
La presencia de objetos extraños en el ojo representa una de las urgencias más frecuentes en la consulta oftalmológica y conlleva riesgos de daño permanente si no se interviene de manera adecuada desde el inicio. Según una guía elaborada por la Cleveland Clinic, centro médico de referencia internacional en salud ocular, existen pasos técnicos y recomendaciones precisas para minimizar complicaciones y proteger la visión.
Cleveland Clinic subraya la importancia de lavarse las manos cuidadosamente con agua y jabón antes de cualquier intento de manipulación ocular. Este paso es fundamental para evitar la introducción de bacterias, virus o partículas adicionales que podrían agravar la situación. El uso de geles hidroalcohólicos no es suficiente, ya que pueden dejar residuos irritantes.
Cómo identificar y localizar el cuerpo extraño
Para buscar el objeto extraño, se debe posicionar frente a un espejo, preferentemente con buena iluminación. Con un dedo limpio, tirar suavemente del párpado inferior hacia abajo o del superior hacia arriba, prestando atención a toda la superficie visible, incluidos los pliegues de los párpados. Es recomendable mover la mirada en todas las direcciones (hacia arriba, abajo y ambos lados), ya que los residuos suelen alojarse en zonas difíciles de detectar a simple vista.
Si el cuerpo extraño se encuentra sobre la esclerótica (parte blanca del ojo) o en el párpado inferior, se puede intentar retirarlo con máximo cuidado utilizando un hisopo de algodón estéril, un pañuelo suave o la yema del dedo recién lavado.

Cleveland Clinic enfatiza que el movimiento debe ser siempre hacia el lagrimal, ya que esto facilita la salida natural del residuo. En caso de que el objeto se desplace durante el intento, se debe reiniciar el proceso desde el principio para evitar lesiones adicionales. Es fundamental no ejercer presión ni realizar movimientos bruscos.
El optometrista Robert Engel, de la Cleveland Clinic, advierte que nunca se debe manipular un objeto adherido a la córnea ni a la parte coloreada del ojo (iris). Intervenir en estas áreas puede causar daños severos, incluyendo úlceras corneales o pérdida visual. Ante esta situación, la recomendación es abstenerse de intentar la extracción y buscar asistencia médica especializada de inmediato.
Qué hacer ante contacto con sustancias químicas o líquidos
Si el accidente involucra un líquido desconocido o sustancia química, la limpieza debe comenzar de inmediato. Se recomienda utilizar un chorro suave de agua tibia corriente o solución salina estéril; la persona debe inclinar la cabeza de modo que el agua fluya desde la esquina interna hacia la externa, evitando la presión directa sobre el globo ocular. Es preferible mantener el ojo abierto durante el proceso, ayudándose con los dedos si es necesario.
En caso de portar lentes de contacto, Cleveland Clinic indica que deben retirarse únicamente después del primer minuto de enjuague, ya que intentar quitarlas antes puede aumentar la exposición a la sustancia. El lavado debe extenderse al menos durante quince minutos si se trata de productos irritantes o corrosivos. Si no es posible quitar las lentes, el enjuague debe continuar y se recomienda acudir urgentemente a un centro médico.

Existen conductas que pueden empeorar la situación y deben evitarse siempre: no frotar ni presionar el ojo o los párpados, ya que esto puede dañar la superficie ocular. No tocar la parte coloreada del ojo ni utilizar instrumentos como pinzas, agujas o hisopos de algodón en zonas sensibles, porque se incrementa el riesgo de lesiones graves o infecciones.
No se deben aplicar gotas, colirios ni medicamentos sin prescripción médica específica, ni tampoco intentar extraer objetos que hayan penetrado el globo ocular.
Señales de alerta y cuándo acudir al especialista
Algunos síntomas requieren atención médica inmediata: dolor intenso, enrojecimiento persistente, visión borrosa, inflamación que no mejora en veinticuatro horas o sensibilidad marcada a la luz.
Es indispensable consultar con un profesional si el objeto extraño es metálico, químico, de origen desconocido, o si no puede extraerse con métodos caseros. Cleveland Clinic enfatiza la necesidad de acudir a una consulta oftalmológica si se presentan estos signos, ya que existen técnicas especializadas y recursos para resolver la situación de manera segura.

Ante cualquier duda, molestia intensa o dificultad para retirar un cuerpo extraño, los especialistas del centro estadounidense recomiendan buscar atención profesional lo antes posible. Actuar con rapidez y seguir estas indicaciones reduce el riesgo de complicaciones y protege la salud ocular.