
El vínculo entre obesidad y cáncer ha adquirido relevancia en la investigación clínica internacional debido al aumento sostenido de casos de sobrepeso en la población mundial. Diversos estudios han profundizado en los mecanismos biológicos que relacionan el exceso de peso con el desarrollo de tumores en órganos vitales, aportando nuevas perspectivas sobre la prevención oncológica.
Según la revista médica Cancer Research, la obesidad no solo modifica el entorno hormonal y metabólico, sino que induce cambios estructurales en órganos como el hígado, los riñones y el páncreas. Este crecimiento orgánico incrementa el número de células susceptibles a mutaciones, lo que puede favorecer la aparición de cáncer a lo largo de la vida.
Cómo la obesidad modifica la estructura de los órganos internos
El exceso de peso provoca que órganos internos como el hígado, los riñones y el páncreas aumenten tanto en tamaño como en número de células, lo que incrementa la probabilidad de mutaciones y favorece la formación de tumores, según la revista médica Cancer Research.
Una investigación internacional publicada en Cancer Research y liderada por City of Hope y TGen en Estados Unidos demostró que la obesidad incrementa el riesgo de cáncer porque induce el crecimiento físico de órganos vitales, y multiplica la cantidad de células expuestas a mutaciones. Esta relación se observó especialmente en el hígado, los riñones y el páncreas.
El estudio evaluó a 747 adultos con diferentes valores de índice de masa corporal (IMC), desde bajo peso hasta obesidad grave, y confirmó que el agrandamiento de los órganos y la hiperplasia celular representan un factor central en el desarrollo del cáncer.

El estudio revela que la obesidad, además de sus efectos hormonales y metabólicos, provoca que el hígado aumente un 12% con cada incremento de cinco puntos en el IMC, mientras que los riñones y el páncreas incrementan su tamaño en un 9% y 7%, respectivamente, según las tomografías realizadas a los participantes.
Más del 60% del aumento en el tamaño de los riñones se atribuye a la multiplicación de células (hiperplasia) y el resto al aumento del tamaño celular (hipertrofia). Así, los científicos refutan la teoría de que solo el depósito de grasa explica el agrandamiento de los órganos en personas con obesidad.
Crecimiento de órganos y riesgo de cáncer en personas con obesidad
La investigación muestra que un órgano en una persona obesa puede llegar a duplicar su tamaño respecto al de alguien con peso saludable, lo que eleva casi al doble el riesgo de cáncer en esos órganos.
Sophie Pénisson, doctora y profesora asociada de TGen, explicó en Cancer Research que “cuando un órgano duplica su tamaño, se espera que su riesgo de desarrollar cáncer también se duplique aproximadamente”.

Además, señaló que el IMC no es una medida precisa para determinar el tamaño real de un órgano, ya que no diferencia entre masa grasa y magra.
El trabajo sugiere que, al menos para algunos órganos, sus dimensiones podrían predecir mejor el riesgo de cáncer que el IMC, y confirma mediante análisis matemático que el aumento del número de células incrementa las posibilidades de mutaciones durante la división celular, lo que puede dar inicio al desarrollo de tumores.
Implicaciones para la prevención y estudios futuros
Los autores del estudio, citados en Cancer Research, subrayan la importancia de mantener un peso saludable desde edades tempranas, ya que las células pueden tardar décadas en volverse malignas y el riesgo se acumula a lo largo del tiempo.
Cristian Tomasetti, director del Centro para la Prevención, Detección Temprana y Monitoreo del Cáncer de City of Hope, explicó que la prevención en la infancia es clave para reducir el riesgo oncológico futuro.

Las próximas investigaciones analizarán si la pérdida de peso contribuye a disminuir el tamaño de los órganos y, en consecuencia, el riesgo de cáncer. También se estudiará el impacto de medicamentos como los agonistas de GLP-1, utilizados para facilitar la pérdida de peso, en la reducción del riesgo oncológico. Si estos tratamientos demuestran eficacia, podrían integrarse como una estrategia adicional de prevención.
La obesidad mantenida desde la infancia proporciona más tiempo y oportunidades para que las células acumulen daños, lo que incrementa la probabilidad de aparición de tumores con el paso de los años, concluye Cancer Research.