El cortisol alto se manifiesta por señales como aumento de peso abdominal, fatiga y alteraciones del sueño, según especialistas en salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cortisol, conocido como la hormona del estrés, desempeña un papel fundamental en el equilibrio del organismo. Sin embargo, cuando sus niveles se mantienen elevados durante períodos prolongados, el impacto puede ser profundo y silencioso.

Especialistas de Estados Unidos advierten que identificar a tiempo las manifestaciones del exceso de cortisol resulta esencial para prevenir complicaciones de salud a largo plazo. Según Prevention, existen cinco señales principales que pueden pasar inadvertidas, pero que requieren atención inmediata.

¿Qué es el cortisol y por qué es importante?

El cortisol cumple una función esencial en el funcionamiento del organismo. Producida por las glándulas suprarrenales, esta hormona regula el crecimiento, el desempeño de los órganos, la respuesta inmunitaria y la inflamación, explicó el Dr. David Cutler del Providence Saint John’s Health Center en Santa Mónica.

Además, el cortisol participa en la regulación de la presión arterial, los niveles de glucosa y el metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos.

Las concentraciones de cortisol varían a lo largo del día: alcanzan su punto más alto al despertar y descienden progresivamente hasta la noche, como parte de los ciclos normales del cuerpo. Sin embargo, cuando los niveles permanecen elevados de forma crónica, pueden surgir problemas de salud.

El exceso de cortisol incrementa el riesgo de enfermedades metabólicas, cardiovasculares y mentales, advierten expertos estadounidenses (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Dra. Brynna Connor, médica en Austin y embajadora de Northwest Pharmacy, detalló a Prevention que el exceso de cortisol prolongado puede afectar diversos sistemas del organismo y aumentar el riesgo de enfermedades metabólicas, cardiovasculares y mentales.

Síntomas principales de cortisol alto

Expertos avalados por entidades como Harvard Medical School y otras instituciones médicas internacionales mencionan cinco señales principales que pueden indicar niveles elevados de cortisol:

  1. Aumento de peso abdominal,tensión arterial elevada y alteraciones del sueño: son algunas de las señales más frecuentes que especialistas destacan en casos de cortisol alto.
  2. La debilidad muscular : esta otra señal relevante. Niveles altos y persistentes de cortisol aceleran la descomposición de proteínas, lo que debilita los músculos y puede dificultar la realización de actividades cotidianas. Según Connor, este proceso también puede provocar adelgazamiento de la piel y una mayor tendencia a los hematomas, por la fragilidad de los tejidos.
  3. La tensión arterial elevada: es otro indicador clave. Cutler afirmó que la producción excesiva de cortisol puede provocar presión alta, lo que incrementa el riesgo cardiovascular en comparación con quienes mantienen niveles hormonales dentro de los parámetros normales. Este riesgo se eleva aún más si existen antecedentes familiares de hipertensión o enfermedades del corazón.
  4. Las alteraciones del sueño: suelen presentarse con frecuencia en personas con cortisol elevado. Connor destacó que el cortisol debería encontrarse en sus valores más bajos durante la noche para favorecer un descanso adecuado. Cuando esto no sucede, se dificulta conciliar o mantener el sueño, lo que puede generar fatiga persistente, somnolencia diurna y afectar la salud cardíaca.
  5. La hinchazón facial: constituye un signo clásico del exceso de cortisol. Connor señaló que no todos los casos se relacionan con el estrés, ya que el síndrome de Cushing —un trastorno que requiere atención médica— suele causar hinchazón en mejillas, mandíbula y debajo de los ojos. Este síndrome puede estar acompañado de otros síntomas, como debilidad muscular severa, osteoporosis y aparición de hematomas sin causa aparente.

La acumulación de grasa abdominal figura entre las señales más visibles del exceso de cortisol en el cuerpo (Freepik)

Consulta médica y diagnóstico

Ante síntomas persistentes o acompañados de cambios importantes en la vida cotidiana, se recomienda consultar al médico. El diagnóstico puede ser complejo, ya que las manifestaciones de una alteración del cortisol suelen coincidir con las de otras enfermedades, como el hipotiroidismo o la diabetes.

El proceso diagnóstico suele comenzar con una evaluación clínica, análisis de sangre y orina para medir los niveles hormonales, y descartar otras afecciones que puedan producir síntomas similares.

El diagnóstico del cortisol elevado requiere análisis clínicos detallados y puede confundirse con condiciones como hipotiroidismo o diabetes (Imagen Ilustrativa Infobae)

En algunos casos, los especialistas detectan variaciones hormonales sin una causa patológica y, solo después de descartar otras enfermedades, estudian el cortisol, informó Prevention.