
Un nuevo estudio identificó vínculos entre el consumo materno de alimentos ultraprocesados durante el embarazo y un menor crecimiento embrionario, así como una menor fertilidad entre los futuros padres.
La investigación, publicada en la revista Human Reproduction y liderada por el Centro Médico de la Universidad Erasmus de Róterdam, analizó a más de 800 mujeres y 650 hombres para determinar cómo la dieta en el periodo previo y durante la gestación incide en la fertilidad y el desarrollo temprano del embrión.
El trabajo, que fue destacado por Eric Topol en su cuenta de X, reveló que la ingesta elevada de estos productos se asoció, en mujeres, con un menor tamaño embrionario y un volumen inferior del saco vitelino, mientras que en los hombres se relacionó con una reducción de la fertilidad. La investigación es pionera en evaluar de manera conjunta el efecto de la dieta de ambos miembros de la pareja sobre estos resultados reproductivos.
Qué halló el estudio sobre alimentos ultraprocesados y fertilidad

La investigación incluyó el análisis de cuestionarios de frecuencia alimentaria y mediciones ecográficas para determinar el crecimiento embrionario y el volumen del saco vitelino entre las semanas 7 y 11 de gestación.
Según los resultados, una mayor ingesta materna de ultraprocesados (UPF) —equivalente al 22% de la dieta— se asoció con una longitud cráneo-caudal más baja en el embrión y un saco vitelino de menor tamaño en la séptima semana de embarazo. En el caso de los hombres, el consumo medio de ultraprocesados alcanzó el 25% de la dieta, y se vinculó con una menor probabilidad de concebir en el primer mes y un mayor riesgo de subfertilidad, definidos por un tiempo hasta el embarazo igual o superior a doce meses o el uso de técnicas de reproducción asistida.
Las mediciones se realizaron mediante ecografía transvaginal y los datos se ajustaron por factores sociodemográficos y de estilo de vida de ambos integrantes de la pareja.
Cómo afecta el consumo de ultraprocesados a hombres y mujeres

En las mujeres, los resultados no mostraron una relación directa entre el consumo de ultraprocesados y la subfertilidad o el tiempo para lograr el embarazo, pero sí con parámetros clave del desarrollo embrionario temprano, como la longitud cráneo-caudal y el volumen del saco vitelino. En los hombres, un mayor consumo de estos alimentos se asoció con un descenso en la fecundabilidad y un aumento en la incidencia de subfertilidad, aunque sin impacto medible sobre el desarrollo temprano del embrión.

“Nuestra investigación muestra que debemos pensar de forma más amplia sobre la fertilidad y el embarazo temprano. Debemos alejarnos de la idea de que solo la salud y el estilo de vida de las futuras madres son importantes para los resultados del embarazo y de los hijos, y reconocer que la salud y el estilo de vida tanto de la futura madre como del futuro padre desempeñan un papel importante”, subrayó Romy Gaillard, directora del estudio.
Características de los alimentos ultraprocesados y prevalencia en la dieta

Los alimentos ultraprocesados se definen por su alto contenido en azúcares añadidos, sal, grasas saturadas y trans, aditivos, y bajo aporte de fibra y otros nutrientes esenciales. En países como el Reino Unido o Estados Unidos, estos productos representan hasta el 60% de la ingesta diaria de alimentos, mientras que en los Países Bajos la proporción es del 22% en mujeres y el 25% en hombres, según los datos aportados por los autores. En el sur de Europa, la media es más baja, situándose entre el 15% y el 20%.
Este tipo de alimentos suelen estar diseñados para la conveniencia y la producción en masa, priorizando la durabilidad y el bajo costo por encima del valor nutricional.
Implicancias clínicas y limitaciones del estudio

Los autores advierten que, aunque las diferencias observadas en el crecimiento embrionario y el volumen del saco vitelino son pequeñas, pueden tener repercusiones a nivel poblacional. Un desarrollo embrionario más lento en el primer trimestre se vinculó previamente con un mayor riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y complicaciones cardiovasculares en la infancia. El desarrollo alterado del saco vitelino también se asocia con un mayor riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro.
Sin embargo, al ser un estudio observacional realizado en una población relativamente sana, los resultados no establecen causalidad directa y requieren ser replicados en grupos más amplios y diversos. “Es importante destacar que nuestro estudio muestra asociaciones, pero no puede demostrar efectos causales directos del consumo de ultraprocesados sobre estos resultados en las primeras etapas de la vida”, puntualizó Gaillard.
Por qué es relevante considerar la dieta previa a la concepción

Este trabajo resalta la importancia de una alimentación equilibrada tanto para mujeres como para hombres en la etapa previa y durante el embarazo, con el objetivo de optimizar las probabilidades de concepción y el desarrollo saludable del embrión. Los investigadores recomiendan reducir la ingesta de ultraprocesados como medida preventiva, aunque insisten en que se necesitan más estudios para comprender los mecanismos biológicos involucrados y evaluar el impacto real en distintas poblaciones.
La investigación fue financiada por el Centro Médico Erasmus, la Universidad Erasmus de Róterdam, la Organización Neerlandesa para la Investigación y el Desarrollo en Salud y fondos de la Unión Europea, sin que los autores declaren conflictos de intereses.