La nueva guía canadiense conecta salud cerebral y cardíaca para mejorar el tratamiento de enfermedades crónicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

La salud del cerebro y del corazón puede mejorarse al mismo tiempo. Desde esa perspectiva, un grupo de especialistas en Canadá acaba de presentar una guía que conecta ambos órganos y propone una nueva forma de tratar enfermedades crónicas.

La nueva guía propone que los médicos no separen más el cuidado del corazón y el cerebro. Fue publicada en la revista Canadian Medical Association Journal, y ofrece consejos para abordar enfermedades crónicas desde una visión integral.

Por qué unir las recomendaciones para cerebro y corazón

Las recomendaciones integran evidencia científica y experiencia de pacientes con enfermedades del corazón y el cerebro (Imagen ilustrativa Infobae)

Muchos problemas cardíacos y cerebrales ocurren juntos. Por eso, los expertos señalan que resulta conveniente abordarlos al mismo tiempo, ya que comparten factores de riesgo y causas similares.

La doctora Jodi Edwards, del Instituto del Corazón de Ottawa, destacó que esa unión permite comprender mejor la situación de cada paciente y prevenir complicaciones.

La guía reúne recomendaciones para médicos, equipos de salud y pacientes con riesgo de enfermedades del corazón y el cerebro.

Todo se basa en evidencia científica y en la experiencia de pacientes que participaron en su desarrollo.

Las diferencias de sexo y género se consideran clave para personalizar tratamientos en pacientes con riesgo cardiovascular y cerebral (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, contempla las diferencias entre hombres y mujeres para lograr tratamientos más efectivos. Aporta estas 11 recomendaciones:

  1. Revisar la memoria en personas con fibrilación auricular, debido a su mayor riesgo de problemas cognitivos. La fibrilación es una alteración del ritmo cardíaco que provoca latidos irregulares y rápidos en las aurículas del corazón.
  2. Preguntar por síntomas de depresión en pacientes con enfermedad coronaria y ofrecer tratamiento si se detectan.
  3. Bajar la presión arterial de manera intensa en personas con riesgo cardiovascular elevado para proteger la función cerebral.
  4. Reducir el colesterol de manera intensa en quienes tuvieron un ataque cerebrovascular o ictus (ACV) para evitar infartos, y hacerlo en quienes tuvieron un infarto para prevenir un ACV.
  5. Indicar vacunas contra gripe, neumonía y herpes zóster a mayores de 65 años para prevenir infartos, ACV y deterioro cognitivo.
  6. Ofrecer herramientas para que el paciente decida junto al médico, al facilitar la implementación de las recomendaciones.
  7. Considerar las diferencias de sexo y género en cada tratamiento y ajustar todo según las necesidades de cada persona.
  8. Promover el trabajo conjunto entre cardiólogos, neurólogos y profesionales de salud mental para una atención integral.
  9. Adaptar los tratamientos cuando existen varias enfermedades crónicas a la vez, y no centrarse únicamente en una.
  10. Incluir las preferencias y valores del paciente al seleccionar el tratamiento, tomando en cuenta su opinión.
  11. Utilizar materiales gráficos y educativos para que médicos y pacientes comprendan mejor cada recomendación.

Recomiendan aplicar vacunas contra gripe, neumonía y herpes zóster en mayores de 65 años para prevenir infartos, ACV y deterioro cognitivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué el enfoque es diferente

El doctor Peter Liu, del Instituto del Corazón de Ottawa, explicó que tratar a la persona como un todo, y no dividir los cuidados en partes, mejora el control de enfermedades y ayuda a prevenir nuevos problemas.

De este modo, los médicos pueden detectar riesgos antes y elegir el mejor tratamiento para cada caso.

La guía ofrece infografías, materiales didácticos y ayudas para que médicos y pacientes puedan aplicar las recomendaciones sin dificultades.

El modelo impulsa atención conjunta de especialistas en hospitales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Esperamos que esta sea una guía práctica y aplicable que ayude tanto a los médicos de atención primaria como a otros profesionales de la salud a manejar mejor a los pacientes con enfermedades cerebrales y cardíacas concurrentes”, afirmó Sheldon Tobe, médico nefrólogo del Centro de Ciencias de la Salud Sunnybrook y codirector y cofundador de la iniciativa C-CHANGE junto con el doctor Liu.

Este nuevo modelo, desarrollado con apoyo del Canada First Research Excellence Fund, busca inspirar a otros equipos médicos a crear recomendaciones centradas en las personas y no solo en las enfermedades.

El objetivo consiste en brindar mejor calidad de vida y atención médica a quienes afrontan problemas del corazón y el cerebro.

Mantener hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, ejercicio regular y controlar el estrés, ayuda a proteger el corazón y el cerebro al mismo tiempo. Consultar al médico ante cualquier síntoma o duda permite detectar y tratar a tiempo posibles problemas de salud.