Cardiólogos alertan que el sedentarismo incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares y reduce la esperanza de vida (Crédito: Freepik)

A pesar de los avances en medicina y el acceso a la información, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en el mundo. Los cardiólogos advierten que el peligro no solo reside en factores genéticos o en episodios agudos, sino también en las rutinas comunes del día a día. Acciones aparentemente inofensivas, repetidas a lo largo del tiempo, pueden perjudicar el corazón sin generar síntomas visibles durante años.

Según expertos consultados por EatingWell, identificar y dejar estas costumbres puede marcar una diferencia significativa en la prevención cardiovascular.

Especialistas de universidades de prestigio en Estados Unidos subrayan que cinco comportamientos frecuentes y sencillos de modificar afectan la salud cardíaca de millones de personas. Adoptar pequeños cambios diarios, aseguran, está al alcance de todos y puede ser clave para un futuro más saludable.

1. Sedentarismo

El sedentarismo figura entre los riesgos más comunes. El doctor Bradley Serwer, cardiólogo de la Universidad de Maryland y citado por EatingWell, señala: “El mal hábito más común que veo en mis pacientes es no moverse”. La inactividad diaria eleva la probabilidad de desarrollar enfermedades cardíacas y puede reducir la esperanza de vida, destaca el especialista.

El sedentarismo se consolida como uno de los principales riesgos para la salud cardiovascular según expertos médicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Serwer recomienda evitar rutinas intensas y, en cambio, sumar actividades placenteras, como caminar, andar en bicicleta o nadar. Mantener el cuerpo activo de forma cotidiana resulta fundamental.

2. Tabaquismo

El tabaquismo representa otro peligro claro para el sistema cardiovascular. “Fumar es lo peor que le puedes hacer al cuerpo”, afirmó Serwer. Este hábito daña las arterias, aumenta la presión arterial, reduce la oxigenación y favorece la formación de coágulos. Los cardiólogos coinciden en que abandonar el cigarrillo es la acción más relevante para mejorar la salud cardíaca y sugieren acudir a profesionales para encontrar recursos eficaces contra la adicción.

3. Estrés prolongado

El estrés prolongado también afecta al corazón. Serwer indica que no debe considerarse solo un problema emocional, ya que desencadena respuestas hormonales que incrementan el riesgo de arritmias e hipertensión.

El estrés puede impulsar otros hábitos perjudiciales, como una alimentación deficiente o la falta de ejercicio. “Gestionar tu estado mental es gestionar eficazmente tu salud cardíaca”, señaló Serwer en EatingWell.

El estrés prolongado provoca respuestas hormonales que aumentan el riesgo de arritmias e hipertensión, advierten los expertos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los especialistas recomiendan estrategias de manejo emocional para anticipar y evitar conductas dañinas para el bienestar del corazón.

4. Consumo excesivo de alcohol

Otra advertencia corresponde al consumo excesivo de alcohol. El doctor John R. Laird, Jr., cardiólogo de la Universidad de California, Davis, citado por EatingWell, explicó: “El consumo excesivo de alcohol puede elevar la presión arterial y aumentar el riesgo”. La Asociación Americana del Corazón recomienda no superar dos bebidas diarias en hombres y una en mujeres, ya que exceder esos límites incrementa la posibilidad de complicaciones cardiovasculares.

5. Comer tarde en la noche

Comer bocadillos o picar tarde por la noche también repercute negativamente en la salud metabólica y cardíaca. El doctor Muhammad Malik, cardiólogo de la Universidad de Yale, advierte que este hábito se relaciona con aumento de peso, alteraciones en los triglicéridos, resistencia a la insulina y problemas de presión arterial.

Comer tarde en la noche afecta negativamente el metabolismo, incrementando el riesgo de problemas cardíacos y desórdenes metabólicos (Freepik)

Malik expuso: “Comer tarde en la noche altera los ritmos circadianos y el metabolismo de la glucosa, lo que provoca peores perfiles lipídicos y un mayor riesgo cardiovascular”.

Medidas sencillas para proteger el corazón

Para fortalecer la salud cardíaca con hábitos saludables, los expertos sugieren medidas simples. Controlar la presión arterial, incluso en casa, es esencial, pues puede elevarse sin señales evidentes. Añadir fibra soluble —presente en avena, quinoa o semillas de chía— contribuye a eliminar el colesterol y proteger las arterias. Programar la actividad física como parte de la agenda diaria ayuda a consolidar el movimiento como una rutina.

La clave es la constancia en los cambios, no la perfección ni los regímenes restrictivos. Cada avance hacia conductas saludables indica al corazón que el futuro puede ser más duradero y pleno.