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Los ejercicios aeróbicos pueden potenciar la memoria, según nuevas investigaciones

Un estudio realizado por científicos en Estados Unidos demuestra que la actividad física de intensidad moderada provoca cambios positivos en la actividad cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un grupo de científicos demostró en un estudio realizado en Estados Unidos que la práctica de ejercicios físicos aeróbicos mejora la memoria.

La investigación, desarrollada en colaboración con neurocirujanos y expertos en fisiología del ejercicio, observó la actividad cerebral de 14 personas que realizaron actividad moderada en bicicleta estática. El experimento se llevó a cabo en un entorno hospitalario y arrojó datos relevantes sobre cómo el movimiento corporal puede influir en la consolidación de recuerdos.

Según la sección de divulgación científica BBC news, el vínculo entre la actividad física y la memoria se analiza desde hace años, pero este estudio aporta una visión más clara sobre los mecanismos cerebrales involucrados.

De acuerdo con Michelle Voss neurocientífica de la Universidad de Iowa, el ejercicio genera pequeñas ráfagas de actividad eléctrica en el hipocampo, una región clave en la formación y almacenamiento de información. Estas ondas eléctricas, conocidas como “ondas cerebrales”, se activan de manera sincronizada y permiten que el cerebro empaquete y almacene recuerdos de manera más eficiente.

La investigación identificó diferencias según el momento en que se realiza la actividad física. De acuerdo con los resultados, caminar o pedalear pocas horas después de aprender algo puede favorecer la retención, en comparación con ejercitarse de manera inmediata tras el aprendizaje. Los ejercicios de estiramiento no mostraron ningún efecto sobre la memoria.

El hipocampo y la memoria bajo la lupa

Expertos confirman que bastan minutos de actividad aeróbica para elevar la dopamina y mantener la atención durante dos horas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo liderado por Michelle Voss colaboró con neurocirujanos del área de epilepsia que monitorean la actividad cerebral mediante electrodos implantados. Así lograron observar, con un nivel de detalle inédito, el aumento de ondas cerebrales en el hipocampo luego de breves sesiones de ejercicio.

Según la especialista, “estos pulsos también estaban más finamente sincronizados con la actividad neuronal en el resto del cerebro”. Los participantes del estudio padecían epilepsia resistente a medicamentos, pero las zonas observadas presentaban señales eléctricas normales.

Según la publicación, el hipocampo —una estructura ubicada en lo profundo del cerebro— cumple un papel clave en la memoria y el aprendizaje. Los datos indican que realizar ejercicio moderado varias veces por semana puede aumentar su tamaño, un cambio que se asocia con una mejor capacidad para fijar recuerdos y con un posible efecto protector frente a enfermedades neurodegenerativas.

Además, el estudio comprobó que los efectos positivos aparecen incluso tras sesiones cortas de ejercicio. De acuerdo con BBC, una sola ráfaga de actividad basta para producir un aumento en las ondas cerebrales que facilitan la consolidación de recuerdos.

“Esto nos brinda una oportunidad única para comprender cómo funciona el cerebro humano con mediciones directas de las señales eléctricas”, explicó Michelle Voss.

Actividad física y beneficios inmediatos

Los datos confirman que realizar ejercicio varias veces por semana incrementa el tamaño de la estructura cerebral ligada a la memoria, lo que podría traducirse en mejor aprendizaje y protección frente a enfermedades neurodegenerativas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los especialistas destacaron que los beneficios no se limitan a la memoria. Según la investigación, una sola sesión de ejercicio mejora la concentración por hasta dos horas y eleva de inmediato los niveles de dopamina, la hormona asociada al bienestar.

Además, otros estudios científicos citados por la sección, indican que quienes mantienen rutinas regulares de actividad física obtienen mayores ventajas: cuanto más en forma se encuentra una persona, mayor es el efecto positivo sobre el cerebro tras cada entrenamiento.

Flaminia Ronca, investigadora en fisiología del ejercicio en el University College London, una de las principales universidades del Reino Unido, reafirmó que “hay una razón para mantenerse activo, porque obtendrás más beneficios cada vez”. En sus palabras, quienes sostienen la actividad durante al menos seis semanas multiplican los efectos positivos en cada sesión posterior.

Los autores del estudio subrayan que el ejercicio físico estimula la producción del Factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF, por sus siglas en inglés), una proteína esencial para la formación de nuevas conexiones neuronales. Este hallazgo permite entender por qué las personas físicamente activas presentan mejores resultados en pruebas cognitivas y menor riesgo de deterioro mental asociado a la edad.

Perspectivas desde la salud pública

Las autoridades en salud pública insisten en incorporar actividad física regular, como caminatas o ciclismo, en la rutina diaria para prevenir el deterioro cognitivo y mejorar la calidad de vida a largo plazo (Imagen Ilustrativa Infobae)

A la luz de estos resultados, expertos del área sostienen que la promoción de la actividad física debe situarse como prioridad en las políticas de salud pública. Según la sección de divulgación científica de la BBC, fortalecer el hipocampo y otras áreas vinculadas a la memoria puede ser una estrategia efectiva para retrasar el deterioro cognitivo en la población general.

De acuerdo con los datos presentados, cualquier tipo de ejercicio aeróbico, como la caminata rápida o el ciclismo, resulta beneficioso. La clave reside en la regularidad y en la intensidad moderada de la actividad. Los ejercicios de estiramiento, en cambio, no ofrecen ventajas similares para la memoria.

La comunidad científica señala que estos descubrimientos abren nuevas posibilidades para abordar el envejecimiento cerebral y mejorar la calidad de vida. La evidencia recogida en Estados Unidos y Reino Unido refuerza la recomendación de incorporar la actividad física como parte central de los hábitos cotidianos.