Comenzar el camino del embarazo moviliza emociones, expectativas y a veces incertidumbre. Cada 31 de agosto se celebra el Día de la Obstetricia y la Embarazada, especialistas consultados por Infobae coinciden en la importancia de prestar atención a diversas señales y en el valor del acompañamiento médico durante esta etapa.
El primer paso llega ante la sospecha de embarazo, confirmar la gestación y realizar rápido al primer control obstétrico ayuda a prevenir cualquier complicación futura.
En la primera consulta, el obstetra responde dudas, indica los estudios de control y ayuda a construir un vínculo de confianza, indispensable para el acompañamiento durante toda la gestación.
En diálogo con Infobae, la doctora Fernanda Lage, médica obstetra y docente de la Universidad Hospital Italiano explicó: “Hoy, los equipos de salud no solo acompañan el proceso del embarazo sino que también cumplen una función clave en el asesoramiento y la escucha sobre las decisiones reproductivas”.
En cada consulta prenatal, el diálogo es una herramienta clave. Hablar sobre miedos, cambios físicos y dudas, por pequeñas que parezcan, resulta fundamental. El control prenatal no es solo chequeo físico; es un espacio seguro para preguntar y sentirse acompañada.
Siete recomendaciones clave para un embarazo cuidado
- Reconocer las señales de alerta. Hay ciertos signos que siempre requieren consulta médica sin esperar: “Entre ellos se encuentran el sangrado vaginal, el dolor abdominal intenso o contracciones regulares antes de las 37 semanas, fiebre de 38°C o más, disminución o ausencia de movimientos fetales, dolor de cabeza intenso, visión borrosa, hinchazón en cara y manos o presión arterial elevada, que pueden ser signos de preeclampsia”, detalló Lage.
- Dialogar y consultar las dudas con el equipo médico. La especialista lo aconseja de manera directa: “Aprovechar cada espacio de consulta para hablar y preguntar”. Todo lo que le preocupe a la gestante es importante, desde medicación y alimentación hasta emociones o cambios que sorprenden.
- Prestar atención a los movimientos del bebé. Cada bebé tiene su ritmo y conocerlo ayuda a anticipar si ocurre un cambio. Si se nota menos movimientos que lo habitual, es recomendable consultar.
- No faltar a los controles prenatales. La regularidad de las visitas garantiza que tanto la mamá como el bebé reciban el mejor seguimiento. Esto ayuda a prevenir problemas antes de que se agraven.
- Pedir acompañamiento si se necesita. El embarazo puede traer emociones variadas. Contar con apoyo, tanto del equipo de salud como de familiares o amistades, hace la diferencia.
- Cuidar los hábitos y vacunarse según indicación. La alimentación equilibrada, actividad física adaptada y dejar el tabaco o el alcohol son elecciones que protegen a ambos. Aplicar las vacunas recomendadas (antigripal, antitetánica y contra la tos convulsa) disminuye riesgos.
- Seguir la suplementación indicada por el obstetra. El ácido fólico previene malformaciones y el hierro combate la anemia. Tomar los suplementos según las indicaciones y ante cualquier reacción adversa, consultar
Caída de la natalidad y los desafíos de la obstetricia
En la última década, Argentina experimentó una caída cercana al 40% en su cantidad de nacimientos, una de las reducciones más marcadas dentro de América Latina.
Como publicó Infobae, los datos de un estudio del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral, advierten sobre cambios profundos en la composición demográfica: aumentó la proporción de adultos mayores y creció el número de hogares encabezados por mujeres, entre otras tendencias.
Al analizar los nuevos patrones de maternidad, resulta claro que se postergó la llegada del primer hijo: la edad promedio para iniciar la maternidad se ubica hoy entre los 30 y los 34 años.
El mismo informe mostró también un descenso pronunciado en la cantidad de hijos por mujer, con un promedio nacional de 1,4, y cifras aún más bajas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde se registra 0,9 hijos por mujer.
Dentro de este contexto, el rol de la obstetricia también cambió: hoy las mujeres buscan la maternidad a edades cada vez mayores y muchas veces los controles deben ajustarse. Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico y Fundación Repro, lo sintetizó: “La natalidad desciende año tras año, no solo en Argentina, sino en casi todo el mundo occidental. Cada vez nacen menos bebés, y las salas de parto –antes colmadas– hoy se sienten vacías en comparación”.
“La imagen tradicional de la obstetricia centrada en partos espontáneos de mujeres jóvenes se transforma, adaptándose a un nuevo perfil de pacientes y a una medicina que debe acompañar con tecnología, sensibilidad y ciencia a quienes logran concretar su deseo. Es un cambio de paradigma. Menos partos, más complejidad”, agregó Pasqualini.
Estos cambios exigen consultas más especializadas y una obstetricia que, como señaló Lage, acompaña no solo el embarazo, sino también las decisiones y dudas vinculadas al deseo de ser madres: “La postergación de la maternidad implica atender embarazos con mayores riesgos. Lo que demanda un abordaje integral: brindar información clara, acompañar en la toma de decisiones y generar espacios de diálogo libres de presiones”.
¿Cuándo consultar de inmediato durante el embarazo?
Durante el embarazo es fundamental prestar atención a ciertos signos que siempre deben motivar una consulta médica inmediata. La doctora Lage detalló a Infobae:
- Sangrado vaginal, en cualquier cantidad o color.
- Dolor abdominal intenso o contracciones regulares antes de las 37 semanas.
- Fiebre de 38 °C o más.
- Disminución o ausencia de movimientos fetales, cuando se nota un cambio en el patrón habitual del bebé.
- Dolor de cabeza intenso, visión borrosa, hinchazón en cara y manos o presión arterial elevada, que pueden ser signos de preeclampsia.
Aunque existen molestias propias de cada trimestre, la especialista recomienda: “Si algo se siente distinto, más fuerte o persistente, lo mejor es consultar. Ante la duda, siempre es preferible hablar con el equipo de salud para recibir orientación y cuidado oportuno”.