
Argentina concretó este martes la salida efectiva de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así, se cumplió el plazo legal de un año que exige la notificación previa ante las Naciones Unidas y se redefine su perfil en la cooperación sanitaria internacional, según confirmó el canciller Pablo Quirno.
¿Cuáles son las claves de este nuevo tiempo sanitario para el país y la región?
Como anticipó Infobae en febrero del 2025, la salida de Argentina de la OMS marca un cambio inédito en el acceso a vacunas y medicamentos para el sistema sanitario regional. El gobierno argentino sostiene que este giro fortalece la autonomía nacional en la gestión de políticas sanitarias. A su vez, remarca la permanencia en la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la profundización de acuerdos bilaterales que aseguran la continuidad de la cooperación internacional. Por caso, el Fondo Rotatorio de la OPS, mecanismo que facilita la adquisición conjunta de insumos críticos y vacunas, se consolida como la principal vía para garantizar la disponibilidad y precios competitivos en medicamentos esenciales.
La medida, anticipada desde marzo de 2025, se inscribe en una estrategia que prioriza acuerdos bilaterales y la profundización del vínculo con la OPS, mientras el Gobierno sostiene que la decisión fortalece la capacidad nacional para definir e implementar políticas sanitarias propias.

La administración nacional optará por reforzar mecanismos de cooperación alternativos y que Argentina mantenga su membresía en la OPS, organización regional cuyo respaldo resulta estratégico para el país en el contexto actual.
La salida de la OMS y el impacto en políticas sanitarias
El ministro de Salud, Mario Lugones, subrayó en su cuenta de X: “Hace un año tomamos esta decisión soberana, encomendada por el presidente Javier Milei, que pone en primer lugar la salud de los argentinos y la capacidad del país de definir sus propias políticas sanitarias”.

Lugones sostuvo que “la OMS avanzó con una agenda marcada por sesgos ideológicos, alejándose de la evidencia y promoviendo políticas que tuvieron consecuencias profundas. Las cuarentenas eternas son el ejemplo más claro de un enfoque que priorizó la política por sobre la ciencia”.
El titular de Salud agregó que Argentina no recibía financiamiento de la organización internacional y que la decisión no deteriora la calidad del sistema sanitario. Su planteo central es que “esta medida permite implementar políticas propias y administrar los recursos con criterios acordes a la realidad del país”. El gobierno enfatiza que la salida responde a discrepancias con el enfoque de la OMS en temas como la gestión de pandemias y el control de medicamentos, que no responderían a los intereses de los países latinoamericanos.

La resolución de salida fue anunciada por Quirno a través de una nota dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas, como establece la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados. Esta medida había sido anunciada inicialmente durante una visita de Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos, a la Argentina en mayo de 2025.

La permanencia en la OPS y la consolidación del Fondo Rotatorio para vacunas y medicamentos
Pese al retiro de la OMS, Argentina refuerza sus lazos con la OPS, un organismo regional clave en la compra y distribución de insumos críticos para la región. La participación argentina en la OPS se articula fundamentalmente a través del Fondo Rotatorio, un mecanismo que, durante más de 40 años, ha permitido el acceso a vacunas a precios competitivos y alta disponibilidad para más de 170 millones de personas en América Latina y el Caribe.
En una reunión reciente encabezada por Jarbas Barbosa, director de la OPS, y Mario Lugones, ministros y reguladores argentinos junto a más de 40 laboratorios nacionales e internacionales avanzaron en la definición de nuevos cupos de exportación para medicamentos de alto costo, sumando así a la tradicional cartera de vacunas productos como tratamientos oncológicos y para enfermedades crónicas.

Desde la OPS explicaron a Infobae que esta expansión del Fondo Rotatorio representa “una experiencia única a nivel mundial”, dado que ningún otro bloque regional cuenta con un sistema de compras conjuntas de esta magnitud y trayectoria.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) anunció una innovación clave: el objetivo es que sus autorizaciones regulatorias sean válidas automáticamente en las compras conjuntas regionales, agilizando el ingreso de fármacos argentinos a nuevos mercados a través del fondo. Este desarrollo, impulsado tras la pandemia, apunta a fortalecer la industria local y transformar a Argentina en un exportador neto de productos biotecnológicos.
Barbosa especificó que el volumen de exportaciones argentinas estará en ascenso con estos acuerdos: “Si sumamos la producción de la vacuna PCV 20 y la de influenza —fruto de un acuerdo entre Sinergium y Seqirus—, Argentina va a exportar más de USD 250 millones por año. De ser un país que exportaba muy poco al mercado regional, ahora recibirá divisas que generarán empleos de alta calidad y fortalecerán el desarrollo productivo”.

Un nuevo escenario para la cooperación regional
La extensión del Fondo Rotatorio para incluir medicamentos de alto costo —como biosimilares y nuevos tratamientos oncológicos— plantea un cambio estructural en el acceso y el valor estratégico de la producción nacional. Según la OPS, la compra conjunta ha permitido que las provincias argentinas consigan medicamentos con una disminución promedio del 77% en los precios, cifra que ilustra el impacto económico del mecanismo.
El Fondo Rotatorio opera a partir de cuatro pasos: cálculo de necesidades, consolidación de pedidos, adquisición internacional y entrega puerta a puerta al sistema sanitario de cada país participante. Esta metodología se mostró esencial durante la crisis por COVID-19 y se consolida ahora como modelo para la innovación y el acceso a tecnologías sanitarias de última generación, incluyendo proyectos de desarrollo local de vacunas basadas en ARN mensajero en colaboración con el laboratorio Sinergium Biotech.

La OPS sostiene que la consolidación de los requerimientos de los países, sumada a negociaciones transparentes con los proveedores, permite sostener precios competitivos y acceso equitativo en escenarios de competencia global y restricciones presupuestarias. Barbosa concluyó: “Estos fondos pueden ser un aliado estratégico para expandir su presencia en los mercados de las Américas y contribuir a la salud pública regional. Juntos podemos transformar la matriz económica de la salud en las Américas para fomentar el crecimiento y, lo más importante, garantizar que nadie se quede atrás”.