Investigadores identificaron nueve moléculas clave producidas por bacterias del tracto digestivo que anticipan el riesgo cardíaco (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un grupo internacional de investigadores identificó nueve metabolitos microbianos intestinales en sangre que permiten anticipar el riesgo de infarto, según un estudio publicado en Plos Medicine. El hallazgo, difundido por el cardiólogo Eric Topol en X, destaca la relevancia del eje intestino-corazón en la medicina preventiva.

El análisis, realizado en más de 8.000 participantes de diversas etnias y validado en cinco cohortes prospectivas, detectó nueve moléculas derivadas de la microbiota intestinal cuya presencia en sangre se asoció con un aumento del riesgo de desarrollar enfermedad coronaria, de acuerdo con la investigación liderada por la epidemióloga Danxia Yu.

A través de un diseño metabolómico multietapa, el equipo analizó muestras de plasma de casos y controles emparejados por edad, sexo y raza, abarcando estudios en Estados Unidos y China. En la etapa de descubrimiento, se identificaron 73 metabolitos circulantes relacionados con la microbiota, de los cuales 24 mostraron una asociación significativa con la incidencia de cardiopatía isquémica tras la validación. Finalmente, nueve metabolitos —entre ellos el propionato de imidazol y el N-óxido de trimetilamina— fueron validados como marcadores del riesgo futuro de infarto. Según el estudio, por cada incremento estándar en la concentración de estas moléculas en sangre, la probabilidad de desarrollar un infarto aumentó entre un 18% y un 27%, incluso después de considerar factores como edad, hábitos y estado nutricional.

Qué descubrió el nuevo estudio publicado en Plos Medicine

Los hallazgos sugieren que el equilibrio microbiano del cuerpo puede influir directamente en la salud del corazón (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación, publicada en la revista científica Plos Medicine, utilizó un enfoque prospectivo y multietapa que incluyó a participantes negros, blancos y asiáticos. El estudio empleó tecnologías de metabolómica no dirigida para el perfilado de sangre y, tras varias rondas de validación interna y externa, destacó la consistencia de los resultados en diferentes subgrupos raciales, de edad y estilos de vida.

Nuestros hallazgos ofrecen evidencia epidemiológica novedosa sobre la importancia del metabolismo microbiano intestinal en el desarrollo de la cardiopatía isquémica y destacan metabolitos específicos que deben priorizarse para la investigación mecanicista, la validación de biomarcadores y el desarrollo de terapias”, señalaron los autores.

Entre las limitaciones, el equipo subrayó el carácter observacional del trabajo y la imposibilidad de validar todos los metabolitos relevantes debido a diferencias técnicas entre plataformas.

Qué implican estos hallazgos para la prevención cardiovascular

La presencia elevada de estos metabolitos se relaciona con un mayor riesgo de enfermedad coronaria (Imagen Ilustrativa Infobae)

La identificación de metabolitos microbianos asociados a la enfermedad coronaria refuerza la idea de que la salud del corazón no depende únicamente de factores clásicos, como el colesterol o la presión arterial, sino también del equilibrio microbiano intestinal. Estos metabolitos podrían convertirse en biomarcadores útiles para una detección precoz del riesgo y abrir la puerta a estrategias personalizadas de prevención y tratamiento.

La validación en múltiples poblaciones aporta solidez a los resultados y sugiere que las intervenciones sobre la microbiota podrían beneficiar a personas con perfiles de riesgo diversos.

Antecedentes y contexto: estudios previos sobre metabolitos intestinales y corazón

Entre los compuestos identificados se encuentran el propionato de imidazol y el N-óxido de trimetilamina (Imagen Ilustrativa Infobae)

El nuevo trabajo de Plos Medicine se suma a una línea de investigación liderada por Danxia Yu, quien en 2024 ya había publicado un estudio en American Heart Association Journals sobre perfiles de metabolitos circulantes y riesgo de enfermedad coronaria en poblaciones racial y geográficamente diversas. En ese estudio previo, se identificaron 24 metabolitos y se creó una puntuación de riesgo metabólico asociada con la incidencia de cardiopatía coronaria, mejorando la predicción más allá de los factores de riesgo clásicos.

Por otro lado, investigaciones publicadas en Circulation Research por el Max Delbrück Center de Alemania ya habían señalado que la microbiota intestinal puede modular la presión arterial y la función cardíaca a través de compuestos como el ácido indol-3-acético. Este metabolito, derivado del triptófano presente en alimentos ricos en proteínas, actúa sobre el cerebro y el corazón, y su déficit podría contribuir a trastornos como la insuficiencia cardíaca o la hipertensión. Según el MDC, “identificar un metabolito vinculado a la dieta y al microbioma intestinal como modulador del corazón podría redefinir estrategias preventivas en salud pública”.

La evidencia acumulada respalda la existencia de un “eje intestino-cerebro-corazón”, donde la dieta, la composición de la microbiota y el metabolismo interno ejercen un impacto directo sobre la función y el riesgo cardiovascular.

¿Qué sigue en la investigación? Desafíos y perspectivas

El hallazgo abre la puerta a nuevas estrategias de prevención personalizada en salud cardiovascular (Europa Press)

Los autores del estudio en Plos Medicine advierten que se requieren estudios mecanicistas para confirmar el rol causal de los metabolitos identificados.

El desafío inmediato reside en trasladar estos hallazgos a la práctica clínica, desarrollando intervenciones personalizadas basadas en el perfil metabólico y la microbiota de cada paciente. Ampliar la investigación en humanos y validar la eficacia de estrategias como las dietas específicas, probióticos o moduladores microbianos serán pasos clave para consolidar la prevención y el tratamiento de la enfermedad coronaria.