Especialistas advierten que el dolor de estómago inesperado puede indicar desde estrés hasta afecciones graves, según Harvard Health Publishing (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un dolor de estómago inesperado puede transformar un día normal en una experiencia inquietante. La incomodidad suele aparecer sin previo aviso, con intensidad variable, y muchas veces deja dudas sobre su origen y gravedad. ¿Se trata solo de una molestia pasajera o es el síntoma de algo más serio?

Según especialistas consultados por Prevention y Harvard Health Publishing, entender las causas más habituales y reconocer cuándo buscar ayuda profesional resulta clave para proteger la salud y evitar complicaciones.

Factores emocionales y su impacto en la digestión

Expertos citados por Prevention y Harvard Health Publishing coinciden en que las emociones constituyen uno de los principales desencadenantes de los problemas digestivos. La gastroenteróloga Shanti Eswaran, profesora de medicina interna en la Universidad de Michigan, explica que el nervio vago conecta el cerebro con el abdomen, lo que permite que la tensión emocional afecte la digestión y provoque síntomas como diarrea o estreñimiento.

Factores emocionales como el estrés influyen directamente en la digestión y pueden causar síntomas como diarrea o estreñimiento, afirman gastroenterólogos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Eswaran sugiere incorporar actividades que reduzcan el estrés, como la meditación o el ejercicio. Cuando los síntomas no ceden, la terapia cognitiva o la medicación bajo control médico puede aportar alivio.

El doctor Kyle Staller, director del Centro de Motilidad Gastrointestinal en el Hospital General de Massachusetts y colaborador de Harvard Health Publishing, añade que el estrés crónico puede alterar la función intestinal, aumentar la sensibilidad al dolor abdominal y dificultar la recuperación ante trastornos digestivos.

Cambios de hábitos y viajes

Durante los viajes, es frecuente que surjan molestias digestivas debido a la alteración de rutinas. El doctor Vincent Pedre, médico internista y especialista en salud intestinal en Nueva York, citado por Prevention, señala que una alimentación diferente, la reducción del movimiento y la deshidratación suelen causar estreñimiento.

Entre sus recomendaciones figuran caminar con frecuencia, mantenerse hidratado y limitar el consumo de bebidas alcohólicas. Para casos puntuales, algunos médicos sugieren consultar sobre el uso de citrato de magnesio, siempre bajo orientación profesional.

El consumo de antibióticos puede alterar la flora intestinal y causar diarrea, por lo que los expertos sugieren una dieta rica en fibra para favorecer la recuperación

El consumo de antibióticos es otra causa común de malestar estomacal. El doctor Michael South, gastroenterólogo asociado a la Universidad de California, explica que estos medicamentos pueden alterar la flora intestinal y provocar diarrea. Para favorecer la recuperación, aconseja adoptar una dieta rica en fibra.

La doctora Jacqueline Wolf, profesora asociada de medicina en la Facultad de Medicina de Harvard, subraya que los antibióticos solo deben utilizarse cuando sean realmente necesarios, a fin de evitar desequilibrios duraderos en el microbioma intestinal.

Cambios hormonales en mujeres

En las mujeres, los cambios hormonales vinculados al ciclo menstrual influyen de forma directa en el sistema digestivo. La doctora Mary Jane Minkin, profesora clínica de obstetricia, ginecología y ciencias reproductivas en la Universidad de Yale, indica que las prostaglandinas pueden aumentar la actividad intestinal y favorecer episodios de diarrea.

Entre las opciones para mitigar estos síntomas, los especialistas recomiendan consultar con un profesional sobre anticonceptivos o el uso controlado de antiinflamatorios como el ibuprofeno.

El café es otro factor que puede influir en la salud gastrointestinal. Eswaran destaca que esta bebida estimula el tracto digestivo y puede provocar urgencia en las evacuaciones. Tanto el café como las bebidas muy calientes o frías pueden desencadenar una estimulación intestinal repentina en personas predispuestas. Los especialistas aconsejan ajustar la cantidad y el momento de consumo para encontrar el equilibrio personal.

El café y las bebidas muy calientes o frías pueden estimular el tracto digestivo y desencadenar evacuaciones urgentes en personas predispuestas, advierte la doctora Shanti Eswaran (Imagen Ilustrativa Infobae)

El doctor Kyle Staller advierte que la cafeína puede acelerar el tránsito intestinal y, en algunas personas, causar molestias si se consume en exceso.

Señales de alerta y consulta médica

Existen señales que requieren consulta médica inmediata, según los expertos de Prevention y Harvard Health Publishing. El dolor abdominal intenso con fiebre, en especial en el costado izquierdo, puede ser indicio de diverticulitis, una infección del intestino grueso. La presencia de sangre en las heces, fuera de causas benignas como las hemorroides, podría señalar enfermedades inflamatorias, pólipos o tumores y siempre debe ser evaluada por un especialista.

El aspecto de las evacuaciones intestinales puede ofrecer información relevante. El doctor South menciona que unas heces pálidas o grisáceas podrían indicar problemas en el hígado o una obstrucción en las vías biliares. La persistencia de heces con colores poco habituales, la hinchazón prolongada, el dolor pélvico inexplicable o la pérdida de peso involuntaria son motivos de consulta médica.

Los expertos recomiendan consultar a un médico ante dolor abdominal intenso con fiebre, especialmente en el costado izquierdo, por posible diverticulitis (Andina)

Sobre este último punto, la doctora Brigid Boland, gastroenteróloga en la Universidad de California, San Diego, subraya que una pérdida de peso inexplicable puede estar asociada con enfermedades como la celiaquía, enfermedad de Crohn o cáncer.

Los especialistas insisten en la importancia de prestar atención a las señales del cuerpo y fomentar hábitos que favorezcan la salud digestiva. Normalizar la conversación sobre los cambios en la evacuación intestinal puede resultar clave para detectar a tiempo posibles trastornos. Observar y entender los mensajes del aparato digestivo puede aportar datos cruciales sobre el bienestar general.