El vinagre de manzana, popular en tendencias de bienestar, puede afectar órganos vitales como hígado y riñones si se consume en exceso (Freepik)

El vinagre de manzana dejó de ser solo un condimento habitual y pasó a ocupar un lugar destacado en las tendencias de bienestar. Su uso se expandió gracias a la creencia de que ayuda a regular el azúcar en sangre y proteger diversos órganos, aunque la evidencia científica sobre sus propiedades y riesgos sigue siendo motivo de debate.

Cuál es el efecto del vinagre de manzana en el hígado

El hígado se considera uno de los órganos que podrían verse afectados por el consumo frecuente de vinagre de manzana. Algunos estudios en animales mostraron que el ácido acético, principal componente de este producto, podría ayudar a reducir la acumulación de grasa en el hígado, lo que resultaría beneficioso para quienes padecen hígado graso no alcohólico.

Sin embargo, hasta el momento, los ensayos realizados en humanos no ofrecen pruebas suficientes para confirmar estos efectos. Tal como advierte Mayo Clinic, la falta de estudios amplios y concluyentes impide recomendar el vinagre de manzana como tratamiento para enfermedades hepáticas.

El consumo elevado de vinagre de manzana puede sobrecargar el hígado y aumentar riesgos en personas con hepatitis o cirrosis (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por otra parte, el consumo excesivo de vinagre de manzana puede sobrecargar el metabolismo hepático debido a su alta acidez. En personas con afecciones previas, como hepatitis o cirrosis, este producto podría aumentar el riesgo de complicaciones.

Además, Mayo Clinic señala que su impacto en el equilibrio ácido-base puede desencadenar acidosis metabólica en situaciones extremas. Esta alteración afecta no solo al hígado, sino también a otros órganos del cuerpo.

Aunque ciertos experimentos sugieren un posible beneficio en la reducción de grasa hepática, la evidencia científica disponible no permite recomendar el vinagre de manzana como suplemento seguro o eficaz para el cuidado del hígado. La supervisión médica resulta indispensable, sobre todo en quienes presentan antecedentes de enfermedades hepáticas.

Cómo afecta el vinagre de manzana a los riñones

El vinagre de manzana también puede influir en la salud renal. Según Medline Plus, el sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, su consumo prolongado y en grandes cantidades puede provocar hipopotasemia, es decir, niveles bajos de potasio en sangre.

El potasio es esencial para el correcto funcionamiento de los riñones, ya que participa en la regulación de la presión arterial y en la filtración de desechos. Una deficiencia de este mineral podría afectar la función renal y complicar cuadros preexistentes.

Grandes cantidades de vinagre de manzana pueden afectar la salud renal, causando hipopotasemia e incrementando riesgos en pacientes con daño renal crónico (Imagen Ilustrativa Infobae)

En quienes presentan daño renal crónico deben extremar los cuidados. Su organismo ya tiene dificultades para eliminar ácidos y el consumo de vinagre de manzana podría agravar la sobrecarga de trabajo en los riñones, potenciando el deterioro de su función.

Además, Mayo Clinic advierte que este vinagre puede interactuar con medicamentos diuréticos, conocidos como “pastillas de agua”, intensificando la eliminación de potasio y elevando el riesgo de desequilibrios electrolíticos.

Estas advertencias refuerzan la importancia de no consumir grandes cantidades de vinagre de manzana, en especial entre quienes tienen enfermedades renales, para evitar complicaciones potencialmente graves.

Qué precauciones tomar al consumir vinagre de manzana

Aunque el vinagre de manzana es seguro para la mayoría de las personas si se consume con moderación, existen ciertos grupos que deben limitar o evitar su ingesta. Medline Plus y Mayo Clinic coinciden en que las personas con enfermedad renal constituyen uno de los principales grupos de riesgo, debido a la tendencia del vinagre de manzana a reducir los niveles de potasio en sangre.

Las personas con diabetes que utilizan insulina o medicamentos hipoglucemiantes también deben tener precaución. El vinagre de manzana puede disminuir los niveles de azúcar en sangre y, combinado con estos fármacos, podría provocar hipoglucemia.

El vinagre de manzana puede interactuar con diuréticos y afectar los niveles de potasio, exponiendo a desequilibrios electrolíticos peligrosos (Freepik)

Quienes padecen problemas gastrointestinales, como acidez estomacal, úlceras o reflujo gastroesofágico, podrían ver agravados sus síntomas por el alto contenido ácido del vinagre. Además, quienes sufren osteoporosis deberían consultar a un profesional antes de incorporarlo regularmente, ya que una reducción sostenida de potasio puede impactar en la salud ósea a largo plazo.

En el caso de mujeres embarazadas o en período de lactancia, no existen estudios concluyentes sobre la seguridad del vinagre de manzana. Por ello, la recomendación general es limitarse a las cantidades presentes en los alimentos y evitar su uso como suplemento.

Los expertos recomiendan consultar a un médico antes de incorporar vinagre de manzana de forma regular, especialmente en presencia de enfermedades crónicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Finalmente, los especialistas insisten en que, si bien el vinagre de manzana puede aportar algunos beneficios modestos, no reemplaza una dieta equilibrada ni la actividad física. Además, su consumo excesivo puede generar efectos adversos en órganos como el hígado y los riñones, así como provocar interacciones con ciertos medicamentos.

Por ello, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de incorporarlo de manera regular a la alimentación, especialmente en personas que padecen enfermedades crónicas.