
Samantha Milton y Charleah Torres-Vega irrumpieron en la última portada digital de People como símbolo de superación y transformación. Sus trayectorias desafían la concepción tradicional de la obesidad y abren nuevas posibilidades para quienes buscan mejorar su bienestar. Ambas perdieron más de 160 kilos en conjunto y muestran que es posible cambiar la propia historia de vida.
De acuerdo con la revista estadounidense, estas experiencias se multiplican en un contexto donde la obesidad es reconocida cada vez más como una enfermedad crónica tratable, y donde el impacto de las redes sociales y los tratamientos médicos innovadores, como los análogos GLP-1, cobra protagonismo.

Desafíos de la obesidad: experiencias y estigmas
La influencer estadounidense Samantha Milton describió el efecto de la mirada ajena. “Hemos compartido la experiencia de cómo el mundo te ve de manera que te minimiza”, relató. Contó además que esa fue su vivencia al convivir con el sobrepeso.
Por su parte, Torres-Vega también explicó: “Entiendo lo que significa que te hagan sentir indigno”. Además añadió en el artículo: “Siempre he sido amable y cálida, pero eso no me lo devolvían porque era más corpulenta”.
Actualmente, desde la celebración por haber superado muchos obstáculos, la emprendedora y conferencista, resaltó: “Quiero que la gente sepa que conozco sus luchas. Yo las superé. También se puede. Actualmente estoy viviendo mi mejor vida y todo el mundo merece eso”.
Inicios con motivaciones de cambio
La crisis llegó para Milton cuando debió afrontar la separación momentánea de su esposo, quien luchaba contra el alcoholismo. La posibilidad de criar sola a sus tres hijos la obligó a examinar su salud. Su convivencia con el peso comenzó en la infancia y, a los 12 años, fue diagnosticada con síndrome de ovario poliquístico, lo que dio inicio a años de relación compleja con la comida. En su punto máximo, alcanzó los 180 kilos.
Mientras que Torres-Vega, madre de cuatro hijos, temió por su futuro tras la muerte de su madre a causa del cáncer cuando ella tenía 18 años. Experimentó hipertensión y, tras su primer embarazo, el sobrepeso persistió.
Cuando llegó a pesar 107 kilos, sintió que su vida estaba en riesgo debido al peso. Intentó dietas de moda y métodos extremos. “Me envolvía el estómago con plástico y cinta adhesiva para sudar más”, detalló. Aunque algunos cambios resultaron efectivos, los avances eran moderados.

Estrategias diversas para la pérdida de peso
Ambas coincidieron en que la constancia y el cambio de hábitos fueron claves. Milton, sin posibilidades económicas para entrenadores o gimnasio, empezó por modificar pequeñas costumbres, como elegir opciones más saludables en la comida rápida. “Aprendí a adaptar mi rutina antigua”, contó en People. Sus trucos y elecciones, que comparte con más de 4 millones de seguidores en redes sociales, resultaron fundamentales.
Milton complementó su proceso con cuatro cirugías para eliminar el exceso de piel, financiadas con los ingresos de su trabajo como creadora de contenido digital. El apoyo de su esposo, quien también transformó sus hábitos y perdió peso, les permitió renovar los votos matrimoniales tras un cambio que, en palabras de Milton, les dio una nueva oportunidad.
Torres-Vega incorporó el control de porciones y ejercicios de alta intensidad, además de eliminar componentes esenciales de su cultura culinaria, por lo que relató: “Dejé el arroz, pensé que renegaba de mis raíces trinitenses, pero mi salud era lo primero”. En 2020, se sometió a una gastrectomía vertical en manga y logró reducir su peso a 72 kilos. El miedo a recuperar el peso impulsó su búsqueda de alternativas adicionales.

Revolución de los medicamentos GLP-1
Actualmente, los análogos GLP-1 —agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 modificaron el abordaje de la obesidad en Estados Unidos. “Estos tratamientos han revolucionado la forma en que entendemos la obesidad como enfermedad crónica”, afirmó el doctor Sohaib Imtiaz.
Según datos del medio, el porcentaje de adultos con obesidad en Estados Unidos descendió al 37%, frente al 40% registrado en 2022. Más del 12% de los adultos utilizan estos fármacos, que este año también estarán disponibles en formato oral.
La creadora de contenido de 29 años, contó que empezó a usar una microdosis de un compuesto GLP-1 para el control del peso y del síndrome de ovario poliquístico. “No empecé con medicamentos; antes ya había cambiado mis hábitos”, explicó.
Pero la otra entrevistada recurrió a estos medicamentos después de la cirugía y de mantener su disciplina alimentaria, dado que su cuerpo tendía a recuperar el peso perdido. Con respecto a ello, aseguró: “Es biología. Mi cuerpo tiene un peso predeterminado, pero logré vencerlo”.
Resultados con lecciones de vida
Milton reflexionó: “La perfección no existe, pero he aprendido a disfrutar de forma más saludable”. Hoy mantiene un peso estable y celebra los pequeños logros diarios. “Puedes cambiar tu estilo de vida en pequeñas cosas que suman grandes transformaciones. Puedes atravesar cualquier circunstancia y salir adelante”, remarcó.
Sumando a esto, la emprendedora de 46 años resaltó el cambio profundo y afirmó: “Ahora mi exterior refleja cómo me siento por dentro. Me siento más saludable que a los 20”. Tras años de disciplina y esfuerzo, prioriza la constancia y la autocompasión. “Nadie debería ser avergonzado por buscar ayuda”, sentenció.

Perspectivas complementarias sobre tratar la obesidad
La familia y la comunidad digital fueron motores fundamentales. Milton destacó el respaldo de su pareja y el efecto positivo sobre sus hijos, así como el acompañamiento de su comunidad de seguidores, donde comparte abiertamente logros y recaídas. “La mente es la verdadera fortaleza”, señaló.
Torres-Vega trabaja también como orientadora en bienestar y reafirmó la importancia de aceptar el proceso propio, adaptarse a las dificultades y mantener presentes los objetivos reales. Ante esto, destacó: “Vivir bien y acompañar a otros a encontrar su mejor versión”.
Ambas demuestran que el apoyo social y la visibilidad de historias auténticas ayudan a romper estigmas y proporcionan nuevas herramientas a quienes quieran iniciar su propio camino de transformación personal.