Las bolsitas de nicotina se venden junto a golosinas en kioscos de Argentina, lo que genera preocupación entre autoridades y organizaciones de la salud (Freepik)

El crecimiento del consumo de bolsitas de nicotina en Argentina genera inquietud entre autoridades y organizaciones de la salud. Diversos sectores advirtieron sobre la presencia de estos productos en góndolas y kioscos del país, donde se exhiben junto a golosinas y artículos para niños. El fenómeno motivó una serie de reclamos y denuncias que buscan frenar su expansión.

Según el comunicado oficial de la Unión Antitabáquica Argentina (UATA), entidad conformada por profesionales de distintas áreas de la salud, la preocupación principal reside en el impacto potencial que estos productos pueden tener sobre la población infantil y adolescente. La organización, junto a otras entidades de la sociedad civil, solicitó a las autoridades sanitarias la implementación de medidas urgentes para evitar que las bolsitas de nicotina se conviertan en una nueva fuente de adicción entre los jóvenes.

La falta de advertencias sanitarias en la publicidad de bolsitas de nicotina es señalada como una estrategia para eludir la legislación vigente (REUTERS/Kevin Mohatt)

¿Qué son las bolsitas de nicotina?

Las bolsitas de nicotina, conocidas también como pouches, constituyen un producto elaborado por la industria tabacalera que se consume de forma oral. Estos sobres se colocan entre la encía y el labio, donde liberan nicotina por absorción a través de la mucosa oral. Cada envase puede superar la carga total de nicotina de un paquete tradicional de cigarrillos.

El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires confirmó, a través de un reciente comunicado, que estos productos no requieren combustión ni vapor, y se presentan como una alternativa “sin humo” al consumo convencional de tabaco. La cartera sanitaria bonaerense alertó que, pese a que se promocionan como “libres de tabaco”, contienen nicotina en altas concentraciones y sabores frutales o mentolados, lo que aumenta su atractivo.

Las presentaciones se promocionan con slogans como

En los materiales internacionales de las compañías fabricantes figura la definición de estos artículos como “productos de nicotina derivados del tabaco”. Sin embargo, en Argentina su publicidad enfatiza el mensaje de “sin tabaco”, “más limpios” y “99% menos tóxicos que un cigarrillo”, sin incluir advertencias sanitarias exigidas por la legislación vigente. Según UATA, esta estrategia publicitaria intenta eludir el alcance de la Ley Nacional 26.687, que regula los productos elaborados con tabaco, sus envases y su promoción.

En 2025 se registró el inicio de la comercialización de bolsitas de nicotina en Argentina. El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires emitió recientemente una “Alerta Sanitaria sobre el uso de bolsitas de nicotina”, en la que advierte sobre el crecimiento de la circulación y consumo de estos productos, en especial entre jóvenes y su potencial atractivo para los niños.

Las bolsitas de nicotina se promocionan para su uso en lugares donde está prohibido fumar, lo que perjudica parcialmente los objetivos de ambientes libres de humo (Imagen Ilustrativa Infobae)

La UATA presentó un pedido al Ministerio de Salud de la Nación para el retiro inmediato de las bolsitas del mercado argentino. También pidió la prohibición de su importación, venta, exhibición y publicidad, así como la aplicación de las sanciones previstas en la Ley 26.687. Entre las acciones emprendidas, la entidad destacó la presentación de evidencia científica y jurídica ante los Ministerios de Salud de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires, con el pedido de inspecciones, decomisos y sanciones, sobre todo en puntos de venta próximos a escuelas.

La UATA valoró la reciente alerta sanitaria emitida por la provincia de Buenos Aires, pero advirtió que “eso no alcanza si los productos siguen en las góndolas”. La organización exige que las autoridades nacionales y provinciales refuercen los controles y desarrollen campañas informativas claras para prevenir su uso, especialmente entre los sectores más jóvenes.

Riesgos y efectos para la salud de las bolsitas de nicotina

El Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires subrayó que la nicotina es una sustancia con un alto poder adictivo, capaz de afectar el desarrollo cerebral hasta los 25 años. En adolescentes, su consumo se asocia a problemas de atención, memoria y control de impulsos, así como a un mayor riesgo de ansiedad, depresión y transición hacia otros productos de nicotina.

Según el comunicado de UATA, estudios internacionales han documentado un crecimiento acelerado del uso de estos productos en jóvenes, reportes de intoxicaciones en niños pequeños por ingestión accidental y un fuerte vínculo con el consumo simultáneo de cigarrillos y cigarrillos electrónicos.

Niveles altos de nicotina en sangre pueden superar a los de cigarrillos convencionales, con riesgos para el corazón y el sistema nervioso (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Ministerio de Salud bonaerense expuso que, en productos con altas concentraciones, los niveles de nicotina en sangre pueden superar a los alcanzados con el consumo de cigarrillos convencionales, lo que potencia su capacidad adictiva y sus efectos perjudiciales al corazón y al sistema nervioso. Entre los daños principales se encuentran el aumento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, así como la aparición de hipertensión, arritmias y cambios en la estructura cardíaca a largo plazo.

Por otra parte, un estudio publicado este mes en The New England Journal of Medicine señaló que los productos de tabaco sin combustión, como las bolsitas de nicotina, constituyen una de las principales causas de cáncer oral y mortalidad asociada en todo el mundo. La publicación científica advirtió que estos productos impulsaron el aumento de la incidencia de tumores orales, especialmente en países con alta prevalencia de su uso, y que la variedad de ingredientes y la manipulación de los niveles de nicotina en estos productos aumentan su potencial adictivo y los riesgos para la salud.

La UATA planteó que normalizar la presencia de estas bolsitas en góndolas junto a golosinas “abre la puerta a una nueva epidemia de adicción en adolescentes”. Por eso, exige la utilización urgente de las herramientas legales disponibles para evitar que estos productos se consoliden en el mercado argentino.