El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la reciente decisión del Gobierno de Javier Milei de retirar a Argentina del principal organismo sanitario global provocará que el país “sea menos segura”, al tiempo que subrayó el impacto negativo que esto tendrá tanto en la Nación como en la comunidad internacional.

La relación de Argentina con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) también se encuentra bajo análisis, ampliando las implicancias de este retiro en los vínculos sanitarios regionales.

La agencia sanitaria de la ONU aclaró que la desvinculación deberá debatirse y eventualmente ser sometida a votación

De acuerdo con lo informado por EFE, la retirada formal de Argentina de la OMS todavía no es efectiva. La agencia sanitaria de la ONU aclaró que la desvinculación deberá debatirse y eventualmente ser sometida a votación en la próxima asamblea general de miembros, prevista para mayo.

“La seguridad sanitaria requiere universalidad”, recalcó el director general
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El Gobierno argentino, por su parte, anunció la decisión el 17 de marzo y la fundamentó en “profundas diferencias” sobre la gestión de la pandemia de covid, una argumentación similar a la esgrimida por Estados Unidos para su propia salida a comienzos de este año.

La seguridad sanitaria en Argentina quedará comprometida, advierte la OMS

“El retiro de la OMS es en realidad una pérdida tanto para Argentina como para el resto del mundo. La seguridad sanitaria, como saben, requiere universalidad, y eso hará que Argentina sea menos segura”, afirmó Tedros Adhanom Ghebreyesus durante una conferencia de prensa, según informaron EFE y Noticias Argentinas.

El funcionario agregó: “Si Argentina tiene un problema con la OMS, también lo tiene con la OPS. Hemos estado trabajando a través de la OPS y la mayoría de las cosas que hacemos, de hecho, se realizan a través de ellos, con los que estamos alineados en muchos temas”.

“El retiro de la OMS es en realidad una pérdida tanto para Argentina como para el resto del mundo

Las consecuencias inmediatas del anuncio aún dependen del debate dentro de los órganos ejecutivos de estos organismos multilaterales. Mientras tanto, la permanencia en la Organización Panamericana de la Salud también está en revisión.

El propio Tedros señaló que se está analizando la membresía de Argentina tanto en la OMS como en la OPS, dado que buena parte de la cooperación y las acciones técnicas —en vacunación, prevención de enfermedades y sistemas de información— se implementan a través de la agencia regional.

La diversidad de organismos, mandatos y acuerdos multilaterales en materia sanitaria complica la salida unilateral de Argentina sin que existan debates institucionales previos. El gobierno de Javier Milei ya había anticipado hace un año su intención de abandonar la organización, y en febrero reiteró la decisión ante divergencias con la conducción y las decisiones de la OMS durante la emergencia de covid.

Aunque el anuncio de Argentina ya fue comunicado oficialmente, fuentes de la ONU consultadas por EFE subrayaron que la salida no será considerada definitiva hasta que lo resuelva la asamblea general de la organización en mayo. Este procedimiento responde al estatuto de la OMS, que exige deliberación y votación de los Estados miembros, por lo que no existe efecto inmediato tras la notificación unilateral.

El propio Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió durante su conferencia que la desvinculación de uno de los países más grandes de América Latina genera un precedente en materia de gobernanza sanitaria internacional. “La seguridad sanitaria requiere universalidad”, recalcó el director general, poniendo de relieve la función de la cooperación multilateral en la vigilancia y respuesta epidemiológica.

El antecedente inmediato de Estados Unidos —que anunció su retiro de la OMS a comienzos de este año por razones similares— integra un contexto global de tensiones entre gobiernos nacionales y organismos multilaterales frente a la gestión de emergencias sanitarias. La situación argentina amplía este escenario e introduce incertidumbre sobre los mecanismos de articulación regional y global frente a futuras crisis.