El auge de los escritorios de pie impulsa cambios en la salud laboral y el bienestar de las piernas en oficinas modernas (Imagen Ilustrativa Infobae)

El interés creciente en escritorios de pie y salud de las piernas está transformando el entorno laboral en numerosas oficinas. La adopción de estos escritorios ha aumentado más de 20% en 2025, pero el Dr. Andrew Ingles, médico vascular del UK Vein Clinic, citado por Hello Magazine, advierte que permanecer mucho tiempo de pie, sin moverse, plantea otros riesgos para las venas y la circulación.

El uso prolongado de estos escritorios puede favorecer molestias como hinchazón, pesadez, dolor o aparición de varices si no se alternan posiciones ni se integra movimiento frecuente. Especialistas consultados por Hello Magazine recomiendan equilibrar los periodos sentados, de pie y activos, además de vigilar síntomas como dolor o hinchazón persistentes, que pueden indicar el inicio de trastornos venosos y requieren la consulta con un médico.

Riesgos de un uso prolongado de escritorios de pie

Permanecer muchas horas sentado incrementa la presión en las venas de las piernas, lo cual dificulta el retorno de sangre al corazón. El Dr. Andrew Ingles explica que esto puede generar acumulación de sangre, hinchazón y molestias.

Sin embargo, pasar largas jornadas de pie, sobre todo en postura estática, también aumenta la presión venosa y puede perjudicar la salud vascular. “Demasiado tiempo de pie, especialmente sin mover los pies o cambiar el peso, resulta tan poco recomendable para las venas como estar mucho tiempo sentado”, subrayó el especialista en el mismo medio.

Estar muchas horas de pie sin mover los pies ni cambiar de peso impacta negativamente la salud vascular (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre las personas más expuestas a estos problemas se encuentran quienes ya presentan síntomas como varices o adoptan posturas inadecuadas al trabajar de pie, como bloquear las rodillas o cargar el peso en una sola cadera.

El factor común de riesgo es la inmovilidad, ya sea en posición sentada o de pie. La clave está en el cambio regular de postura y en la integración de movimiento en la rutina de trabajo.

Cómo lograr un equilibrio saludable en la jornada laboral

El Dr. Ingles destaca que “a las venas les beneficia la variedad: alternar entre estar sentado, de pie y moverse intencionalmente durante el día es la mejor elección”.

El médico aconseja destinar el escritorio de pie a tareas ligeras —como planificar o responder correos— y optar por sentarse en los periodos de gran concentración. Alternar estos momentos y sumar movimientos breves, como pausas activas o estiramientos, ayuda a mantener la circulación sanguínea.

Realizar una pausa corta por cada hora de trabajo para caminar o hacer ejercicios sencillos es una estrategia efectiva para prevenir molestias y sobrecarga en las venas.

Sentarse durante periodos de alta concentración permite mantener el enfoque sin comprometer la salud de las venas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este enfoque revive la experiencia de generaciones anteriores, que variaban su rutina y se desplazaban más regularmente en el lugar de trabajo.

5 ejercicios claves para cuidar la circulación al trabajar

El Dr. Andrew Ingles recomienda 5 ejercicios simples de realizar en la oficina y pensados para proteger la circulación sanguínea durante la jornada laboral:

  1. Balancear los pies del talón a la punta y viceversa, manteniendo activas las pantorrillas.
  2. Elevar varias veces los talones, lo que refuerza los músculos gemelos —elementos clave como “bomba natural” de la circulación venosa—.
  3. Aprovechar cada ocasión para caminar, desde ir por agua hasta subir escaleras en vez de usar el ascensor.
  4. Hacer círculos con los tobillos en ambas direcciones es útil para mejorar la movilidad y reducir la rigidez articular.
  5. Marchar estando sentado: levantar las piernas alternando de una en una para activar caderas y muslos.

Hábitos esenciales para la salud de las piernas y señales de alerta

Mantener una rutina de al menos 30 minutos de ejercicio físico al día —caminar, nadar o andar en bicicleta— es fundamental para fortalecer las venas, aconseja el Dr. Andrew Ingles.

Una alimentación rica en fibra, con frutas, verduras y cereales integrales, contribuye a evitar el estreñimiento, lo que protege las venas abdominales y de las piernas. El especialista también recomienda reducir comidas muy saladas para limitar la hinchazón de tobillos en quienes son propensos a este problema.

Incorporar caminatas, natación o ciclismo en la rutina contribuye de manera efectiva al fortalecimiento de las venas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Controlar el peso corporal es crucial, ya que el sobrepeso aumenta la presión sobre las venas, con mayor repercusión en mujeres.

Si aparecen molestias recurrentes como dolor, pesadez o hinchazón al final del día, conviene consultar a un especialista en venas. Estos síntomas pueden ser señales tempranas de enfermedad vascular, y un diagnóstico precoz facilita el tratamiento y reduce complicaciones.

Consejos médicos respaldados por la experiencia

El enfoque basado en movimiento variado y alternancia postural ha demostrado ser el más favorable para el bienestar venoso. El Dr. Andrew Ingles destaca que este principio tradicional —cambiar de postura y mantenerse activo como hacían generaciones anteriores— conserva su vigencia en la actualidad.

Las recomendaciones actuales sobre el uso de escritorios de pie no reemplazan la necesidad de moverse y variar la posición a lo largo del día laboral. Para el especialista, el equilibrio y la observación de los síntomas son esenciales para evitar la evolución de trastornos venosos.

Aunque los escritorios de pie son una alternativa a la inmovilidad, solo el cambio regular entre diferentes posturas y la introducción de actividad física cotidiana pueden garantizar una protección eficaz para la salud de las piernas y el cuidado de las venas en el entorno de oficina.