La menopausia marca el fin de la etapa reproductiva y plantea desafíos físicos y emocionales para las mujeres (Imagen ilustrativa Infobae)

La menopausia es una etapa biológica natural que suele presentarse entre los 45 y 55 años, y marca el fin de la capacidad reproductiva de la mujer. Aunque se trata de un proceso fisiológico, incide de modo relevante en el bienestar emocional y psicológico.

Según Harvard Health, muchas mujeres atraviesan esta transición con información limitada y enfrentan estigmas sociales, lo que dificulta la adaptación y el abordaje de los síntomas.

Entre los síntomas físicos más habituales se encuentran sofocos, insomnio y aumento de peso. En el plano emocional, suelen aparecer cambios de humor, irritabilidad y disminución del deseo sexual.

La psicóloga Noa Ramírez, consultada por Hedllo, asegura que estos síntomas no solo dependen de los cambios hormonales, sino también de factores psicológicos y sociales. “Muchas personas llegan a esta etapa con muy poca información porque no le han dado importancia hasta percibir las primeras señales en su cuerpo”, indica.

Los síntomas de la menopausia incluyen sofocos, insomnio, aumento de peso y cambios de humor, según Harvard Health (Freepik)

El estigma y las oportunidades de redefinición personal

El estigma vinculado a la menopausia, asociado a la vejez y a la presión por mantener una imagen joven, dificulta que muchas mujeres compartan su experiencia, lo que puede derivar en frustración, vergüenza y una pérdida de identidad ante el final de la etapa reproductiva.

Ramírez señala que, si bien algunas mujeres sienten inseguridad por el riesgo de enfermedades como osteoporosis o problemas cardiovasculares, otras encuentran en la menopausia una oportunidad para redefinirse y descubrir nuevas etapas personales.

En ese sentido, Ramírez recomienda integrar prácticas como la visualización, meditación y respiración consciente en la vida diaria.

La psicóloga Noa Ramírez destaca la importancia de integrar visualización, meditación y respiración consciente para afrontar la menopausia (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Ahora sabemos que, cuando el cerebro visualiza algo, no distingue entre ficción y realidad. Si te visualizas en un lugar tranquilo, para tu cerebro es como si estuvieras allí”, afirma. Estas técnicas aportan sensación de calma y ayudan a recuperar el control ante la incertidumbre.

Incorporar meditación y respiración consciente contribuye a reducir el estrés y fortalece la conexión con el presente. Ramírez destaca que estas actividades benefician la salud emocional y preparan para afrontar los cambios de esta etapa con mayor tranquilidad.

La importancia del ejercicio físico y la calidad del sueño

El ejercicio físico tiene un papel fundamental. Si bien caminar produce beneficios, Ramírez destaca la importancia de actividades aeróbicas intensas, como nadar, correr o bailar, sumados a rutinas de fuerza.

Según la psicóloga, el entrenamiento de fuerza favorece la neurogénesis, es decir, la producción de nuevas neuronas, lo que protege el cerebro y ayuda a prevenir el deterioro cognitivo.

El ejercicio regular también combate el aumento de peso, la pérdida de densidad ósea y mejora el sueño, un aspecto frecuentemente alterado en esta etapa.

El ejercicio físico, especialmente el entrenamiento de fuerza y actividades aeróbicas, protege el cerebro y previene el deterioro cognitivo en la menopausia (Imagen ilustrativa Infobae)

La calidad del sueño es otro pilar para el bienestar. Los cambios hormonales tienden a interrumpir el descanso y afectar el equilibrio físico y emocional. En línea con las recomendaciones de Harvard Health, Ramírez sugiere técnicas de relajación muscular y suplementos alimenticios específicos para facilitar un sueño reparador. Además, aconseja realizar pausas breves diarias para favorecer la regeneración cerebral.

Redes de apoyo y relaciones personales en la etapa menopáusica

El apoyo social y las relaciones personales adquieren un valor especial durante la menopausia. Ramírez subraya la importancia de rodearse de vínculos significativos, ya que conversaciones auténticas y el contacto con personas afines potencian el bienestar emocional y aportan energía positiva.

Esta etapa puede convertirse en un momento de mayor autenticidad, en el que las mujeres dejan atrás la necesidad de aparentar y priorizan conexiones sinceras.

Las redes de apoyo y las relaciones personales fortalecen el bienestar emocional durante la etapa menopáusica y aportan energía positiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ramírez concluye que la menopausia, lejos de ser solo un desafío, representa una oportunidad para el crecimiento personal. Aceptar los cambios, soltar los estigmas y reconectar consigo misma son pasos clave para vivir esta etapa con plenitud. Así se abre un periodo en que el autocuidado y la aceptación personal adquieren un peso central en la vida de las mujeres.