Dos médicos británicos presentan un plan de reinicio metabólico de tres días para promover la pérdida de peso sostenible y regular los ritmos circadianos (Crédito: Freepik)

Dos médicos británicos desarrollaron un plan de reinicio metabólico de tres días que busca quemar grasa y fomentar una pérdida de peso sostenible a través de hábitos diarios y la regulación de los ritmos circadianos.

El método, presentado por el Dr. Paul Barrington Chell y la Dra. Monique Hope-Ross, ambos cirujanos especializados en enfermedades metabólicas, se basa en evidencia científica y detalla estrategias para optimizar el metabolismo, según informó The Telegraph.

El problema de las dietas tradicionales y la importancia de los ritmos circadianos

Este enfoque surge ante la preocupación por la ineficacia de muchas dietas convencionales. Según los especialistas, estas suelen ignorar la flexibilidad metabólica y el papel esencial de los ritmos circadianos en la gestión del peso corporal.

El Dr. Barrington Chell sostiene que la dificultad para perder peso no radica en la falta de fuerza de voluntad, sino en mecanismos celulares alterados: “Podemos alimentar nuestro cuerpo con carbohidratos o grasas, pero hoy, muchos comemos snacks constantemente y basamos la mayoría de nuestras comidas en alimentos básicos y con azúcar añadido“.

La ingesta frecuente de productos ricos en azúcares mantiene elevado el uso de carbohidratos y limita la quema de grasa (Crédito: Freepik)

Además, detalló a The Telegraph que “esto activa nuestras vías de alimentación de carbohidratos y desactiva las de grasas, lo que dificulta la pérdida de peso”.

Hope-Ross resaltó la importancia de la adaptación a la grasa, la capacidad de alternar entre el uso de carbohidratos y grasas como fuente de energía. Esta flexibilidad metabólica favorece el uso de las reservas de grasa, protege la masa muscular y facilita la salud metabólica a largo plazo.

Estrategias y hábitos recomendados en el plan

El plan propone restringir la ingesta de alimentos a dos momentos claves: un brunch al mediodía y una cena temprana, alineando los horarios con los ritmos circadianos. Se sugiere una ventana alimentaria de diez horas y una dieta baja en carbohidratos, centrada en proteínas magras, grasas saludables y verduras. Esta combinación ayuda a mantener bajos los niveles de insulina y estimula la quema de grasa.

La exposición a la luz natural por las mañanas y la actividad física moderada contribuyen a mejorar la flexibilidad metabólica diaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los hábitos diarios recomendados se encuentran establecer horarios regulares de sueño y vigilia, asegurando entre siete y nueve horas de descanso nocturno.

Ambos especialistas aconsejaron exponerse a la luz natural por la mañana y realizar ejercicio de intensidad moderada en la denominada “Zona 2”. Además, recomendaron realizar caminatas cortas después de las comidas principales para estabilizar el azúcar en sangre y reducir la acumulación de grasa.

Para la hidratación, sugirieron consumir entre 2,5 y 3 litros de líquidos al día, evitando bebidas con cafeína después del mediodía para proteger el sueño. El plan también contempla la alternancia entre duchas calientes y frías o el uso de sauna, junto con ejercicios de relajación enfocados en manejar el estrés vespertino, considerado clave para impedir la acumulación de grasa abdominal asociada al aumento de cortisol.

La rutina incorpora hábitos saludables de sueño, hidratación adecuada y técnicas de relajación para reducir el impacto del estrés y el cortisol (Imagen Ilustrativa Infobae)

Diversos estudios sostienen que es fundamental evitar comer entre comidas, ya que la insulina elevada durante el día dificulta el acceso del cuerpo a las reservas de grasa. El Dr. Barrington Chell afirmó que la constancia en las dos comidas principales permite que la insulina descienda y el organismo utilice la grasa almacenada.

Menú y beneficios esperados

El menú propuesto contempla salmón a la parrilla con espinacas y kéfir para el brunch, y bifes de cerdo con verduras asadas para la cena del primer día.

El segundo día incluye tortilla de queso con ensalada y palta, así como boloñesa con verduras y frutos rojos de postre. En el tercer día, los platos sugeridos son huevos, champiñones y tomate en el desayuno, y curry de pollo casero con ensalada y yogur griego con cacao en la cena.

Las preparaciones propuestas priorizan alimentos como pescado, huevos, carnes magras, verduras y lácteos fermentados para favorecer la quema de grasa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según la Dra. Hope-Ross, los beneficios potenciales comprenden la mejora de la sensibilidad a la insulina, la preservación de la masa muscular, la reducción de antojos y una mayor facilidad para mantener los nuevos hábitos. La especialista destacó que respetar horarios de sueño regulares resulta esencial para la eficacia metabólica y prevenir el aumento de peso.

Una vez completados los tres días, los expertos sostienen que muchas personas experimentarán un aumento de energía y motivación, lo que facilita la planificación de menús saludables a futuro. “El horario de las comidas es tan importante como la calidad de los alimentos”, resumió y recordó que la verdadera adaptación requiere mantener la constancia incluso después del periodo inicial.

Este método, según sus creadores, representa una alternativa práctica para restablecer los sistemas de quema de grasa y consolidar hábitos sostenibles en busca de un metabolismo más eficiente.