
El Salvador es sede del Diálogo Regional sobre Capacidades Sostenibles para Abordar la Contaminación Residual y Fortalecer la Asistencia a Víctimas en las Américas, un encuentro que reúne a especialistas y actores clave con el objetivo de fortalecer las estrategias frente a los desafíos del desminado de territorios y la atención integral a víctimas de minas antipersonales, derivadas de conflictos armados y sociales.
Según documentos oficiales de la Unión Europea, este evento reafirma el compromiso regional con el cumplimiento de la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersonales y destaca el papel de El Salvador en la consolidación de una Centroamérica libre de estas armas.
El continente americano cuenta con la primera región del mundo, Centroamérica, que se ha declarado libre de la amenaza de minas antipersonales tras el esfuerzo conjunto de países como Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua y el propio El Salvador, además de otros como Chile, Surinam y Venezuela. La labor de estos países ha permitido cumplir con el artículo 5 de la Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersonal, que exige la eliminación total de estas minas, así como la rehabilitación de las áreas afectadas.
Según Xinhua News y la información difundida por la Autoridad de Acción contra Minas y Asistencia a Víctimas de Camboya, las minas antipersonales han dejado consecuencias humanas y sociales profundas, generando víctimas directas y afectaciones indirectas en comunidades enteras. El apoyo a las víctimas (AV) se ha convertido en un pilar fundamental de la Convención, orientado a garantizar la rehabilitación, la inclusión social y económica, y la participación plena de las personas afectadas por estos artefactos explosivos.

El Diálogo Regional en el país permitirá analizar la implementación de los compromisos adquiridos, centrando la discusión en la construcción de capacidades sostenibles, la identificación de mejores prácticas en desminado, la integración de la asistencia a víctimas en los sistemas nacionales y el acceso a servicios de salud física y mental.También se abordará la inclusión socioeconómica, el fortalecimiento de redes de sobrevivientes y el impacto de la inteligencia artificial en la garantía de derechos para las personas afectadas.
El Salvador es anfitrión de este diálogo a través del Instituto Nacional de Bienestar de Víctimas (INABVE) y se coordina en colaboración con la Unidad de Apoyo a la Implementación de la Convención (ISU, por sus siglas en inglés). La realización del evento se financia con el apoyo de la Unión Europea y se enmarca en la implementación del Plan de Acción Siem Reap-Angkor 2025-2029, aprobado en la última cumbre de la Convención de Ottawa sobre la prohibición de minas antipersonales.
De acuerdo con la documentación publicada por el Consejo de la Unión Europea y el informe de la Geneva International Centre for Humanitarian Demining, el Plan de Acción Siem Reap-Angkor 2025-2029 establece un marco estratégico con 9 capítulos y 45 actividades, centrando su atención en tres prioridades transversales: la igualdad de género, la sostenibilidad ambiental y el enfrentamiento de amenazas emergentes como las minas improvisadas. El plan promueve la cooperación internacional, la transparencia, la integración de mejores prácticas y la participación activa de la sociedad civil.
El documento detalla que el plan busca fortalecer el enfoque basado en los derechos humanos en la asistencia a víctimas, garantizar la rehabilitación y la inclusión económica y social, así como mejorar la recopilación y gestión de datos sobre víctimas y sobrevivientes.Entre las actividades propuestas, destaca el desarrollo de plataformas nacionales de acción contra minas, la integración de la asistencia a víctimas en los sistemas de salud, la promoción de educación en riesgo de minas y la creación de mecanismos de cooperación internacional que atiendan las necesidades específicas de mujeres, niñas, niños y personas con discapacidad.

La adopción de este plan refuerza la conexión entre la implementación de la Convención y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, enfocándose en resultados a largo plazo como la reducción efectiva de áreas contaminadas, la mejora de la asistencia a víctimas y la protección de las comunidades frente a amenazas residuales. Según la ITF Enhancing Human Security, el plan también destaca la importancia de la inclusión de sobrevivientes en todos los niveles de implementación y la eliminación de barreras logísticas y administrativas para garantizar la participación plena.
El evento en El Salvador fortalece el liderazgo regional y ratifica el compromiso del país con la asistencia a víctimas, subrayando su papel en el Comité de Asistencia a Víctimas y su contribución a una Centroamérica libre de minas antipersonales. De acuerdo con el comunicado oficial y los informes de la Unión Europea, el diálogo representa un paso clave en la consolidación de capacidades sostenibles que permitan enfrentar los desafíos del desminado y la atención a víctimas en el hemisferio.














