Incorporar caminatas u otras formas de actividad física ligera reduce significativamente los peligros del sedentarismo, según datos recientes y opiniones de especialistas en medicina y salud pública de la Universidad de Harvard y otras instituciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aditi Nerurkar, médica internista y especialista en salud pública de la Universidad de Harvard, explicó en un podcast que “estar sentado es el nuevo tabaquismo” y recomendó priorizar el movimiento diario. La experta señaló que el sedentarismo afecta la salud de millones de personas en todo el mundo y resaltó la conveniencia de incorporar caminatas regulares para contrarrestar los efectos adversos de la inactividad. Insistió en la importancia de modificar rutinas cotidianas para reducir el riesgo de enfermedades asociadas al sedentarismo.

La revista especializada Runners World mencionó que la especialista subrayó que la actividad física no exige prácticas intensas ni equipamiento costoso. “Ejercicio es una palabra temida. Por eso recomiendo caminar. Incluso solo cinco o diez minutos pueden marcar la diferencia”, afirmó Nerurkar en el podcast de Mel Robbins. Expuso que el movimiento diario genera beneficios para la salud física y mental, como la reducción del estrés y la prevención del agotamiento.

De acuerdo con la publicación, un estudio citado por la experta mostró que solo uno o dos minutos de actividad física ligera pueden reducir el riesgo de mortalidad por cáncer hasta en un 40%. Nerurkar sugirió aprovechar cualquier oportunidad para moverse, ya sea caminando por el pasillo, subiendo escaleras o realizando breves desplazamientos durante la jornada laboral. Indicó además que la elección de caminar responde a su accesibilidad y sostenibilidad para la mayoría de las personas.

Por otra parte, la médica advirtió sobre el impacto negativo de pasar muchas horas sentado. Otros medios de comunicación especializados señalaron que la evidencia científica indica que el sedentarismo puede incrementar hasta en un 50% el riesgo de mortalidad por todas las causas. Nerurkar explicó que la sociedad subestima el poder de caminar y que el movimiento regular constituye un factor esencial para prevenir enfermedades crónicas.

Diversos estudios observacionales vinculan la actividad física cotidiana, como caminar, con menores tasas de dolencias cardíacas, diabetes y trastornos metabólicos, enfatizando la constancia y la facilidad de integración en la vida diaria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Caminar, una alternativa accesible

Del mismo modo, la experta propuso dejar de considerar la caminata como una actividad de bajo impacto o irrelevante. Según los medios citados, para Nerurkar el elemento fundamental es la constancia y la integración del movimiento en la vida diaria. “El movimiento no solo mejora la salud física, también protege la salud mental y cognitiva”, destacó la médica de Harvard en el podcast.

Otros especialistas respaldan la influencia positiva de caminar. Daniel Lieberman, catedrático de la Universidad de Harvard, sostuvo que prescribir un número fijo de pasos diarios no resulta efectivo para optimizar la salud. Como señalaron publicaciones en el área de bienestar, Lieberman orientó la recomendación hacia la adaptación de la actividad física a las posibilidades y necesidades individuales, valorando la regularidad y el disfrute más que la cantidad exacta de pasos o minutos.

Por su parte, Marcos Vázquez, especialista en salud con formación en fisiología, argumentó que la pérdida de fuerza en las piernas después de los 50 años representa uno de los principales predictores de mortalidad. Diversos medios de divulgación médica indicaron que esta fragilidad implica mayor riesgo de diabetes y demencia. El fortalecimiento muscular y la movilidad, relacionados con la caminata regular, contribuyen a prevenir esas enfermedades.

Barreras para incorporar el movimiento y nuevas recomendaciones

Expertos destacan que la debilidad muscular después de los 50 está vinculada con mayor mortalidad, diabetes y deterioro cognitivo; fortalecer las piernas mediante la caminata puede aportar beneficios clave para adultos mayores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque los beneficios de caminar se encuentran validados, muchas personas perciben obstáculos para adoptar una rutina de actividad física. Según revistas, la doctora Nerurkar propuso eliminar las barreras psicológicas y sociales que dificultan el movimiento cotidiano. Sugirió comenzar con objetivos pequeños, como breves desplazamientos dentro del hogar o la oficina, y progresar para caminar más tiempo y con mayor frecuencia.

Sebastián La Rosa, médico y profesor universitario, añadió otro enfoque al debate. Medios especializados reportaron que caminar a un ritmo suave y durante períodos prolongados favorece la utilización de grasa como fuente de energía. Si bien esta actividad no consume tantas calorías como el ejercicio intenso, ayuda a mantener un metabolismo saludable y a controlar el peso corporal.

La evidencia reunida por los expertos apunta a que incorporar la actividad física en la rutina diaria puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, metabólicas y mentales, además de generar cambios metabólicos positivos.

La ciencia confirma los beneficios del movimiento regular

Los estudios publicados en los últimos años establecen una relación directa entre el incremento de la actividad física y la reducción de la mortalidad. Distintas investigaciones refirieron un descenso considerable en la incidencia de cáncer, enfermedades cardíacas y trastornos metabólicos entre quienes caminan a diario. Los datos respaldan la postura de Nerurkar y otros referentes acerca de la necesidad de modificar hábitos para dejar atrás el sedentarismo de la vida moderna.

En este sentido, el testimonio de la experta de Harvard se enfoca en la adopción de la caminata como una herramienta sencilla y eficaz. Subrayó que cualquier oportunidad de moverse resulta valiosa y que el movimiento constante mejora la calidad de vida en todas las etapas.

El fomento del movimiento cotidiano, sustentado por la comunidad científica y divulgadores de salud, representa una estrategia para revertir la tendencia al sedentarismo. Las directrices de los especialistas impulsan el desarrollo de hábitos accesibles y sostenibles, sin requerir grandes inversiones de tiempo ni recursos.