
La salud digestiva es mucho más que una tendencia: se construye día a día, y empieza en el plato. Incorporar las verduras adecuadas puede transformar el bienestar desde adentro, favoreciendo una microbiota más fuerte y una digestión ligera.
Una microbiota intestinal equilibrada interviene directamente en funciones inmunitarias y en la prevención de enfermedades crónicas. Al consumir verduras ricas en fibra, polifenoles y antioxidantes, se fomenta una diversidad bacteriana esencial para la salud.
La dietista Kaitlin Hippley, experta de Eatingwell, destaca seis vegetales respaldados por estudios científicos que actúan como aliados del intestino en cualquier momento del año. Descubrir estos alimentos y sus beneficios es clave para sumar energía, variedad y salud a la mesa, más allá de la estación.
Verduras para el intestino: los seis vegetales clave
1. Espárragos
Hippley recomienda los espárragos por su contenido de inulina, una fibra prebiótica que mejora la diversidad bacteriana intestinal y favorece la digestión.
Un análisis publicado confirmó que los espárragos estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas y contribuyen a prevenir el estreñimiento.

2. Repollo
Hippley destaca el repollo —y especialmente su versión fermentada, como el chucrut— por su capacidad de fortalecer la barrera inmunológica y proteger las células intestinales. Una investigación de la Universidad de California en Davis, evidenció que el chucrut contiene metabolitos bioactivos que refuerzan la salud digestiva y la flora intestinal.
3. Calabaza
Esta verdura, en todas sus variantes, aporta fibras que funcionan como prebióticos y estimulan el desarrollo de microorganismos saludables en el intestino.
Un estudio publicado en Sciencedirect demostró que la calabaza puede influir positivamente en el microbioma intestinal y mejorar la regularidad digestiva.

4. Repollitos de Bruselas
Ricas en fibra y compuestos azufrados, estas verduras favorecen el equilibrio del microbioma y mejoran el tránsito intestinal. Un informe señala que el consumo regular de crucíferas como las coles de Bruselas aporta fibra prebiótica y antioxidantes, promoviendo una digestión saludable y la reparación del revestimiento intestinal.
5. Zanahoria
Su aporte de fibra y compuestos antiinflamatorios, como el falcarinol, fortalece la flora intestinal y ayuda a regular el azúcar en sangre. Un estudio mostró que el consumo de zanahorias mejora el equilibrio de la microbiota y la salud metabólica.
6. Puerro
Los puerros son una fuente destacada de inulina, que favorece el crecimiento de bacterias benéficas y ayuda a reducir la inflamación intestinal.
De acuerdo con una investigación, la inulina presente en los puerros mejora el tránsito digestivo y puede prevenir enfermedades hepáticas relacionadas con el intestino.

Consejos de expertos en nutrición para maximizar los beneficios
Los especialistas de Eatingwell sugieren elegir verduras de diferentes colores para potenciar la variedad de nutrientes y sabores, apostando por el consumo de “todo el arcoíris”, incluso dentro de la misma familia. Optar por cocciones suaves como el vapor o el salteado permite conservar mejor las vitaminas y la apariencia de los vegetales.
Añadir grasas saludables, como el aceite de oliva, incrementa la absorción de vitaminas liposolubles A, E y K. Además, Hippley recomienda aprovechar las versiones fermentadas del repollo para diversificar la ingesta bacteriana, y sumar frutas que aportan frescura y más fibra.

Para incorporar estas verduras en la rutina diaria, los expertos proponen integrarlas a ensaladas, bowls, huevos revueltos, guarniciones o sándwiches, adaptando la planificación a un enfoque práctico y sostenible para cada persona.
Aprovechar las preparaciones y sobras de verduras ayuda a reforzar la nutrición diaria sin complicaciones en la organización de las comidas, según concluyen los expertos de Eatingwell.