El aceite de oliva no caduca, pero tras la fecha de consumo preferente pierde cualidades sensoriales sin afectar la seguridad alimentaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

El aceite de oliva es un pilar de la dieta mediterránea y uno de los ingredientes más valorados en la cocina, no solo por su sabor inconfundible, sino también por sus reconocidas propiedades nutricionales. Sin embargo, a pesar de su popularidad, persiste una pregunta entre los consumidores: ¿realmente caduca el aceite de oliva o solo pierde calidad con el tiempo? Entender la diferencia puede marcar la experiencia gastronómica y evitar desperdicios innecesarios.

Diversos organismos científicos, como el Consejo Oleícola Internacional (COI) y estudios coinciden en que el aceite de oliva no presenta una fecha de caducidad estricta, sino un período de consumo preferente que indica hasta cuándo conserva de forma óptima sus cualidades sensoriales, afirman expertos consultados por Sportlife.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) coincide en que los aceites vegetales no favorecen el desarrollo de bacterias patógenas debido a su bajo contenido de agua, por lo que no requieren una fecha de caducidad sanitaria. Por este motivo, el etiquetado utiliza la mención “consumir preferentemente antes de…”, que alude únicamente a la calidad del producto y no a su inocuidad.

Organismos como el COI y la EFSA confirman que el aceite de oliva no requiere fecha de caducidad sanitaria, solo un consumo preferente por calidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estudios publicados en revistas científicas como Food Chemistry y Journal of Agricultural and Food Chemistry confirman que, aunque con el paso del tiempo se reduce la concentración de antioxidantes naturales y compuestos fenólicos, no se generan sustancias tóxicas que representen un riesgo para el consumidor. Es decir, el envejecimiento del aceite afecta principalmente sus características sensoriales, no la seguridad alimentaria.

¿Qué pasa si se consume aceite de oliva después de la fecha recomendada?

Consumir aceite de oliva tras la fecha de consumo preferente no representa riesgos para la salud si se ha conservado bien. Tanto expertos de Sportlife como los científicos del estudio coinciden en que sigue siendo apto, aunque puede perder sabor y aroma con el tiempo.

Los especialistas subrayan que, aunque el aceite envejezca, no se vuelve perjudicial para el consumidor. El aceite virgen extra sin filtrar, por su frescura y partículas en suspensión, se deteriora más rápido que el filtrado, por lo que se aconseja consumirlo antes y evitar almacenar grandes cantidades.

Consumir aceite de oliva después de la fecha recomendada sigue siendo seguro si se ha almacenado correctamente, aunque puede perder sabor y aroma (Imagen ilustrativa Infobae)

Cómo conservar el aceite de oliva y prolongar su calidad

La conservación es clave para preservar las propiedades del aceite de oliva durante más tiempo. Expertos de Sportlife recomienda mantener el envase bien cerrado, en un lugar fresco, seco y oscuro, alejado de fuentes de calor y luz directa, factores que aceleran la oxidación.

En cambio, el aceite de oliva virgen extra sin filtrar, por su frescura y menor estabilidad, pierde cualidades con mayor rapidez, por lo que se aconseja consumirlo antes.

El material del envase también influye: los recipientes de vidrio oscuro o acero inoxidable protegen mejor al aceite de la luz y del oxígeno. El plástico y el vidrio transparente permiten el paso de la luz, acelerando la degradación del producto y afectando sus características organolépticas.

Los recipientes de vidrio oscuro o acero inoxidable son los mejores para preservar el aceite de oliva, evitando la degradación por luz u oxígeno

Es importante evitar los cambios bruscos de temperatura y no dejar el envase abierto, ya que la exposición al aire favorece la oxidación. Almacenar pequeñas cantidades en recipientes herméticos es una estrategia eficaz para quienes buscan conservar el aceite durante más tiempo.

Consejos para elegir y consumir aceite de oliva

Para aprovechar el aceite de oliva en su mejor momento, lo recomendable es consumirlo durante los primeros nueve meses tras el envasado, cuando conserva intactos su sabor y aroma. Es preferible comprar solo la cantidad necesaria, fijarse en la fecha de envasado y evitar grandes reservas para asegurar frescura y reducir desperdicio.

Además de ser clave en la dieta mediterránea, su consumo regular aporta beneficios cardiovasculares. Conservarlo correctamente permite disfrutar de sus propiedades sin riesgos para la salud, incluso después de la fecha de consumo preferente.