Mike Fincke, astronauta de la NASA, fue el primer tripulante evacuado de la Estación Espacial Internacional por un problema médico
(REUTERS/Steve Nesius)

Poco a poco se va develando el misterio de la primera evacuación sanitaria en la historia de la Estación Espacial Internacional (EEI) que tuvo lugar el mes pasado.

Ayer, la NASA reveló que el astronauta Mike Fincke, piloto de la Tripulación-11 y comandante de la Expedición 74 de la EEI fue quien tuvo un problema en su salud, lo que implicó la movilización de recursos y la aceleración de los protocolos de relevo de tripulación por parte de la agencia estadounidense y SpaceX, marcando un hito en la operatividad del laboratorio orbital.

La evacuación de la Crew-11 marcó la primera vez que la NASA debió interrumpir una misión en la EEI por salud de un astronauta (Reuters/Steve Nesius)

La misión Crew-11, integrada por Mike Fincke, la astronauta de la NASA Zena Cardman, Kimiya Yui de la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) y el cosmonauta de Roscosmos Oleg Platonov, se encontraba cumpliendo funciones en la EEI cuando, el 7 de enero, un incidente de salud afectó a Fincke.

La situación desencadenó una serie de acciones inmediatas que alteraron el cronograma habitual de las misiones espaciales.

¿Qué enfermedad sufrió el astronauta Mike Fincke?

La naturaleza exacta del problema médico no fue revelada, respetando el criterio de confidencialidad médica que la NASA mantiene respecto a sus astronautas. A pesar de ello, la agencia comunicó que el evento no constituyó una emergencia grave, aunque sí requirió imágenes médicas avanzadas que no estaban disponibles en la estación.

La NASA mantiene una política de confidencialidad sobre los detalles médicos de sus astronautas para preservar la privacidad individual. (REUTERS/Steve Nesius)

“Experimenté un evento médico que requirió atención inmediata de mis increíbles compañeros de tripulación”, expresó Fincke en una declaración difundida por la agencia. “Gracias a su rápida respuesta y a la orientación de nuestros cirujanos de vuelo de la NASA, mi estado se estabilizó rápidamente”, añadió en un comunicado

La noticia sorprendió a la comunidad aeroespacial. Fue la primera vez que la NASA debió interrumpir una misión de dotación de personal en la EEI por un problema de salud. La agencia, junto a SpaceX, coordinó el regreso de la Crew-11 a bordo de la cápsula Crew Dragon “Endeavour” el 15 de enero.

El amerizaje se produjo en el océano Pacífico, cerca de la costa de San Diego, donde equipos médicos esperaban al grupo para su traslado inmediato al Hospital Scripps Memorial La Jolla.

Tras el regreso de la Crew-11, la EEI quedó con solo tres tripulantes hasta la llegada adelantada de la misión Crew-12 en febrero

El episodio comenzó mientras Fincke y Cardman se preparaban para una caminata espacial, actividad que fue cancelada tras el surgimiento del evento médico. La NASA publicó el mismo día un comunicado en el que se limitó a informar que uno de los miembros de la tripulación presentaba un problema de salud y que estaba siendo monitoreado. La misión, prevista inicialmente para durar hasta febrero, concluyó casi un mes antes de lo programado.

En palabras de Fincke, “la forma en que manejamos todo el proceso, desde las operaciones nominales hasta esta operación imprevista, realmente es un buen augurio para la exploración futura”. La declaración fue recogida por Reuters durante una conferencia de prensa realizada en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, a la que asistieron los cuatro miembros de la Crew-11.

A bordo de la estación, la tripulación empleó el equipamiento disponible, como la máquina de ultrasonido, para realizar evaluaciones preliminares. No obstante, las limitaciones del laboratorio orbital, que no cuenta con todos los recursos de una sala de emergencias convencional, motivaron la decisión de regresar a la Tierra. El acontecimiento puso a prueba los protocolos médicos y la capacidad de respuesta tanto de la tripulación como de los equipos de apoyo en tierra.

El problema de salud de Fincke no fue una emergencia grave, pero requirió estudios médicos avanzados no disponibles en la EEI
( NASA/Bill Ingalls/Handout )

Me encuentro muy bien y sigo con mi reacondicionamiento habitual post-vuelo en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston. El vuelo espacial es un privilegio increíble, y a veces nos recuerda lo humanos que somos. Gracias a todos por su apoyo”, manifestó Fincke en una declaración oficial difundida por la NASA.

La agencia subrayó que el astronauta se encontraba estable al momento del descenso y que fue sometido a controles médicos exhaustivos en San Diego antes de ser trasladado a Houston, donde continúa su proceso de reacondicionamiento post-vuelo.

El incidente implicó la reducción temporal de la dotación de la EEI. Durante el periodo entre el regreso de la Crew-11 y la llegada de la Crew-12, la estación quedó bajo la supervisión de solo tres personas: el astronauta de la NASA Chris Williams y los cosmonautas Sergey Kud-Sverchkov y Sergey Mikayev de Roscosmos. Estos se encargaron de mantener las operaciones y desarrollar tareas científicas esenciales mientras se preparaba el relevo.

El incidente médico de Mike Fincke llevó a la cancelación de una caminata espacial y el regreso anticipado de cuatro astronautas a la Tierra (NASA)

El lanzamiento de la Crew-12, a bordo de la Crew Dragon “Freedom”, fue adelantado gracias a la colaboración entre la NASA y SpaceX. La nueva tripulación llegó a la estación el 14 de febrero, restableciendo la dotación habitual de siete astronautas y permitiendo la reanudación de las actividades científicas y técnicas en condiciones normales.

La confidencialidad médica es una política firme de la NASA, que no revela detalles específicos sobre la salud de sus astronautas, salvo en el marco de estudios científicos generales sobre los efectos de los vuelos espaciales en el cuerpo humano. Estudios previos han documentado condiciones como el síndrome de adaptación espacial, inflamación del nervio óptico y la formación de coágulos sanguíneos en microgravedad, pero rara vez se asocia públicamente la identidad de los afectados.

Fincke, coronel retirado de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, ingresó al cuerpo de astronautas en 1996 y acumula 549 días en el espacio a lo largo de cuatro misiones. Su experiencia y la de su tripulación durante este episodio se consideraron un ejemplo de la preparación y el entrenamiento que reciben los astronautas para enfrentar contingencias en el entorno hostil de la órbita terrestre.

El entrenamiento recibido por los astronautas de la NASA permitió una respuesta rápida y la estabilización del estado de Fincke en órbita
(NASA)
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El hecho de que la NASA y SpaceX lograran coordinar el regreso seguro de la Crew-11 y el lanzamiento rápido de la Crew-12 evidenció la robustez de los procedimientos implementados para situaciones imprevistas. “Su profesionalismo y dedicación garantizaron un resultado positivo”, agradeció Fincke al personal médico de San Diego y a los equipos de ambas agencias.

La misión Crew-11 había comenzado el verano anterior, con la expectativa de un relevo programado y la continuidad de los experimentos científicos que se desarrollan en la EEI. El caso de Mike Fincke se suma a los desafíos médicos documentados en la historia de la exploración espacial, aportando una referencia inédita para el desarrollo de futuras misiones de larga duración.

“Gracias a todos por su apoyo”, concluyó el astronauta, quien continúa con su rutina de reacondicionamiento en Houston y ha reiterado su agradecimiento a sus compañeros, la NASA y SpaceX. La misión Crew-11, aunque acortada, se convirtió en un hito por la forma en que permitió poner a prueba los límites de la medicina espacial contemporánea.

Avances médicos y lecciones para la exploración espacial

La estación espacial cuenta con equipamiento médico básico, pero carece de herramientas avanzadas como una sala de emergencias terrestre
(NASA)

El episodio vivido en enero de 2026 contribuyó a visibilizar los retos de la medicina en ambientes extremos. Si bien la Estación Espacial Internacional cuenta con recursos médicos básicos y herramientas de diagnóstico como ultrasonido, la imposibilidad de realizar estudios avanzados o intervenciones complejas obliga a las agencias espaciales a diseñar protocolos de evacuación y retorno rápido a la Tierra.

La respuesta de la tripulación y el soporte desde tierra reflejaron la importancia de la preparación ante lo imprevisto.

“La forma en que manejamos todo el proceso, desde las operaciones nominales hasta esta operación imprevista, realmente es un buen augurio para la exploración futura”, sostuvo Fincke en la conferencia de prensa, subrayando la capacidad del equipo y el entrenamiento recibido.

El caso de Fincke renovó el interés por el impacto de la microgravedad en la salud y la necesidad de mejorar los protocolos médicos espaciales (REUTERS/Steve Nesius)

El caso también renovó el interés por los estudios sobre el impacto de la microgravedad en el cuerpo humano y la necesidad de mejorar el equipamiento médico disponible en futuras misiones, especialmente en vistas a programas más ambiciosos como Artemis, que prevén estancias prolongadas en la Luna o Marte.

En suma, el regreso anticipado de Mike Fincke y sus compañeros puso en relieve la importancia de la preparación, la cooperación internacional y la innovación tecnológica en la exploración espacial, abriendo nuevas preguntas sobre los desafíos médicos del futuro en ambientes extraterrestres.