
El reciente hallazgo del primer caso de gripe aviar A (H9N2) en humanos en Europa activó los sistemas de alerta sanitaria en la región. La detección ocurrió en Lombardía, al norte de Italia, y el paciente afectado es una persona joven con enfermedades previas, quien habría contraído la infección durante una estadía en África, antes de ser hospitalizado en aislamiento.
Aunque ya se reportaron algunos casos humanos de gripe aviar en el pasado, este episodio corresponde al subtipo H9N2, distinto del H5N1. Si bien ambas variantes pertenecen a la misma familia viral y se originan en aves, la H5N1 se caracteriza por su alta letalidad y capacidad de causar brotes graves en aves y humanos, mientras que la H9N2 suele presentar una patogenicidad baja y los cuadros clínicos detectados en humanos fueron, hasta el momento, leves.
Las autoridades italianas, en coordinación con organismos internacionales, informaron que la situación permanece bajo control y que todos los contactos estrechos fueron identificados y monitoreados.
Sobre esta cepa, el médico infectólogo Ricardo Teijeiro explicó a Infobae: “Hay muy pocos casos en humanos y todos ellos tuvieron relación con contagio en contacto con aves. Este último estuvo en África. El problema es que los viajeros no tienen los controles necesarios y no saben los riesgos que corren”.
Características de la cepa H9N2

El virus de la gripe aviar A (H9N2) pertenece a la familia Orthomyxoviridae y, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), circula principalmente en aves, causando infecciones que pueden pasar inadvertidas o manifestarse de manera leve.
Los expertos del Instituto Superior de Sanidad de Italia explican que los virus de la gripe aviar tienen una gran capacidad de mutación, lo que facilita su adaptación a nuevas especies y la posibilidad de saltar a mamíferos, incluido el ser humano.
La gripe aviar H9N2 se considera de baja patogenicidad, lo que significa que produce síntomas menos graves en aves y en las personas que llegan a infectarse. Desde 2015 y hasta el 2024, la OMS recibió la notificación de 99 casos humanos de infección por H9N2 a nivel global, incluyendo dos fallecimientos.
Hasta este nuevo caso en Europa, la mayor parte de los episodios documentados ocurrieron en Asia y siempre estuvieron relacionados con el contacto directo con aves infectadas, sin que se observara transmisión sostenida entre humanos.

De acuerdo con Teijeiro, la H9N2 sigue transmitiéndose principalmente entre aves, y el riesgo para la población general es bajo mientras no se registren mutaciones que permitan el contagio de persona a persona. “Todavía no hay contagio interhumano, solamente por el contacto estrecho con las aves enfermas o con sus secreciones. Así que por ahora no hay un riesgo de pandemia”, aseguró.
La principal diferencia entre H5N1 y H9N2 radica en la gravedad de los cuadros y la frecuencia de transmisión a humanos. Mientras H5N1 produjo brotes mortales y se considera una cepa altamente patógena, H9N2 presenta generalmente síntomas leves y no se comprobó su capacidad de provocar grandes epidemias en personas.
Síntomas de la gripe aviar H9N2 en humanos
El cuadro clínico de la infección por gripe aviar H9N2 en humanos suele ser leve, aunque puede agravarse en personas con enfermedades preexistentes o sistemas inmunológicos debilitados. Según los datos de la OMS, “las infecciones humanas por virus de la gripe aviar pueden causar desde una infección leve de las vías respiratorias superiores hasta cuadros más graves que pueden ser mortales. También se han notificado casos de conjuntivitis, síntomas gastrointestinales, encefalitis y encefalopatía”.
Teijeiro señaló que “por ser virus donde el humano no tiene ningún tipo de anticuerpo, muchas veces son más agresivos, tenemos más compromiso y más posibilidad de complicaciones, pero los síntomas son los habituales, síntomas respiratorios”. La gravedad de la enfermedad depende de factores como el estado general de salud del paciente y el manejo clínico.
En el caso detectado en Lombardía, el paciente presentó una enfermedad leve, aunque debió ser hospitalizado en aislamiento debido a sus condiciones de base. Las autoridades sanitarias italianas confirmaron que no se identificaron nuevos contagios entre los contactos cercanos, lo que refuerza la idea de que la transmisión interhumana no se produjo hasta la fecha.
Prevención y medidas de control
La prevención de la gripe aviar H9N2 se basa en evitar el contacto directo o indirecto con aves infectadas y con superficies u objetos que puedan estar contaminados por sus secreciones. La OMS recomienda a la población general evitar mercados de animales vivos, no manipular aves enfermas ni consumir productos avícolas crudos o poco cocidos. El lavado frecuente de manos y la higiene adecuada en la manipulación de alimentos son prácticas fundamentales para reducir el riesgo.
De acuerdo con Teijeiro, solo el contacto estrecho con aves enfermas o con sus secreciones puede producir el contagio humano, por lo que las personas que trabajan en granjas avícolas, veterinarios y quienes manipulan aves deben extremar las medidas de protección, utilizando ropa y elementos de seguridad adecuados.
Tras la detección del caso en Italia, las autoridades locales y nacionales, junto con el Instituto Superior de Sanidad, reforzaron la vigilancia epidemiológica y realizaron el seguimiento de los contactos del paciente, sin que se detectaran nuevos casos. Este enfoque responde a las recomendaciones de la OMS, que subrayan la importancia de investigar cada infección humana y mantener una vigilancia activa para detectar posibles mutaciones que puedan modificar el comportamiento del virus.
La gripe aviar H9N2 permanece bajo estricta observación científica, aunque el riesgo para la población se considera bajo mientras no aparezcan evidencias de transmisión entre personas. Las autoridades sanitarias insisten en la necesidad de notificar cualquier caso sospechoso y aplicar los protocolos de bioseguridad en entornos de riesgo, como granjas y mercados avícolas.