Especialistas advierten que la exposición temprana a dispositivos digitales puede afectar el sueño, la creatividad y las habilidades sociales de los niños (Imagen Ilustrativa Infobae)

El gobierno británico publicó hoy una guía oficial que recomienda limitar a una hora diaria, o menos, el uso de pantallas en niñas y niños menores de 5 años, y aconseja evitarlas por completo en los menores de 2 años salvo en actividades compartidas con adultos.

Esta medida responde a la preocupación por el impacto de la exposición al mundo digital en el desarrollo infantil temprano y la presencia generalizada de dispositivos electrónicos en la vida familiar, según las recomendaciones elaboradas por el Departamento de Educación del Reino Unido.

Las pautas buscan proteger el desarrollo físico, social y cognitivo durante la primera infancia y fueron elaboradas con apoyo de expertos y tras consultar a más de mil familias.

La guía fue elaborada por la Comisionada de Infancia, Rachel de Souza, y el profesor Russell Viner, especialista en salud infantil. En esa misma línea, el gobierno de Reino Unido evalúa tomar medidas similares a las de Australia para limitar o prohibir el uso de las redes sociales a los menores de 16 años.

“La crianza de los hijos en un mundo digital puede resultar agotadora. Las pantallas están por todas partes y los consejos suelen ser contradictorios”, señaló el primer ministro británico, Keir Starmer (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el caso de los menores de 2 años, recomienda que la exposición a pantallas para niños menores de 2 años se limite a actividades conjuntas, como videollamadas familiares, mientras que los de 2 a 5 años no excedan una hora diaria.

El objetivo es claro: evitar que la tecnología desplace rutinas esenciales como el sueño, el juego físico, la creatividad y el diálogo con adultos.

“Las pantallas forman parte de la vida cotidiana de las familias jóvenes. Dado que el 98 % de los niños de dos años las ven a diario, evitarlas por completo no es realista; sin embargo, gestionarlas adecuadamente puede marcar la diferencia en su crecimiento y desarrollo”, plantea el documento publicado hoy.

Sonia Almada, psicóloga y columnista de Infobae especializada en infancias, advirtió: “La temprana exposición a las pantallas no solo impacta en el desarrollo cognitivo, sino que puede generar irritabilidad, dificultades para regular emociones y problemas en la construcción de vínculos afectivos, especialmente cuando no hay acompañamiento adulto”.

Almada apuntó que “el desafío para las familias es encontrar alternativas lúdicas y presencia real, porque ningún dispositivo reemplaza el contacto humano para los más chicos”.

Reglas y criterios para el uso de pantallas

Una nueva guía oficial sugiere restringir la exposición a pantallas a una hora diaria en menores de 5 años (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 90% por ciento del desarrollo infantil ocurre antes de los 5 años. El uso excesivo y sin control de pantallas puede desplazar las actividades más importantes en esta etapa, como dormir, jugar físicamente, realizar actividades creativas y pasar tiempo hablando con los padres y cuidadores”, señalan los funcionarios británicos en la nueva guía.

Paneles independientes consultados por el gobierno advierten, según The Guardian, que un uso excesivo de pantallas sin supervisión incide de forma negativa en el sueño y en el desarrollo de habilidades sociales y lingüísticas.

El primer ministro británico Keir Starmer recalcó la necesidad de reglas claras y apoyo a las familias frente a la omnipresencia de las pantallas. “La crianza de los hijos en un mundo digital puede resultar agotadora. Las pantallas están por todas partes y los consejos suelen ser contradictorios”, dijo Starmer .

Entre las orientaciones principales, la guía recomienda evitar contenidos de ritmo acelerado y el estilo de redes sociales, así como limitar juguetes que emplean inteligencia artificial.

Los expertos insisten en que no solo el tiempo de exposición, sino también la calidad de los contenidos y la interacción adulta son fundamentales. Programas adecuados y de ritmo lento favorecen el aprendizaje frente a los de estímulo rápido, advirtió el profesor Viner, uno de los líderes de la iniciativa.

En cuanto al tiempo que esos niños pasan frente a las pantallas, se recomienda a las familias evitar los vídeos de ritmo rápido (Imagen Ilustrativa Infobae)

Infobae divulgó un estudio publicado en 2025 por la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) que analizó datos de casi 300.000 niños en 117 investigaciones. El equipo de investigación mostró que el uso excesivo de pantallas en menores de 10 años incrementa el riesgo de desarrollar problemas emocionales y conductuales, como ansiedad, depresión, agresividad e hiperactividad.

Los autores observaron una relación bidireccional, ya que los niños con más tiempo frente a dispositivos presentan más dificultades socioemocionales, y aquellos con trastornos previos tienden a recurrir a las pantallas como vía de escape.

La autora principal del estudio, Roberta Vasconcellos, estudiante del doctorado de ciencias del comportamiento y la salud (Universidad Católica Australiana) y docente en la Universidad de Nueva Gales del Sur, afirmó: “Comprender esta relación bidireccional puede ayudar a padres, educadores y responsables políticos a promover un desarrollo más saludable en un mundo cada vez más digitalizado”.

Los videojuegos se asociaron a un mayor riesgo de problemas emocionales, sobre todo en niños que los usan como forma de evasión del malestar (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según Olga Fotakopoulou, profesora asociada de Psicología del Desarrollo en la Universidad de Birmingham City, “las investigaciones muestran que el impacto de las pantallas depende en gran medida del tipo de contenido y del contexto en que se usa. No todo el tiempo de pantalla es igual: los programas educativos y la co-visualización con adultos pueden incluso favorecer el desarrollo de habilidades cognitivas y lingüísticas”.

Fotakopoulou subrayó en un artículo en The Conversation que “las guías deben ser flexibles y adaptarse a las necesidades de cada familia, evitando el alarmismo y promoviendo un enfoque equilibrado”.

La guía invita a practicar el “intercambio de pantallas”, reemplazando el tiempo frente a dispositivos por actividades alternativas: leer cuentos nocturnos, juegos en la mesa durante las comidas o conversaciones familiares.

También se recomienda evitar pantallas en momentos críticos como la última hora antes de dormir y durante las comidas.

El rol del acompañamiento adulto y el ejemplo familiar

Las nuevas recomendaciones abogan por un enfoque flexible y personalizado según las necesidades de cada familia y situación particular (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un aspecto reiterado en las recomendaciones es el acompañamiento adulto. La co-visualización —mirar juntos la pantalla y dialogar sobre el contenido— está vinculada a un mejor desarrollo cognitivo que el uso individual.

El objetivo, aclaran las guías, “no es la perfección, sino dar a los padres confianza para introducir pequeños cambios diarios con impacto real”.

El uso solitario o excesivo de pantallas en edades tempranas puede causar problemas de sueño, menor creatividad y dificultades en la interacción social. Además, el 24% de los padres de niñas y niños entre 3 y 5 años afirma que controlar el acceso a estos dispositivos resulta complicado.

El ejemplo adulto también tiene un peso importante. Especialistas y la propia guía insisten en que los menores imitan hábitos digitales de sus referentes. Por ello, se recomienda que toda la familia adopte períodos sin pantallas y que los padres limiten su propio uso delante de los hijos.

La secretaria de Educación y pediatra Bridget Phillipson subrayó en declaraciones a la BBC que el fin de estas directrices “no es juzgar, sino ofrecer apoyo práctico que las familias demandan”.

Efectos de los contenidos digitales


Especialistas en salud infantil y psicología del desarrollo destacan la relación entre el consumo digital temprano y problemas como menor creatividad, dificultades para regular emociones (Imagen ilustrativa Infobae)

Las recomendaciones especifican que los límites de tiempo no deben aplicarse de igual forma a niños que requieren tecnología asistencial debido a necesidades educativas especiales.

Esto abarca a quienes usan dispositivos para comunicarse o aprender. En estos casos, el uso de pantallas cumple una función de integración, por lo que se anima a adaptar los consejos a cada realidad individual.

Finalmente, el informe anima a los adultos a revisar sus propios hábitos digitales y ser ejemplo activo en la gestión en casa. El desafío, concluyen los especialistas, es acompañar a las familias en un entorno digital en constante cambio, equilibrando protección y desarrollo sin imponer restricciones inalcanzables.

Aunque establecer límites a las pantallas y cumplirlos resulta complejo ante su ubicuidad, el gobierno británico garantiza continuar apoyando a las familias para que no tengan que enfrentar estos desafíos sin respaldo.