La cafeína demostró capacidad para proteger la memoria social, según un estudio de la Universidad Nacional de Singapur. (Imagen ilustrativa Infobae)

La cafeína, tan cotidiana en una taza de café, podría proteger la memoria social incluso cuando las horas de sueño no alcanzan. Según una investigación, que fue publicada en Neuropsychopharmacology, ese estimulante logró evitar el olvido en ratones privados de descanso y reparó daños en sus circuitos cerebrales.

Los hallazgos fueron realizados por científicos de la Universidad Nacional de Singapur y abren nuevas preguntas sobre el rol de la cafeína en la memoria, más allá de mantener la vigilia

La privación de sueño impidió que los ratones reconocieran a individuos conocidos. Reveló cómo afecta la memoria social. (Freepik)

Detectaron que la cafeína restauró la memoria social en animales privados de sueño.

Tras los resultados, los investigadores afirmaron que “la suplementación con cafeína restauró tanto la plasticidad sináptica de larga duración en la vía EC-CA2 como la memoria social en ratones privados de sueño, sin inducir hiperactividad en los animales de control”.

Por qué la falta de sueño borra recuerdos

En las personas, la privación de sueño se asocia con un mayor riesgo de deterioro cognitivo, dificultades en la memoria social y posible desarrollo de demencia. (Crédito: Freepik)

Olvidar rostros conocidos tras dormir poco puede parecer común. Los científicos de Singapur abordaron cómo la falta de sueño afecta la memoria social, que es la capacidad de reconocer y recordar a otros.

La memoria social permite distinguir a individuos familiares de desconocidos. Los investigadores estudiaron el hipocampo y su región CA2, que son fundamentales para este tipo de memoria.

El estudio subrayó la importancia del receptor de adenosina, bloqueado por la cafeína, en la regulación del sueño y la memoria cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El objetivo fue saber si la privación de sueño altera la función de la región CA2 y si la cafeína puede proteger esa función. Así se buscó entender los mecanismos cerebrales que unen sueño, memoria y cafeína.

El sueño insuficiente representa una amenaza para la salud mental. Los científicos analizaron el papel de la cafeína como posible protector de la memoria social, en un contexto donde cada vez se duerme menos.

Cómo se hizo el estudio y qué se encontró

Trabajaron con 119 ratones machos C57BL/6J, criados en ambientes controlados. Los animales estuvieron despiertos cinco horas con estímulos suaves, como mover la jaula o tocarlos.

Los hallazgos en ratones sugieren que la región CA2 del hipocampo podría ser un objetivo clave para tratar pérdidas de memoria asociadas a la falta de sueño y demencia, aunque se requieren estudios en humanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La memoria social se evaluó con pruebas de reconocimiento entre ratones. Los privados de sueño tuvieron dificultad para reconocer a otros ya conocidos.

“Los ratones privados de sueño no lograron distinguir un ratón familiar de uno nuevo, lo que sugiere un deterioro de la memoria social”, detallaron los investigadores.

Durante una semana, un grupo de ratones recibió cafeína en el agua antes de la privación de sueño. Esto aseguró una dosis constante, similar al consumo humano cotidiano.

La cafeína protegió la memoria social y la plasticidad sináptica en la región CA2.

A nivel molecular, la falta de sueño aumentó la enzima PDE4A5 y redujo proteínas como PKMζ, pERK1/2 y BDNF en el hipocampo CA2. La cafeína normalizó estos valores.

La cafeína es un estimulante natural que actúa sobre el sistema nervioso central y se encuentra en bebidas como el café, el té y las gaseosas/Archivo REUTERS/Juan Carlos Ulate

La cafeína también se aplicó de forma directa en cortes de cerebro. La transmisión sináptica mejoró aunque los ratones no hubieran recibido cafeína antes.

La aplicación de cafeína mejoró la señalización en la región CA2, tanto en animales con sueño normal como en los privados de sueño, resaltaron.

El patrón de sueño de los ratones no presentó cambios con la cafeína y no se detectaron efectos adversos. La cafeína actuó sobre los receptores de adenosina, una molécula que se acumula cuando falta el sueño y que reduce la actividad de los circuitos de memoria.

Lo que falta investigar sobre la cafeína

Sugieren investigar los efectos de la cafeína en humanos y explorar su potencial como tratamiento para trastornos cognitivos vinculados al sueño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores aclararon que los resultados solo se demostraron en ratones. “Aunque ratones y humanos comparten muchas características biológicas, los hallazgos deben confirmarse en estudios con personas y sus hábitos de consumo de cafeína y sueño”, expresaron.

La región CA2 del hipocampo podría ser clave para tratar pérdidas de memoria por falta de sueño o en casos de demencia. Por eso, recomendaron investigar los efectos a largo plazo, diferencias por sexo, edad y aplicaciones en humanos.