naranja navel, naranja sanguina y pomelo generó una mayor asimetría cerebral en los lóbulos parietal y occipital, un patrón vinculado al predominio de emociones agradables. Este resultado sugiere que los aromas cítricos no solo influyen en la percepción subjetiva, sino que también activan respuestas neuronales medibles, reforzando su potencial para modular el estado emocional.
Cambios fisiológicos tras la inhalación
Durante los ensayos, los participantes que inhalaron aromas de cítricos evidenciaron reducción en la conductancia cutánea y en la relación de variabilidad de la frecuencia cardíaca de baja a alta frecuencia. Estos resultados indican una mayor actividad parasimpática, asociada con estados emocionales positivos y de calma.
Los registros cerebrales revelaron un aumento de la potencia en las ondas alfa y delta, especialmente en las regiones frontal y parieto-occipital del cerebro, áreas relacionadas con la regulación de emociones. El análisis flavorómico identificó más de 60 compuestos aromáticos activos en los aceites esenciales, aunque solo un grupo reducido mostró correlación directa con beneficios emocionales.
Según la información difundida por la agencia, la naranja navel, la naranja sanguina y el pomelo provocaron reacciones emocionales positivas. El análisis de asimetría cerebral mostró que estos aceites favorecieron el predominio del hemisferio izquierdo en regiones asociadas a las emociones, un patrón neuronal vinculado al afecto positivo.
Identificación de compuestos responsables

El estudio identificó d-limoneno, linalol, a-terpineol y geranial como las cuatro moléculas clave responsables de los efectos positivos sobre el estado de ánimo. Estos compuestos se asociaron con reducción de indicadores de estrés y aumento de marcadores neuronales de emoción positiva. Al vincular respuestas emocionales con moléculas aromáticas concretas, la investigación ofrece una base científica para desarrollar estrategias que utilicen aromas cítricos en favor del bienestar mental.
El grupo investigador señala que los aromas de los alimentos suelen desencadenar reacciones emocionales subconscientes difíciles de verbalizar. Al combinar tecnologías inteligentes y análisis químico, los científicos lograron observar de forma objetiva cómo los aromas cítricos interactúan con el sistema nervioso y el cerebro.
El trabajo difundido en Food Quality and Safety sostiene que la identificación de compuestos aromáticos específicos permite una formulación más precisa de productos destinados a aliviar el estrés y promover el equilibrio emocional. Esta información es útil tanto para la industria alimentaria como para el diseño de ambientes y productos de consumo con aromas relajantes.
Los resultados permiten incorporar compuestos cítricos en alimentos, bebidas y entornos domésticos o laborales. La investigación indica que las señales sensoriales pueden aprovecharse para mejorar la salud mental y la calidad de vida en situaciones cotidianas.














