
Diversos estudios internacionales han señalado que el uso intensivo y repetitivo de teléfonos inteligentes puede provocar molestias como hormigueo, entumecimiento, dolor o pérdida de fuerza en manos y muñecas.
Especialistas de Yale Medicine advierten que el uso continuado de dispositivos móviles, especialmente con posturas inadecuadas o movimientos repetitivos del pulgar y la muñeca, puede desencadenar o agravar trastornos como el síndrome del túnel carpiano, la tenosinovitis de De Quervain (pulgar del móvil) y el dedo en gatillo.
El doctor Ariel Williams, cirujano de mano, afirma que el dolor, adormecimiento o el hormigueo persistentes al usar el teléfono son señales de alarma, al tiempo que recomienda consultar a un especialista si los síntomas se repiten o empeoran.
Investigaciones publicadas en la base biomédica internacional PMC muestran que la duración diaria y la postura al usar el smartphone son factores clave en la aparición de dolor y alteraciones sensitivas en el pulgar, la palma y la muñeca, especialmente en jóvenes y estudiantes universitarios.

Más de un cuarto de los usuarios intensivos informan dolor en el pulgar, la base de la palma o la muñeca, y la probabilidad aumenta cuanto mayor es el tiempo de uso sostenido y cuanto más se utiliza el pulgar para interactuar con la pantalla.
Un reporte de la Clínica Mayo advierte que el uso prolongado de teléfonos inteligentes puede contribuir al desarrollo de microtraumatismos acumulativos en las articulaciones de la mano. Según la institución, la aplicación de hielo local, el reposo funcional y la evaluación temprana por un especialista en traumatología son medidas recomendadas para evitar la progresión de estos cuadros clínicos.
Por su parte, la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física destaca que la prevención es fundamental. El organismo recomienda adoptar pausas regulares, alternar el uso de ambas manos y emplear accesorios ergonómicos para reducir la carga en los tendones y articulaciones. Estas estrategias pueden disminuir la incidencia de lesiones vinculadas al uso excesivo de dispositivos móviles.
Principales riesgos para la salud y aparición de síntomas
Otras revisiones médicas, como la publicada por el Hand to Shoulder Center de Estados Unidos, detallan que la presión mantenida sobre nervios y tendones de la mano por el uso del teléfono puede provocar síntomas que incluyen hormigueo, debilidad, dolor y sensación de chasquido en el pulgar o los dedos.

Como ya se mencionó, entre las condiciones más frecuentes se encuentran la tenosinovitis de De Quervain, el síndrome del túnel carpiano y el dedo en resorte, siendo que ante síntomas persistentes, los especialistas recomiendan disminuir el tiempo de uso, alternar la mano, realizar pausas frecuentes y emplear comandos de voz o herramientas de apoyo para evitar la sobrecarga de los tendones y nervios.
Una revisión editorial publicada en la revista médica Annals of Medicine and Surgery indica que el 50 % de los jóvenes que utilizan el smartphone de forma intensiva han reportado dolor o disfunción en la mano.
La clínica Penn State Health también ha advertido sobre la aparición de lesiones por sobreuso, como text neck (cuello tecnológico), swiper’s thumb (pulgar del deslizador) y cell phone elbow (codo de celular), asociadas a posturas mantenidas y movimientos repetitivos al usar dispositivos electrónicos. El tratamiento habitual incluye reposo, modificación de hábitos, antiinflamatorios y, en casos graves, el uso de ortesis o incluso cirugía.
Según la Asociación Americana de Cirujanos Ortopédicos, estas patologías pueden afectar tanto a adultos como a adolescentes, especialmente en quienes utilizan dispositivos móviles durante más de cuatro horas diarias. La entidad recomienda ejercicios de estiramiento, cambios frecuentes de postura y limitar los periodos de uso continuo para reducir el riesgo de lesiones crónicas.