
¿La rutina en la alimentación puede ayudar a perder el sobrepeso? Científicos publicaron un estudio en la revista Health Psychology de la Asociación Psicológica Estadounidense que desafía la creencia de que la variedad en las comidas siempre es mejor.
Los investigadores analizaron si repetir comidas y mantener estable el consumo de calorías facilita el descenso del sobrepeso, y encontraron una asociación positiva, aunque sin probar causa y efecto.
De acuerdo con sus resultados la clave estaría en la regularidad: quienes siguieron una dieta repetitiva y estable bajaron más de peso durante un programa estructurado que quienes cambiaron más su menú diario.

El trabajo reunió a 112 adultos con sobrepeso u obesidad que participaron durante doce semanas en un programa de control de peso.
El equipo, del Instituto de Investigación de Oregón y la Universidad Drexel, ambos en Estados Unidos, propuso que automatizar las elecciones alimentarias puede hacer que sean menos agotadoras y más fáciles de mantener.
Repetir comidas, una estrategia poco explorada

El interés para hacer el estudio surgió al considerar que tomar decisiones sobre la comida, día tras día, agota la fuerza de voluntad y complica el cumplimiento de un plan de alimentación.
Los investigadores plantearon que repetir comidas y mantener estable el consumo calórico permitiría que las buenas elecciones se conviertan en un hábito automático, algo clave para sostener el esfuerzo en el tiempo.
Intentaron saber si esa repetición diaria y la estabilidad en las calorías se relacionan con mejores resultados en la pérdida de peso, algo que hasta ahora no estaba claro.

A diferencia de trabajos anteriores, este estudio usó registros de alimentos digitales y pesaje diario, lo que permitió observar los hábitos reales y no solo lo que las personas recuerdan.
La investigación también abordó el debate sobre si la variedad es siempre positiva, ya que algunos trabajos previos la relacionan con mejor nutrición, pero otros advierten que puede complicar el control calórico.
Así se midió la rutina alimentaria

Los participantes anotaron cada comida durante doce semanas con una aplicación móvil y se pesaron a diario con una balanza inalámbrica.
Solo se incluyeron quienes registraron al menos el 75% de los días, para evitar datos poco fiables.
Los investigadores analizaron dos factores: cuánto variaban las calorías consumidas día a día y cuántas veces se repetían los mismos alimentos. Además, condimentos y bebidas se excluyeron para no desvirtuar los resultados.
El promedio de reducción de peso fue del 5,6% del peso corporal inicial. El grupo que más repitió sus comidas logró perder cerca del 5,9%, mientras que quienes variaron más bajaron un 4,3%.

“Una mayor repetición en la dieta (según ambas métricas) y una mayor estabilidad en el consumo diario de calorías se asociaron con una mayor pérdida de peso”, afirmaron los expertos.
Además, cada vez que la variación calórica diaria aumentó 100 calorías, la pérdida de peso se redujo un 0,6%.
También se observó que quienes tenían una mayor diferencia entre las calorías consumidas los fines de semana y los días de semana bajaron más de peso, un hallazgo que contradice lo que se pensaba.
¿Rutina saludable o menú aburrido?

Los científicos aclararon que sus resultados son solo una asociación y no demuestran que repetir comidas cause perder peso.
Al tratarse de un estudio observacional, existen sesgos importantes: las personas más disciplinadas pueden ser quienes más repiten comidas y más peso bajan.
Además, los registros dependen de lo que cada uno anota, y es común subestimar las calorías o dejar de registrar cuando no se sigue la dieta.
No se evaluó la calidad nutricional de los alimentos repetidos, por lo que una dieta monótona podría no aportar todos los nutrientes esenciales a largo plazo.

Los investigadores reconocen que reducir la variedad puede hacer más sencillo el control de las calorías, pero no recomiendan aplicar la estrategia sin considerar la calidad de los alimentos ni los posibles riesgos de una dieta limitada y aburrida.
Además, advierten que futuras investigaciones deberán evaluar si este enfoque sirve en diferentes tipos de personas y si resulta sostenible en el tiempo.
“En general, los resultados sugieren que unos patrones de alimentación más regulares durante un intento de pérdida de peso pueden facilitar el éxito”, expresaron.
Pero la recomendación final es prudente: todavía falta evidencia experimental que confirme si la rutina, por sí sola, sirve para adelgazar y si se puede mantener sin afectar la salud.

En diálogo con Infobae, Marianela Ackermann, médica especializada en nutrición y diabetes, miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición y profesora de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y la Universidad Favaloro, en Argentina, compartió su opinión tras leer el nuevo estudio.
“Aún no existe evidencia que respalde que comer todos los días lo mismo sea en sí una estrategia superior para bajar de peso. Este estudio y otros anteriores muestran que, cuando la alimentación es más estable y predecible, con menor variabilidad entre días, suele haber mejor adherencia y eso se traduce en mayor descenso de peso”, afirmó Ackermann.
Probablemente, “el mecanismo no radique en la monotonía, sino en simplificar el proceso: menos decisiones, menos cambios que desorganicen la alimentación y menos margen de error. Además, se sabe que a mayor variedad, especialmente de alimentos de alta densidad energética, mayor es la ingesta”, precisó.
“Sin embargo, esto no significa que deba eliminarse la diversidad, ya que una mayor variedad de alimentos saludables también se asocia con mejores resultados metabólicos. En la práctica, lo que mejor funciona es mantener una forma de comer ordenada y bastante similar día a día, con alimentos de buena calidad nutricional, adaptada a la rutina y realidad de cada persona”, aclaró la experta.