
Un ajuste sencillo en la alimentación puede influir de forma significativa en la salud. Investigaciones recientes resaltaron que consumir dos kiwis diarios aporta beneficios que trascienden la nutrición básica, al estimular la producción de colágeno, mejorar el descanso nocturno y favorecer la función digestiva. Esta fruta contiene vitamina C y otros nutrientes esenciales que fortalecen diversas funciones del organismo.
Científicos de la Universidad de Otago sostienen que la vitamina C del kiwi circula por la sangre y alcanza todas las capas de la piel, lo cual impulsa la renovación cutánea y contribuye a una piel más saludable y firme.
Por su parte, estudios de universidades europeas mostraron que el consumo regular de kiwi incide positivamente en el estado de ánimo, la función digestiva y ciertos indicadores de salud cardiovascular.

Según un informe publicado en The Times, expertos en nutrición destacaron que el kiwi es una de las frutas más completas en cuanto a aporte vitamínico y beneficios para el bienestar, gracias a su combinación de antioxidantes, fibra y compuestos bioactivos.
Beneficios para la piel
El estudio de la Universidad de Otago, publicado en la Revista de Dermatología Investigativa, demuestra que la vitamina C ingerida tras consumir kiwi llega a todas las capas cutáneas, incluida la epidermis externa. Esto favorece la producción de colágeno y la regeneración de la piel.
“Somos los primeros en demostrar que la vitamina C presente en la circulación sanguínea penetra en todas las capas de la piel y se asocia con una mejor función cutánea”, afirmó la profesora Margreet Vissers, del Departamento de Patología y Medicina Molecular de Otago.

La vitamina C fortalece el sistema inmunitario, facilita la absorción de hierro, mantiene los vasos sanguíneos en buen estado y contribuye a la cicatrización de heridas. Cada kiwi aporta más de 60 mg de esta vitamina antioxidante, superando la ingesta diaria recomendada de 40 mg para adultos según el Servicio Nacional de Salud Británico (NHS).
Mejora del sueño
Investigadores del Centro de Investigación del Sueño de la Universidad de Northumbria, la Universidad de Limerick y el Instituto de Deportes de Irlanda en Dublín analizaron los efectos del kiwi en la calidad del sueño.
La fruta contiene serotonina, precursora de la melatonina, hormona clave en la regulación del descanso, además de antioxidantes que contribuyen a reducir el estrés.
En una investigación con atletas de élite, consumir dos kiwis una hora antes de dormir durante un mes se tradujo en sueño de mayor calidad y menos interrupciones, según datos publicados en la revista Nutrients.

Estudios previos en Taiwán demostraron que esta estrategia ayudó a personas de mediana edad con dificultades de sueño a conciliarlo más rápido y prolongar su duración.
Estado de ánimo y vitalidad
El consumo diario de dos kiwis también se relaciona con mejoras en el estado de ánimo. La profesora Tamlin Conner y su equipo de la Universidad de Otago publicaron en el British Journal of Nutrition que incorporar esta fruta incrementa la vitalidad en apenas cuatro días.
“Es muy importante que las personas sepan que pequeños cambios en su dieta, como añadir kiwi, podrían marcar la diferencia en cómo se sienten a diario”, afirmó Conner. La vitamina C que contiene la fruta ayuda a reducir el riesgo de depresión y a mejorar la percepción de bienestar.
Digestión y función intestinal
La fibra del kiwi favorece la salud digestiva y la regularidad intestinal. Cada fruta proporciona entre dos y tres gramos de fibra soluble e insoluble, que actúa como prebiótico y facilita el tránsito intestinal.

“Varios ensayos clínicos y artículos científicos demuestran que comer de uno a tres kiwis al día favorece la salud digestiva y reduce el estreñimiento y la hinchazón”, señaló la Dra. Linia Patel, portavoz de la Asociación Dietética Británica, a The Times.
La enzima actinidina, presente en el kiwi, facilita la descomposición de proteínas en la digestión. Los polifenoles y fibras fermentables de la fruta promueven el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas. Estudios recientes asociaron la ingesta diaria de kiwi con la reducción del estreñimiento crónico y el síndrome del intestino irritable.
Impacto en la presión arterial y el colesterol
El kiwi contribuye a la salud cardiovascular. Investigadores noruegos observaron que consumir dos kiwis al día disminuye los niveles de triglicéridos plasmáticos en aproximadamente un 13%.
Además, adultos sanos que incorporaron esta fruta durante siete semanas presentaron presión arterial más baja, lo que reduce factores de riesgo de enfermedades cardíacas, según la revista Nutrients.
Precauciones y variedades
La alergia al kiwi es relativamente frecuente. “Algunas personas experimentan una reacción a la enzima actinidina presente en la fruta, lo que puede provocar una sensación de hormigueo que irrita la boca y los labios», indicó Patel. En casos graves, se recomienda consultar a un médico.

Respecto al consumo de la piel, la Asociación Dietética Británica sugirió pelarla antes de comer, excepto en el caso del kiwi dorado, cultivado para consumirse con cáscara y que contiene mayor cantidad de vitamina C y fibra.
Alex Ruani, investigador en nutrición del University College de Londres, señaló a The Times que “la variedad dorada tiende a ser menos ácida y a tener un menor contenido de la enzima actinidina, por lo que resulta más suave para la boca y el estómago”.